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viernes, 1 de diciembre de 2017

❣ THE WHISPERS DOOR ❣

Personajes: Jonghyun y Key
Género: Psicología
EEL: TP


Resumen: Una puerta cerrada se ha convertido en la obsesión de dos hermanastros, que han crecido viendo como aquel lugar jamás es abierto por nadie y que, de alguna manera, les atrae de forma irremediable a ambos. Ninguno es capaz de resistirse a su llamada.





Decir que aquella puerta nos llamaba sin voz, sería gritar a los cuatro vientos, que habíamos perdido completamente el juicio.
Key y yo somos hermanastros, nos obligaron a vivir juntos cuando la madre de Key murió y tuvo que venir a vivir conmigo, con mis padres y con mis dos hermanas pequeñas... Fue raro... La primera vez que nos vimos, teníamos apenas 8 años y pensé que jamás nos llevaríamos bien. Él me caía realmente mal y yo a él también. No era un secreto que nos peleábamos constantemente por todo hasta que poco a poco nos fuimos acostumbrando el uno al otro. incluso podría decir que nos gustábamos, aunque eso entre hermanos es una cosa asquerosa, de modo que diré que nos entendíamos muy bien.

El caso es que después de un par de años juntos, decidimos salir a montar en bicicleta por la urbanización en la que vivíamos. Pasamos por delante de una casa abandonada que nos intrigaba mucho. No lucía descuidada a pesar de que nunca habíamos visto que nadie viviera allí. De hecho, aquel día,decidimos pararnos,bajar de las bicis e ir a inspeccionar como dos grandes aventureros.
La cerca del jardín, que separaba la parcela de la calle, estaba cerrada con un candado, pero el muro no era mucho más alto que nosotros en aquel tiempo y nos encaramamos a él para observar el descuidado jardín. Las malas hiervas estaban tan crecidas, que debían tener la altura aproximada de un niño de cinco años, es decir, que nos llegaban casi a la altura de la cintura. En realidad nos duró poco el alma de aventureros aquella primera vez, porque nos apresuramos en irnos. El motivo no fue otro que el que escuchamos una sirena de policía y creímos estúpidamente, que venían a por nosotros, a arrestarnos por haber entrado en aquella casa abandonada. Aunque... técnicamente no había entrado en la vivienda sino en la propiedad.

Conforme han ido pasando los años, hemos ido descubriendo cosas nuevas en esa preciosa casa, pero la más intrigante de todas ellas era una que se encontraba en su patio trasero.
Se trataba de una preciosa puerta de madera envejecida, con ribetes y relieves hechos de alguna piedra, que le daban un aspecto rígido y noble. Entorno a ella, crecían sendos árboles de wisteria, que parecían estar en flor durante todo el año, adorando los contornos de aquella extraña puerta.
A diferencia del resto de la casa, nunca tuvimos el valor de acercarnos a ella para ver qué sucedía o si la puerta estaba abierta o estaba cerrada. Había algo en aquel precioso lugar que nos instaba a mantenernos a una distancia prudente...
Pero era difícil hacerlo, al mismo tiempo que sencillo, era como un imán que cada poco tiempo ejercía su poder de atraernos y de repelernos por igual... Algo mágico había en aquella puerta... Algo irreal y secreto...
Key y yo, incluso, habíamos rondado por los alrededores de la casa, preguntándonos si aquella puerta daría a algún lugar, sin embargo, cuando llegábamos desde fuera del muro a donde se suponía que estaba la puerta, allí no había nada, sino un descuidado jardín trasero con una tapia algo más alta que el resto, pero de la puerta, no había rastro ninguno. Volvíamos a ingresar pues, en el jardín, desde la entrada principal y podíamos ver, al doblar la esquina de la casa, aquella majestuosa puerta esperando por nosotros.


No podría describir la sensación de estar de pie, quieto, delante de aquella majestuosa puerta que debía medir cerca de tres metros de altura... Key y yo nos mirábamos sin comprender porqué nada de aquello se veía desde fuera... Tal vez, simplemente, se trataba de nuestra imaginación y aquella puerta, no estaba realmente allí.

Cuando regresábamos a casa, hablábamos largo y tendido sobre aquello, sobre lo que pensábamos sobre ese sitio, sobre las sensaciones que nos propiciaba estar allí...


- No sé qué te diga, Jonghyun -me confesó-. Creo que ya hemos prestado demasiada atención a ese lugar sin obtener ninguna clase de respuesta. Llevamos casi ocho años, pasando por ahí día sí y día también y siempre pasa lo mismo... Desde fuera no se ve esa puerta, incluso aunque entremos por la tapia trasera, no hay rastro de ella... Yo creo que nos estamos volviendo locos y nos hemos obsesionado con una imaginación.
- Ya hemos hablado de ésto, Key... Una cosa es que seamos buenos hermanos y nos conozcamos bien, otra, que imaginemos exactamente lo mismo... No es una imaginación, esa puerta está ahí y sólo puede verse cuando vas de frente a ella... Es como... Como si habláramos de una puerta mágica.
- Ahora sí que estoy seguro de que nos hemos vuelto completamente locos los dos...
- Por última vez, Key, te he dicho que no estamos locos... -suspiré ya algo incómodo- Simplemente, somos los únicos curiosos que se han acercado lo suficiente a esa parte de la casa como para verla.
- ¿Y por qué no llamamos a la policía para que vayan a ver qué sucede?
- ¿Y qué les decimos,Key?¿Hay una puerta en medio de un jardín trasero? Nos mandarán al cuerno por hacerles perder su valioso tiempo.
- Pueda que tengas razón... Pero me preocupa que ahora, de pronto, de la nada, esa puerta nos esté hablando.
- Nada asegura que sea la puerta.
- ¿De verdad,Jong? ¿¡De verdad!? Ahora cada vez que nos acercamos empiezan a hablarnos voces extrañas ¡No me digas que no es verdad! Escuchamos voces susurrando y salen del interior de esa puerta.
- ¿Y si no es así sino que los idiotas de turno se han dado cuenta de que vamos todos los días a ese sitio y se ponen tras el muro haciendo ruidos y hablando para que nos confundamos?
- No me digas que crees eso en realidad.
- Es más factible que creer que una puerta nos habla ¿no te parece?
- Y lo dice el que opina que es una puerta mágica...


Nos quedamos en silencio durante varios minutos. Y sí, mi hermanastro tenía razón. Hacía dos años, habíamos tenido la vaga sensación de que algo más pasaba cuando nos acercábamos a aquella puerta. Al principio fueron como sonidos fugases que se asimilaban vagamente a algo conocido, poco a poco, comenzamos a darnos cuenta de que estábamos escuchando voces susurrando, a personas susurrando... O al menos parecían personas, pero si nos estaban hablando, era tan tenue el sonido y a la vez tan confuso e intenso, como si escucháramos hablar a una multitud de personas, que no podíamos acertar a adivinar lo que ninguna de ellas estaba tratando de decir. Hasta que llegamos a la conclusión de que no estaban hablando nuestro idioma. Confieso que es escalofriante...
Ahora por las noches, también escuchamos esas voces. Por una vez, creí que me estaba volviendo completamente loco pero no, Key corroboró que estábamos al mismo nivel porque también las escuchaba desde su dormitorio.

Como debido a ésto, no siempre podíamos dormir, terminaba por ir a su dormitorio y observábamos que a la lejanía, brillaba algo en el patio trasero de aquella casa abandonada.
Sabíamos que era la puerta, que nos estaba llamando. Algo quería de nosotros pero era complicado saber el qué en realidad. Su aura fantástica e irreal, nos había atrapado desde que éramos unos niños y siempre me pregunté el porqué.

¿Qué hay que hacer cuando tienes ante ti una puerta tan grande y tan llamativa, que tu primer instinto te insta a cruzarla y que, sin embargo, tu cerebro dice que no lo hagas porque puede ser peligroso? Somos humanos y al fin y al cabo, venimos de animales, y uno de los instintos más primitivos y primarios es el de la supervivencia. De modo que la duda razonable, da fuerza a éste instinto ¿cómo sé que abrir esa puerta y cruzar su umbral para ver qué hay más allá, es seguro? Nada confirma que lo sea y al mismo tiempo, nada lo desmiente. No va más allá de una pequeña corazonada. De un pinchazo de angustia que se instala en el pecho conforme barajas más y más la posibilidad de tomar esa decisión, de seguir una de las dos direcciones que teníamos. No hay forma de escapar, sus voces nos hablan a todas horas, pronuncian nuestros nombres y a menudo parecen voces suaves, susurros que nos piden permiso para poder acceder a nuestras mentes y guiarnos hacia la puerta.
Todo se hace poco a poco cuesta arriba. No dormir, nos vuelve irritables, no dormir, hace que nuestras energías mermen hasta producir en nosotros, cierto rechazo a la vida. ¿Por qué debo decidir sobre algo tan complicado que podría llegar a ser terriblemente relevante e irreparable en el largo camino de aprendizaje, que llamamos vida?¿Por qué no puede ser un poco más sencillo el tomar una decisión? Tengo la incomodidad instalada en mi pecho y siento que poco a poco se acerca el irrefrenable momento en el que voy a tener que decidir de forma definitiva si atravieso o no esa puerta que nos está esperando desde que tan solo éramos unos niños... Sé que Key piensa como yo, puedo verlo en su cara cuando estamos en casa y en el instituto, sus ojos siempre van hacia la ventana más próxima y da igual lo lejos que nos encontremos en ese momento de la casa abandonada, sus susurros, siguen llamándonos.


Aquel día, decidimos aislarnos un poco a la hora del recreo. Era complicado hablar con los demás de algo que ninguno de ellos iba a comprender y preferíamos hablarlo entre nosotros. Al fin y al cabo, compartíamos las mismas inseguridades y penurias, desde el mismo momento en el que se nos ocurrió llegar a aquella casa abandonada.
Nos dirigimos al patio trasero del centro y allí, comenzamos ha hablar sobre nuestras sensaciones:


 
- No se callan, Jonghyun... No dejan de hacer ruido, siento que me va a terminar explotando la cabeza si siguen hablándome... No se callan, no puedo concentrarme, no escucho siquiera mis propios pensamientos y voy a volverme loco... Estamos en los exámenes finales y no estoy ni siquiera seguro de que vaya a conseguirlo. No sé si mis exámenes están bien hecho, no tengo ni idea porque no puedo escuchar a mi propia cabeza cuando intenta recordarme el temario... Si suspendemos estos exámenes, nunca iremos a la universidad... Creo que voy a sufrir un ataque de ansiedad ¡O peor aún, un brote psicótico!
- Estamos en la misma situación, Key... Yo tampoco escucho mis propios pensamientos... Tengo la corazonada de que hasta que no vayamos al jardín y abramos esa puerta, no cesaran en su empeño de pedirnos que vayamos.
- ¡No pienso ir!
- ¿Por qué no?

- ¿Estás loco, Jonghyun? ¿Y si algo sale mal?¿Es que no recuerdas lo que pasa en las películas de terror? Los demonios, siempre piden permiso para entrar y te llaman y te tientan sin parar hasta que haces lo que ellos quieren... ¿No lo ves? Son demonios, quieren que les abramos la puerta para pasar y comerse nuestras almas...
- Key, por favor, eso sólo ocurre en las películas... Quizás los susurros tengan otro significado, tal vez quieran ayudarnos.
- ¿Ayudarnos? ¿¡Cómo nos van a ayudar si lo único que hacen es distraernos durante la época más decisiva de nuestra vida!? Si no llegamos a la universidad seremos un fracaso familiar, un fracaso social y un fracaso en nuestra propia vida - dijo histérico mientras comenzaba a hiperventilar.
- Oh, Key... No seas tan dramático... llevamos toda nuestra corta vida preparándonos para éste momento. Siempre hemos cumplido en los estudios y siempre seguiremos cumpliendo.
- Es evidente, Jong, que no entiendes bien todo lo que nos estamos jugando... Toda nuestra vida está puesta en los estudios. Debemos ser miembros productivos de la sociedad, debemos ir a la universidad, estudiar al menos una carrera y trabajar tras dejarnos la piel en ser los mejores.
- Pero... ¿y si hay otro camino?
- ¿Qué?¿A qué te refieres? ¿Qué otro camino hay más allá de ese?
- ¿Y si la universidad no es para nosotros?
- ¡Estás loco! -grita horrorizado- ¿Quieres que seamos unos Don Nadie y vivamos debajo de un puente?¿O que tengamos que trabajar en los empleos más bajos y menospreciados de nuestra sociedad? ¡El único camino para ser alguien, es la universidad!


Me negué a continuar con aquella discusión. Es cierto que lo que Key decía, es lo que todos los estudiantes pensamos. Es lo que nos inculcan nuestros padres desde que somos pequeños. 

"Si quieres ser alguien tienes que estudiar una carrera universitaria"

" Si quieres ser una persona de provecho, tienes que estudiar"

"Si quieres triunfar en la vida, primero debes estudiar y sacar las mejores calificaciones"

"Si quieres honrar a los tuyos, debes estudiar en la universidad y titularte"

"Si quieres sacar a tus padres de la pobreza, tienes que estudiar"

" Si quieres tener algún valor, tienes que estudiar"

"Tu único objetivo,debe ser estudiar"


En estas frases, se resume la vida de cualquier estudiante... Si quieres ser alguien, debes estudiar.
Sí, no niego que el estudio es importante, que es importante tener una educación y saber las cosas básicas de todo pero... ¿Y dónde queda el espacio para los sueños? ¿Por qué los sueños tienen tan poco valor en éste mundo? Tal vez porque ya se ha comprobado que no siempre luchar por tus sueños lleva a alguna parte... ¿Pero eso compensa la infelicidad de tener que encerrarte a estudiar hasta que seas lo suficientemente mayor, como para que la sociedad comience a explotarte en un puesto de trabajo que en el fondo ni siquiera te gusta?¿Eso es lo mejor que puede hacer el mundo por nosotros?
¿De qué te vale tener talento artístico si te dicen que todos los artistas se mueren de hambre...? ¿De qué te sirve tener una sensibilidad pasmosa para plasmar los sentimientos con tinta sobre papel, si con eso no aprenderás a estar encerrado en una oficina durante diez horas el resto de tu vida? ¿Cuál es el objetivo de pasar miles de horas y años de nuestra vida, para conseguir una titulación, que en realidad solo es un trozo de papel que no nos asegura nada? ¿Y si la vida pone a alguien con tres carreras universitarias a vivir bajo un puente? ¿Es justo acaso?... Ese es el sacrificio que toda la juventud está obligada a ofrecer como tributo a la sociedad. Sacarse el corazón, arrancar de él los sueños y conformarse con ser uno más de los millones que ya somos, que día tras día, se levanta en una fotocopia del día anterior. Da igual lo que sueñes, porque lo único que le importa al mundo, es que pagues con el sudor de tu frente, todo aquello que por dignidad humana, tienes el derecho a tener para subsistir.
No importa cuan buen trabajador seas, no importa cuántas carreras tengas, cuántos idiomas conozcas. La vida puede decidir que ya has tenido suficiente y hacer que bajes hasta el suelo en una irrefrenable caída libre. Todos los días, a partir del momento en el que trabajes, van a ser iguales. Los que triunfen, serán afortunados, pero muchos otros, muchos que estudiaron con ellos, gente a la que conocieron, muchos de ellos irán quedando poco a poco en el camino, porque no llegarán a ser más que los obreros productivos que demanda la sociedad , para que los ricos sigan robando y los pobres puedan ser más pobres. Puede que un día, esa persona que en la escuela se sienta a tu lado, llegué muy alto o que por el contrario, toque fondo... Porque estudiar y trabajar para que en un mal momento de la vida, te veas ahogado con deudas y lo poco que tengas debas darlo para pagar, no te compensará el sufrimiento. La sociedad no ayuda al que lo necesita. Da igual que se diga que se regalarán casas a personas desfavorecidas, habrá una inmensa mayoría, que terminará siendo desauciada de su propia casa, por no tener suficiente ni para comer... ¿Es ese el sistema que estamos obligados a alimentar...? ¿Es eso lo que quieres para los que vengan después de ti?... Seguramente me responderás que sí porque es lo que te han enseñado que es correcto y que está bien, y no es tu culpa... La sociedad se retroalimenta a sí misma de ésta manera, una y otra vez. 
Por que en un mundo como el nuestro, no hay sitio para los que quieren soñar.

Quizás hayáis comprendido ya el porqué os estoy contando ésto. 
Quizás os estéis dando cuenta de lo que sucede ahora mismo.
Quizás sepáis ahora lo que esa puerta fantástica representa.


Fue tras esa discusión, que Key y yo, tomamos caminos diferentes. Sé que no es su culpa, sé que es lo que nos han enseñado y por ende, lo que se supone que es correcto. Pasamos nuestros exámenes y Key entró en la facultad de medicina, pero yo no... Yo quise tener el valor de, por una vez, elegir qué era lo que deseaba realmente. Siempre había hablado de que quería ser abogado como mi padre, porque era lo que me habían inculcado, que les haría felices, si seguía los pasos de mi padre... Pero no lo hice y eso decepcionó a toda la familia. No lo hice.
Lo que hice fue ir a aquella puerta que se encontraba tan escondida de todo y de todos, aquella puerta que desde niño me había estado llamando. La puerta de mis sueños, la puerta de mis verdaderos sentimientos y aspiraciones, la puerta que conducía al verdadero destino al que yo quería llegar... Eso significaba aquel sitio con un aura tan especial... Eran nuestros sueños, nuestros deseos, llamándonos a la aventura, al camino en el que íbamos a tratar de realizarlos...
Una luz resplandeciente me recibió cuando finalmente, abrí aquel portón y vi a lo lejos aquello que yo más deseaba, aquello para lo que verdaderamente había nacido y que muchos, como Key, dejarían pasar para siempre, en pos de lo que era moral y socialmente más correcto. Mi sueño estaba allí, estaba lejos, en lo alto de una montaña. El sendero que iba a llevarme hasta mi sueño, era largo, estaba lleno de agujeros y piedras enormes que me harían caer y tropezar, la montaña se desprendía por cada una de sus faldas... Pero mi objetivo seguía allí, cálido, sereno y orgullo esperando que llegara hasta él...
Eché un último vistazo hacia la ciudad, hacía el camino gris que todos esperaban que continuara como el resto de chicos de mi edad. Sonreí y me despedí de él. Finalmente, di el primer paso en el que iba a ser el camino a mis verdaderos deseos, a mi verdadera felicidad y al hacerlo, pude ver que junto a mi camino, aparecía uno perfectamente pavimentado, con señales clara de en qué dirección había que ir, a qué velocidad y en qué momento exacto. En el inicio de aquel sendero estaba Key y me ofreció su mano, no para ir con él, sino para que nos acompañáramos una vez más. Cuando la tomé, una voz me dijo:

"¿Estás listo para emprender el camino de tus sueños?"

"Sí..."

En ese momento, me pusieron una venda en los ojos y todo se volvió negro, pero a lo lejos, seguía divisando el brillo del lugar al que quería llegar con todo mi corazón...Y afianzado en el apoyo de mi hermano, comencé a caminar en aquel sendero incierto, en el que avanzaba a tientas, pero con todo el corazón. 
Podría llegar o no a alcanzar mi sueño, pero lo único importante para mi, es que al menos, lo habría intentado y perseguido con todo mi corazón.



No tengáis miedo de que ese camino se vea tenebroso, las cosas que amamos y que realmente deseamos lograr, nunca son sencillas ni nunca serán apoyadas por absolutamente todo el que nos rodea. Sed fuertes, amigos míos, porque después de haberos caído mil veces, llegaréis a ese lugar en el que realmente queréis estar. Elijáis el camino que elijáis, nunca va a ser fácil, pero si tenéis suerte, alguien que tomó un sendero diferente, estará ahí para sujetaros y acompañaros desde su propio sendero.


❣ THE END...?
No, rather, it's just the beginning ❣

viernes, 3 de noviembre de 2017

✦✧ YORU VIVE BAJO LA CAMA✧✦ [Especial Halloween 2017]

🎃ESPECIAL HALLOWEEN 2017🎃

Personajes: SHINee [Onew, Jonghyun, Key, Minho, Taemin ]
Género: Terror
EEL: TP

Resumen: Llega la noche de Halloween y por las calles se rumorea que se cumplen cien años desde la última vez que apareció en el pueblo. Se rumorea, que Yoru es un ser de sombras, que vive bajo la cama y que cada cien años, regresa para atormentar a los niños y a los adolescentes en busca de su muerte.


























Vivíamos en un pueblo bastante grande que estaba a dos horas en coche de la ciudad. Teníamos allí, todo lo que pudiéramos desear. Mirando en dirección norte, alcanzabas a ver el mar, los días que había claridad, por el este teníamos un precioso pinar, que era una zona protegida de la región y además, teníamos nuestro propio lago...Quizás exagero al llamarlo lago, en realidad se trataba de una poza de agua que llegaba por medio de una pequeña cascada, desde las montañas.
Podría decirse que vivíamos en un lugar maravilloso e ideal, con la dosis justa de naturaleza y ciudad, entremezcladas. No se podría decir que éramos completamente de pueblo, pero tampoco de ciudad.
Lo que siempre ha hecho interesante un lugar, es la historia que encierra en su folclore y en sus leyendas urbanas... Y puesto que hoy en día de Halloween, os voy a contar cuál es la más popular de terror que conocemos en ésta zona. 
Me la contaron mis padres cuando era muy pequeño y lo cierto es que desarrollé un pánico terrible a dormir solo por las noches en mi dormitorio. Aunque fuera solo una leyenda y mis padres aseguraban que nunca había pasado nada, Key, uno de mis mejores amigos de el colegio, me dijo que su tatarabuelo, que contaba ya con casi 110 años, le había contado la misma historia, pero que en su caso, le había dicho que era completamente cierta, porque le había ocurrido a él cuando contaba nueve años. ¿Qué historia es? Nosotros lo llamamos "YORU", no sabría decir porqué exactamente, pero ese era el nombre de nuestro monstruo personal. Decían que existió durante el siglo XVI en aquella misma región, un muchacho de aproximadamente 16 años y cuyos padres lo habían abandonado a su suerte, dejándolo en manos de un hombre que lo torturó y se cuenta que también abusó sexualmente de él, hasta que YORU perdió la cabeza y se suicidó. Sin embargo, no fue así como todo acabó. El mismo día que el chico murió, al anochecer, poco a poco, todos los niños y adolescentes comenzaron a ser presa de horribles pesadillas, todos en la misma situación. En sus habitaciones, a oscuras y en soledad, surgía de debajo de la cama, una sombra de un joven pálido con los ojos vacíos y las extremidades tan retorcidas, que resultaba imposible creer que pudiera realmente emplearlas. Trepaba hasta la cama y abría su boca infestada de colmillos, para absorber el alma de su víctima. Aquellas visiones se prolongaron durante todo el mes de Octubre y no fue hasta el día 31 del mismo, considerado el día de los Muertos, cuando gran parte de la población infantil, murió en sueños, presa de un terror tan profundo, que sus corazones no lo habían soportado. Los supervivientes, dijeron que aquel monstruo de sombras, les había dado su nombre. Yoru. Dicen los historiadores y algunos documentos que han sobrevivido al paso del tiempo, que Yoru aparecía una vez cada cien años y que durante todo el mes de Octubre, niños y adolescentes, sufrían terribles pesadillas, que a la gran mayoría terminaba por costarle la vida la noche del 31.


Nosotros éramos un grupo pequeño de amigos y se supone que con la edad, ese miedo va desapareciendo. Ya entrados en la primera quincena de nuestra vida, podríamos esperar que los miedos infantiles estuvieran superados, pero hubo algo que los volvió a detonar aquel año.
Estando en el salón de clases del instituto, la profesora, nos dijo que el tema de Halloween de aquel año, sería el "Regreso de YORU", pues éste año, se cumplían los cien desde la última vez que alguien aseguró haberlo visto. Todo el centro escolar iba a preparar la fiesta, entorno al supuesto regreso de aquel monstruo de cuentos infantiles. Nuestra clase, era la encargada de preparar un pregón y una representación sobre la historia de aquel ser, que una vez había sido humano.
Realmente a ninguno de nosotros nos preocupó lo más mínimo que tuviéramos que hacer las cosas inspiradas en el ente demoníaco que de pequeños, nuestros padres habían usado para asustarnos... Claro, cuando digo a ninguno, me refiero en realidad a cuatro de los cinco que conformaban mi grupo de amigos. ¿Quién estaba asustado? Key... Oh, claro, os lo nombro como si supiérais quién es...
Mirad, aquí os dejo una foto, para que os hagáis una idea de cómo son nuestras caras.
Estos, somos mis mejores amigos y yo. El chico de la camisa verde con  un tres, se llama Jonghyun y tiene dieciséis años, el flacucho que está a su lado, soy yo, me llamo Taemin, que ahora que lo pienso, también me he olvidado de presentarme... A mi lado, está Key, el que os digo que con quince años, aún cree en los fantasmas. Detrás de él, están Minho, con la camisa oscura; y Onew, el de la gran sonrisa feliz.
Es una gran foto de grupo, pero eso no tiene nada que ver con lo que os estoy intentando contar...
Como decía, Key estaba preocupado, como su tatarabuelo le había asegurado sobrevivir a la anterior venida de Yoru a nuestro mundo, parecía estar muy perturbado por tener que emplear ese tema como motivo de celebración:

- Eres un cobarde Key - se burlaba Jonghyun mientras se sentaba en su pupitre junto a Minho, quien por cierto, era el novio de Jong.
- No soy un cobarde... Simplemente creo que es un error celebrar  que va a pasar algo malo.
- ¿Que va a pasar? Key, por favor, a veces pareces realmente estúpido- reprochó nuevamente Jonghyun.


Lo cierto es que entre Jong y Key siempre había habido muchos problemas, porque eran hijos del mismo padre, pero de distinta madre. Lo que dejaba suponer, que el resentimiento de la madre de Jong, por haber sido abandonada por otra, se lo había transmitido a él, quien a su vez, arremetía contra Key cada vez que podría. Y era raro, porque aunque se peleaban, luego también solían defenderse entre sí en alguna ocasión. De modo que no era extraño ver a Jong empujando, insultando o jalando a Key del pelo para demostrarle que era más fuerte que él.
Key era el único soltero, y parecerá que no tiene nada de importante, pero yo creía que la soledad, le ha hecho seguir siendo mentalmente un niño, ya que no ha tenido mucha suerte en eso de abrirse de piernas como buen adolescente hormonado. Yo salía con Onew, que tenía ahora diecisiete , desde hace dos años,
El caso es que mientras Minho y Onew revisaban sus móviles en busca de información relevante que pudiera utilizarse para el pregón del día de Halloween, yo me limitaba a ver como Jonghyun increpaba a Key hasta el punto de agarrarlo del pelo y hacerlo sentar de una jala, llamándolo "marica","cobarde" y otras perlitas que no voy a repetir. 


- Tengo una idea-dijo entonces Onew- Ya que Key tiene miedo de Yoru ¿qué tal si es él quien lo interpreta en la obra de teatro? Así será el que asuste a los demás y evitaremos que nos deje en ridículo si llegase a mearse del susto.
- Se meará de todas maneras porque es un niñato llorica -se rió Jonghyun.
- Chicos, os estáis pasando con Key -intervine finalmente.


No sé si lo habéis notado, pero podemos decir que Key era el saco de boxeo de todo el grupo. Diría que simplemente porque era el más débil de nosotros, pero no era por eso, era porque en sí mismo, era un chico muy raro. Tenía gustos raros y Jonghyun se había encargado de ventilar cosas sobre él, que lo hacían aún más extraño para los que nos considerábamos normales. Por lo visto, decía que podía ver fantasmas y hablar con ellos. Reconoceréis que eso es ridículo, es absurdo y estúpido. Y ese era el motivo por el que todos, me incluyo también a pesar de que a veces lo defendía, es ese el motivo que nos hace ir por él. No sé si es porque muy en el fondo nos asusta que pueda hacer verdaderamente algo así, o simplemente porque teníamos motivos para burlarnos a pesar de que la vida de Key no era para reírse. Pero éramos así, simplemente.



- Yo no voy a hacer de Yoru en el teatro, no pienso participar en nada este Halloween. Me quedaré en casa a leer un libro o a ver una película -respondió molesto Key.
- ¿Y por qué no? Eres el Yoru perfecto, tu madre abusa de ti, tu padre te pega y eres el típico idiota que se hace cortes por eso -se burló entonces Minho.


Sí, escucharon bien. La vida de Key se parecía bastante a la del monstruo al que íbamos a representar en Halloween. Sabíamos que su madre le metía mano desde que era bastante pequeño y que su padre solía darle buenas palizas con el cinturón. Todo el mundo lo sabía, pero nunca nadie los había denunciado a pesar de que el padre de Key y Jong había terminado en la cárcel por robo a mano armada. Y nosotros, como los cínicos que éramos, nos burlábamos siempre de esa situación. Ahora mismo, no sé cómo nos soportaba sin mandarnos a la mierda... Tal vez porque eran más las veces que estábamos todos bien, a las que estábamos por matarnos los unos a los otros.
Tras aquel comentario de Minho, Key rompió inevitablemente a llorar y se fue de la clase sin decirnos nada, y nosotros, como verdaderos cabrones nos reímos porque se fue llorando. A ninguno nos importaron sus sentimientos y seguimos preparando con ilusión, como el resto de la clase, la que sin duda iba a ser la mejor parte de toda la fiesta de Halloween. Los chicos de la clase B, iban a ser los encargados de preparar el decorado para la obra y de hacer los disfraces y los del grupo C, estaban encargados de recopilar canciones para un karaoke con temática de miedo, películas de miedo y todas esas cosas. Otros cursos harían la decoración del centro, comidas típicas para la fecha, habría concursos de disfraces y muchas más cosas que prometían ser geniales.

Aquel día Key no salió del baño hasta que acabaron las clases y ninguno de nosotros le habló para decirle que íbamos a quedar esa tarde en un piscolabis para tomar algo y seguir recopilando información. Y aunque nos cruzamos con él a la salida, junto al aparcamiento de nuestras bicicletas, simplemente, tomó la suya y se marchó sin dirigirnos la palabra y sin responder a nuestras despedidas. Jonghyun aseguró que se le pasaría , aunque en cierto modo, yo me sentí mal por haberme reído de algo que era un problema bastante grave, ya que el abuso de menores, no es algo gracioso.
Durante el resto del mes, Key nos estuvo esquivando y llegó un momento en el que pasamos completamente de él y de todo lo que tenía que ver con su absurda vida. Le dijimos que iba a ser Yoru,quisiera o no, en la obra de teatro y tras darle su guión, volvimos a dejar que se quedara solo con sus problemas de cabeza.

Lo cierto, es que apenas acabó la primera semana de Octubre, y comencé a tener pesadillas... Al principio eran simple angustia que me invadía por las noches al ver todo a oscuras y me resultaba raro sacar la mano de la cama cuando me acostaba porque sentía que en cualquier momento, algo la tomaría y me arrastraría a aquella inmensa oscuridad.
Me dije que tan solo me estaba sugestionando por la emoción de lo increíble que iba a ser la noche de Halloween y que el leer tanto acerca de todas las versiones de aquella misma historia, me estaba afectando. En libros, en escritos, encontrábamos referencias a que al principio, nadie era consciente de que Yoru comenzaba a acercarse, porque simplemente provocaba malestar, para mantener a sus víctimas con la guardia baja y así poder ir poco a poco acercándose más y más hasta que era absolutamente inevitable que te atacara para arrancarte el alma.
Poco a poco, las pesadillas comenzaron a ser más intensas, tan intensas como llegar a verme a mi mismo, de pie junto a la cama, sin poder moverme y viendo salir algo similar a tentáculos negros, de debajo de mi cama, seguidos poco a poco de una mano pálida, con los huesos rotos y retorcidos, escuchando como crujían cada una de sus articulaciones y un llanto desgarrador perturbaba la paz de la noche, mientras tras aquella mano pálida huesuda, venía un brazo retorcido y roto, envuelto en harapos ensangrentados y deshilachados... Mi respiración comenzaba a ser tan fuerte, rápida y errática, que pensé que mi cuerpo colapsaría... Porque no podía moverme. Como si mi único fin en mi propio sueño, fuera observar con espanto, a aquel ser, salir de debajo de mi cama, arrastrándose como un moribundo, hasta que lograra alcanzarme y llevarme con él. Es difícil explicar la clase de miedo que aquellos sueños me hacían sentir. No era simple impotencia ante un peligro desconocido. Podía sentir que quería despertarme pero algo me lo impedía. Una fuerte opresión en el pecho, me hacía respirar con pesadez, como si el oxígeno que inspiraba, fueran en realidad partículas de plomo que  me hacían sentir falto de aliento. Y cada día que pasaba, podía ver que estaba algo más cerca de mi. Su brazo esquelético se iba estirando más y más hasta que al poco, comencé a ver su cabeza, cubierta por cabellos oscuros que le caían de forma desordenada sobre el rostro, impidiendo que pudiera llegar a verle la cara en algún momento. Luego era yo quien se acercaba, inspirado por un falso sentimiento de seguridad, hasta la cama, para acostarme y dejar que la noche pasara, pero después, aún acostado, observaba y escuchaba los quejidos de aquella sombra, escuchaba como crujían sus huesos al romperse y poco a poco, salía de debajo de mi cama, siempre acompañado de sombras que se alargaban como patas de araña en todas direcciones, buscando atrapar lo que habían venido a llevarse. Poco a poco, Yoru comenzaba a girar... ¿quién sino Yoru podía ser el que apreciera así? Se giraba muy despacio, pero no giraba la cabeza. Podía ver su torso volverse hacia arriba mientras su cabeza aún miraba hacia el suelo y mientras sus brazos permanecían en la misma postura. Sujetos de las baldosas del piso, dándole a aquella cosa, un aspecto mucho más horrible, inhumano y aterrador... ¿No lo veis vosotros también? Comienza con un suave siseo que apenas llegamos a escuchar... Luego, tu intuición te dice que algo no va bien y abres despacio los ojos para mirar al rededor y ver que tan solo, es de noche y está oscuro...Tu pulso comienza a acelerarse, cuando te das cuenta de que hay sombras que se están moviendo, la mayoría, para ir acercándose despacio a tu cama... Una se sienta a tus pies, puedes notar que algo se ha puesto ahí porque notas que esa zona de la cama se hunde como si una persona tangible, hubiera tomado asiento. Te aferras a las sábanas con fuerza, temiendo que algo intente quitártelas y más aún, confiando en que son la protección perfecta y que aguantarán el embiste de cualquier arma o ataque... Cuando el miedo empieza a apoderarse de tu cerebro, es cuando optas por taparte la cabeza con la manta y cerrar los ojos a la espera de que todo eso desaparezca sin provocarte mayor agitación... Luego, pasan unos segundos, apenas unos segundos, que se te antojan tan largos, que sientes que llevas horas a cubierto y que por tanto, estás a salvo de lo que sea. De modo que...poco a poco, vas descubriéndote la cabeza para asomarte y comprobar que sigues estando, simplemente solo... Pero miras instintivamente hacia abajo, sin llegar a asomar la cabeza por fuera de la cama, solo dirigiendo la mirada hacia el piso, viendo que allí hay una mano, retorcida,rota y huesuda, que poco a poco, atrapa tus sábanas y comienza a jalar de ellas, primero despacio, como si no tuviera fuerzas, pero cuando isntintivamente, tú tiras de ellas para recuperarlas, esa mano empieza a jalar más fuerte para quitarte lo único, que piensas que te está protegiendo. Es entonces cuando ves que comienza a girar la cabeza, provocando un crujido tan sobrecogedor, que toda la piel se eriza y el corazón, aterrado, bombea más deprisa, como queriendo instante a correr muy lejos, sin saber que tu cerebro te ha petrificado y dejado a merced de ese demonio... Y despiertas, de forma súbita, sintiendo que algo te ha golpeado en el pecho con tanta fuerza, que no solo te ha hecho reaccionar, sino que además, produce un horrible dolor que nos deja sin aliento...

Así fue, como poco a poco, la presencia de Yoru comenzó a entrar en mis pesadillas y a apoderarse de ellas, provocándome un terror nocturno, en el que me quedaba simplemente de pie, observando mi cama durante minutos y minutos, sin ser capaz de tumbarme en ella para dormir. No sabía ni siquiera cómo contarle eso a mi novio o a mis amigos. No quería parecer un bebé como Key, que se creía la primera tontería que pasaba... Pero ya a mediados de mes, me di cuenta de que en el instituto, muchos más chicos y chicas, estaban teniendo pesadillas recurrentes, pesadillas como la mía, en la que primero tenían miedo de entrar en la cama, y luego, ya metidos en ella, comenzaban a ser atormentados por sombras que irremediablemente, se acercaban más, y más...
Finalmente, me armé de valor y un día, que estábamos cerca de la poza tomando un poco el fresco, me giré hacia los demás y dije con voz, lo más solemne que me fue posible:


- Creo que he empezado a ver a Yoru en mis sueños. Pienso que quizás es que me estoy sugestionando, pero es demasiado real. Siento verdadero terror por las noches y el irme a dormir, se me hace incluso peligroso.
- ¿De verdad? -me preguntaron al unísono mis amigos.
- De verdad, chicos... No es broma... Experimento verdadero terror cuando debo irme a la cama... Cuando me he dormido, es como si quisiera forzarme a despertar, pero no pudiera hacerlo y mi pesadilla se regocija en mi incapacidad para hacer algo al respecto, volviéndose más agresiva...
- ¿Y luego despiertas con un fuerte dolor en el pecho ?
- ¡Sí,exacto! ¿Cómo lo sabes, Minho?
- También me ha pasado... No creo en Yoru, claro, eso es algo de niños pequeños pero, es verdad que llevo desde principios de mes experimentando sueños como los que describes.
- ... Debo confesar que yo también los tengo -admitió Onew- Pero no quise hablarlo porque pensé que quizás me estaba volviendo loco por estudiar y leer tantas cosas sobre la leyenda de Yoru.
- Y no somos los únicos-suspiró Jonghyun- Es una epidemia general, he escuchado que más de la mitad del instituto está sufriendo las mismas pesadillas. 
- Entonces no es algo que nos estemos inventando- dije yo- ¿Y qué pasa si existe?
- Taemin, los fantasmas no existen, solo son cuentos de mayores para asustarnos.
- ¿¡Y por qué todo el instituto tiene la misma pesadilla recurrente!?-replicó Onew- ¡No es una coincidencia!¡Algo raro está sucediendo!
- Tampoco tan raro... -Jonghyun se cruzó de brazos.
- ¿Tú no lo has visto, Jong?
- A medias... Normalmente me quedo despierto hasta tarde jugando a la PS4, pero la verdad es que cuando voy a mi habitación y me acuesto, sí que lo veo cuando me quedo dormido. Pero en un par de ocasiones soñé que tomaba una linterna y apuntaba con ella bajo la cama. Eso le hacía irse.
- ¿De verdad?¿Y cómo logras controlar tu sueño? Yo soy incapaz de hacer nada, mucho menos de despertarme cuando intento huir.
- Es malo que hagas eso...-dijo la voz de Key, que hasta el momento, no había intervenido.
- ¿Cómo dices?-nos giramos todos a verle.
- Digo que es malo que le eches luz en la cara.
- ¿Y qué hago?¿Dejo que salga de debajo y me coma o qué?
- Si le echas luz para que se vaya, vuelve con más agresividad para hacerte daño. Odia que le den luz.
- ¿Cómo puedes saberlo?
- Seguro que tienes algo que ver con esto, idiota.
- No tengo nada que ver... Solo estoy diciendo que no le eches luz o vendrá por ti antes del día 31.
- ¿Sabes qué,Key? Eres un friki de mierda -terminó diciendo Minho- Jong es el único que le ha sabido plantar cara y tu le dices que no lo haga ¿sabes qué?Que te jodan. Vámonos, Jong.
-Sí, paso de quedarme aquí con éste subnormal.
- Tae ¿nos vamos nosotros también?
- Mmmn... Enseguida os alcanzo, Onew.


Los vi a todos marcharse juntos,dejándonos allí, junto a la poza a Key y a mi. Mirá a nuestro amigo y finalmente volví a sentarme con él. Cierto que era un friki y muchas otras cosas, pero aparentemente, era el único que sabía un poco del tema, de lo que se podía o no hacer con Yoru, y visto lo visto, vivido, lo vivido en sueños durante todo el mes, estaba más que convencido de que algún buen consejo debía tener al respecto:

- Bueno, Key, siempre estás buscando que alguien te escuche, si tienes algo que decir, éste es el mejor momento para hacerlo.
- Ya dije lo que tenía que decir. Aunque logréis controlar vuestros sueños, lo peor que se puede hacer es bajar de la cama y darle luz bajo la misma.
- ¿Por qué?
- Porque él vive bajo la cama, esa es su casa. Si le das luz en la cara, se pondrá muy furioso y tratará de hacerte más daño.
- Pero es un modo de defendernos... A ver Key ¿entonces cómo se supone que sobreviviremos a él?
- En realidad, no es un método seguro... No es algo que pueda asegurarte que sucederá con total probabilidad de éxito pero... Mi tatarabuelo, me dijo que lo más importante, es no abandonar nuestra cama. Porque una vez salimos de ella, ya puede agarrarnos y arrastrarnos bajo la cama... Haga lo que haga, no puedes salir de ella, ni sacar un pie, ni un brazo, porque será de donde te sujete para jalar de ti...
- ¿Entonces?¿Qué se puede hacer?
- Simplemente, aguantar, Taemin... Mi tatarabuelo dice que solo pudo intentar aguantar, ya que nada de lo que puedas hacer lo aleja. Tampoco es bueno mirarlo a los ojos cuando logre subirse a la cama.
- Casi me estás diciendo que todo importa una mierda.
- Depende de lo que tu corazón sea capaz de soportar, Taemin...
- Empiezo a pensar que es verdad que eres un idiota, Key. Me voy con los demás.


Ciertamente, era mejor idea lo que Jonghyun hacía, seguro les estaba explicando a Onew y Minho como lograr controlarte a ti mismo en un sueño para que puedas reaccionar ante un peligro como es el de estar siendo atacado por un demonio, un fantasma o lo que quiera que fuese en realidad Yoru. 
Mientras me alejaba de la poza siguiendo el camino de regreso al pueblo, giré la cabeza y vi a Key allí de pie, mirando en mi dirección y resultó cuanto menos escalofriante el gesto de su rostro. En cuanto comenzó a caminar hacia donde yo estaba, sentí que era mejor que corriera. A aquel friki, se le podía ir la cabeza y abrirme la mía con cualquier piedra que encontrara en el camino. Corrí tan deprisa, que di alcance a los demás y ellos me miraron, creo que fue demasiado evidente que estaba huyendo de algo y no podía ser de otra cosa, que de Key, los vi a todos girarse, pero él no venía por el camino porque aún estaba saliendo de la zona de la poza. Volvieron a mirarme y a preguntarme si me encontraba bien y yo solo respondí que Key decía tonterías.
Aquel día, volvimos a pasar completamente de él y de hecho, caminando por las calles , yendo a nuestra cafetería preferida y a la sala de recreativos, nos percatamos de que venía detrás de nosotros. No se acercó en verdad, a menos de diez metros. Siempre se quedaba lejos y cada vez que yo lo miraba, me daba la sensación de que era mucho más tétrico. Me preocupaba estar perdiendo la cabeza. El único motivo por el que nos estaba siguiendo, era porque no tenía más amigos y estaba esperando que lo perdonáramos por estar siempre haciendo y diciendo estupideces. 
Mientras jugábamos al billar, lo pudimos ver apoyado en una pared, al otro lado de los recreativos y nos miramos entre los demás. Era muy incómodo tener su mirada encima, la podíamos sentir clavadas en nuestras nucas en todo momento. Debatimos en si dejar que se acercara o no, pero lo cierto es que nos estaba espantando de tal manera, que no quisimos que volviera a agruparse con nosotros. Saliendo de los recreativos, fue cuando Jong se paró en seco, estando ya harto de que nos siguiera y fue a hablar con él, si es que a sus gritos e insultos, se les puede llamar hablar.
Supongo que habíamos alcanzado un punto en el que pensábamos que era el propio Key, el que nos estaba induciendo a error con sus conjeturas absurdas sobre la existencia de Yoru. Debía ser eso. Nos habíamos dejado influenciar por sus constantes mentiras disfrazadas de advertencia... Claro que Jong optó por dejar claro que no lo queríamos cerca de nosotros, por medio de una pelea, en la que tuvo que intervenir el dueño de los recreativos,para que dejara de pegarle a Key, quien, evidentemente, no tenía nada que hacer contra la fuerza de Jonghyun.
La verdad es que nuestro comportamiento dejó mucho que desear aquel día, y conforme se acercaba Halloween, podíamos sentir como nuestras pesadillas empeoraban, pero el hecho de contar con el consejo de Jonghyun de lanzarle luz en la cara cuando salía de debajo de la cama, hizo que todos buscáramos llevar eso a cabo en nuestros sueños. Y en cuanto lo conseguimos, sentimos una falsa sensación de seguridad y de victoria. Digo falsa, porque tras ese sueño en el que pensamos que no vendría más a molestarnos, tal y como dijo Key, Yoru se volvía mucho más agresivo. Ya no solo se limitaba a salir lentamente de debajo de la cama, sino que salía tan deprisa, caminando como si fuera una araña, trepando hasta la cama, sujetándonos por las extremidades con tal fuerza, que podía sentir como mis huesos se rompían uno detrás de otro mientras sus cuencas vacían me miraban directamente a los ojos. Hacía tal succión, era tal la fuerza y poder que manaba de aquella negra oscuridad, que podía sentir dolor por todo mi cuerpo, por como estaba tratando de arrancarme el alma. Como si me hundiera sin remisión en aquel abismo negro, profundo e infinito.
Cuando finalmente lograba despertar, era tal el dolor que sentía por todo el cuerpo, que cuando encendía la luz para asegurarme de que nada había en mi dormitorio, me encontraba con mis brazos, piernas y torso, completamente llenos de heridas. Tenía arañazos, tenía moratones y mordiscos... Definitivamente, Yoru no era una invención y no era una sugestión de ninguna clase, porque tenía heridas, en zonas, en las que no habría podido alcanzar ni aún estirándome todo lo que fuera posible. En el instituto empezaron a haber bajas, porque varios de nuestros compañeros,tenían tales terrores nocturnos, que se levantaban con fiebres altísimas, que les impedían estar conscientes, pues más bien deliraban por la temperatura.

Fue ese día, en el que me di cuenta de que realmente algo estaba pasando con los jóvenes del pueblo, que decidí volver a intentar un acercamiento con Key, quien se había cambiado de instituto. Mientras que Jonghyun y Onew, iba a ir a casa de Minho, porque también había caído enfermo, yo me dirigí a una urbanización cerrada, en la cual sabía que vivía Key, porque alguna vez, habíamos pasado por delante y su madre le había llamado desde la ventana para decirle que no olvidara comprarle cervezas cuando regresara de estar con nosotros. El día estaba oscuro, no puedo negar que me preocupaba ver que de pronto, los días soleados, habían dejado paso a días nublados,quizás debí pensar que era lo normal, pues estábamos en pleno otoño, pero me era imposible pensar que no se trataba del hecho de que el día de Halloween estuviera tan cerca, que incluso el tiempo comenzaba a saberlo.
Me acerqué hasta la casa de Key y comencé a sentirme terriblemente incómodo. Como si de su interior, solo surgieran malas energías... Sí, sin duda es así como lo describiría, manaba de ella oscuridad y sentimientos que provocaron que se me erizara la piel. Me relamí los labios al sentirlos secos y finalmente, tomé el valor necesario para acercarme a la puerta y tocar al timbre. Escuché varios gritos de una mujer, provenir de su interior. Se trataba de la madre de Key, diciéndole que mirara quién era y que no hiciera más ruido porque le dolía la cabeza.
Cuando Key abrió, me sentí inquieto, lucía mucho mejor que el resto de nosotros, pero al mismo tiempo, eso me hizo pensar que era más extraño de lo que siempre había creído. Él me observó con cierta sorpresa, no parecía esperar en absoluto que alguno de nosotros fuéramos a acercarnos a él de nuevo:


- Hola, Key...
- Hola, Taemin... ¿qué haces aquí?¿Te han mandado a que me hagas salir para tirarme huevos a la cara?
- No, nada de eso, Key, vengo en calidad de amigo.
- ¿Amigo?... Realmente tienes mucho valor para decir que eres mi amigo, porque no lo eres.
- Sí, supongo que es hipócrita por mi parte haberlo dicho así. De modo que me disculpo. Vengo pues, como ex amigo, porque quisiera preguntarte sobre...
- ¿Sobre Yoru? -dijo tajante- Ya te conté lo que sé, pero es evidente por tu cara y por las heridas de tus brazos, que has preferido escuchar las palabras de Jonghyun, lo que significa que lo has hecho enfadar y ahora está rabioso contigo.
- Lo dices con una ligereza que me asusta, Key... Parece que...
- ¿Que qué? -me miró frunciendo el ceño- Te dije que mi tatarabuelo había sobrevivido... a lo que sucedió allí...Hace tantísimo tiempo.
- Sí, sé que me lo has dicho, pero ¿puedo hacer algo al respecto ahora?
- Sí... Mantenerte fuerte, porque el día 31 está cerca. Espero que sobrevivas,Taemin, que sobreviváis todos... Porque es muy cruel lo que nos está haciendo...


Sin añadir nada más, me cerró la puerta en las narices. Era comprensible que estuviera enfadado conmigo y entre medio de sus palabras, intuí que en realidad, si moríamos, nos lo tendríamos merecido. Sin duda así era pero... Pero a nadie le gusta tener que pasar por esta situación... Ni creo que nadie sea tan fuerte como para sobrevivir a las pesadillas que Yoru nos provocaba. Sin embargo,estaba seguro de que Key sabía algo más. Parecía tan familiarizado con lo que sucedía entorno a ese fantasma que venía noche tras noche a atormentarnos, que por unos segundos, me pregunté si sería el propio Key el responsable de la aparición de Yoru, o si era un psíquico de esos que manipulan la mente de las personas cuando están con las defensas bajas... Aunque en realidad, ni siquiera sé porqué fue eso lo que pensé de él. Quizás porque me daba la sensación de que estaba jugando con ventaja en comparación con nosotros, que en realidad, ni siquiera conocíamos la magnitud de aquello a lo que nos estábamos enfrentando.
Llegado el día de Halloween, eran tantos los chicos que estaban de baja por fiebres o por el propio terror que aparecía en sus sueños, que me encontré yendo por obligación al instituto. Allí no debíamos haber más de 40 chicos de distintas edades. Jonghyun también estaba. Lucía muy cansado, pero estaba seguro de que todo estaba a punto de llegar a su final.


- Hoy es la última noche, Tae...
- Sí...eso espero... Onew sigue con fiebres, lo llamé ésta mañana antes de venir e iré después a verle... ¿Cómo sigue Minho?
- No sabría decírtelo... Parece como si le hubieran robado toda la energía, como si llevara un mes completo sin comer... Está muy demacrado y me preocupa lo que pueda pasar.
-¿Crees que sobreviviremos?
- Es difícil saberlo... Yo creo que sí, creo que tengo energías suficientes como para pasar de ésta noche.
- Mmn... ¿Sabes? Fui a ver a Key hace unos días.
- ¿Ah,sí?¿Y qué pasó?
- Creo que nos equivocamos al ignorar sus palabras, Jonghyun... Tal vez hayamos abierto de más una puerta que no podremos cerrar...
- No seas miedoso, Taemin. Sé que es difícil superar un obstáculo que no logramos entender, pero si es verdad que lo que nos atormenta, es un puto fantasma, entonces, ésta noche, tendremos que hacer acopio de todas nuestras fuerzas para acabar con él cuando venga a vernos en sueños. Imaginaré que estoy en un estadio de fútbol y que todas las luces le darán directamente en la cara.
- ¿No crees que esa estrategia no ha sido buena idea? Key dijo que se pondría más agresivo.
- ¿Y le crees?
- ¡Le creo! Todas las malditas noches, desde que empecé a echarle luz en la cara, de algún modo bloquea mi voluntad y se vuelve tan horriblemente agresivo que me ha cubierto el cuerpo de arañazos y mordiscos.
- ¿A ti también?
- ¿Cómo que también?Jonghyun... tu...
- Yo también me he despertado lleno de heridas, ésta madrugada fue tal el daño que me hizo, que mi madre me ha tenido que llevar a urgencias para que detuvieran el sangrado de mi espalda. Me han tenido que poner cinco puntos en una de ellas.
- Dios... Jonghyun, tenemos que hacer algo.
- ¿Algo?¿El qué? ... Sinceramente, yo estoy convencido de que voy a sobrevivir, me costará, pero yo soy más fuerte que él, yo estoy vivo- asintió sonriendo - Por desgracia, los padres de Minho no me dejan pasar la noche con él y yo estaba convencido de que podría darle la fuerza necesaria para que lo superásemos juntos.
- Quizás, por una vez, deberías olvidarte de lo que pasó con tu padre, Key no había nacido, no tenía culpa de nada... Tal vez, el sobrevivir, dependa de él por completo...
- Tae, te voy a ser sincero, siempre que tu vida esté amenazada por algo, tu eres lo único que te separa de morir. Mira por ti, porque nadie más lo va a hacer. Hazme caso.
- Sí... creo que eso es lo más sensato que has dicho hoy... ¿Qué vamos a hacer? No podemos salir del instituto hasta que acabe la jornada.
- Bueno, hay puestos de comida, yo opto por pasar a comer un poco y al menos divertirnos, ya que hemos tenido que madrugar y venir de todas maneras.



Y como si no fuera un día crucial en nuestras vidas, marchamos a dar una vuelta por los diferentes puestos que habían estado preparando todos los cursos para aquel día. Aunque en su mayoría estaban vacíos, los que tenían gente daban de comer e incluso repartían algunos juegos en los que nosotros no quisimos participar porque no había gente suficiente como para hacerlo. De modo que estuvimos dando vueltas, comiendo y hablando, hasta que encontramos un banco en el que decidimos sentarnos para hablar con más calma. Ya que aquel era nuestra última oportunidad de derrotar a Yoru, supongo que nuestras mentes decidieron suprimir la idea de que podíamos llegar a morir si no teníamos la suficiente precaución en el momento en el que nos quedáramos dormidos, pero una parte de nosotros, no quería creer nada de eso. Más bien, sólo queríamos pensar que nada malo iba a sucedernos, que todo eran simples pesadillas, que por algún motivo, se repetían en todos nosotros... Pura sugestión... Sí, sin duda, debía ser eso, pura y dura sugestión mental, asimilada por culpa de aquella estúpida leyenda, que pretendía hacer creer, que aquella iba a ser nuestra última noche en la tierra.

Cuando tocó a su fin la jornada escolar, Jonghyun me recordó que nos veríamos mañana de todos modos, porque nada malo iba a suceder. Estaba tan seguro de sí mismo, que me contagió aquella seguridad... Al menos de forma momentánea. 
Mientras caminaba de regreso a mi urbanización, comencé a sentir un gran peso sobre los hombros, como si llevara a cuestas, un pesado saco de piedras... Los ojos comenzaban a pesar y cada poco parpadeaba con cansancio mientras miraba al rededor  de forma perezosa, sintiendo que en realidad, había alguien por allí que me estaba mirando... Pero estaba todo, sospechosamente tranquilo, no había prácticamente nadie por las calles y sentía que estaba yo solo en una especie de ciudad fantasma. Fue entonces cuando tuve la sensación de que había anochecido de repente y sin sentido alguno. Mis sentidos se pusieron alerta, conscientes de que un peligro me acechaba y fue entonces cuando, poco a poco, giré la cabeza y me percaté de que a escasos diez metros de donde yo me encontraba, estaba Key... O al menos algo que se le parecía demasiado... Pero si era él, parecía poseído por algo oscuro.
Tenía la piel tan pálida, que parecía que llevaba años y años sin que el sol tocara su rostro, los ojos rojos, brillantes y encendidos con una llama de odio, que hizo encoger mi corazón a causa del miedo... Todo él,estaba cubierto de sangre, no sabría decir si suya o de alguien más...
Verle, era como tener delante una visión que a primera vista podía ser confusa, ya que parecía estar delante de un ángel caído, que conforme lo miraba más y más, comenzaba a asimilarse a un demonio, mientras sus facciones se iban deformando poco a poco, dejando entrever el rostro de la maldad, la ira y el resentimiento. Fue entonces cuando no pude evitar huir, empecé a correr despavorido hacia mi casa, dándome cuenta de que tras cada esquina, estaba él esperándome y tras cada una de ellas, la oscuridad a mi alrededor comenzaba a cerrarse más y más entorno a nosotros, como un cerco que no iba a dejarme escapar. Poco a poco, lo único que rompía la oscuridad, era la propia figura de Key, aguardándome, cada vez más cerca de mi, y a lo lejos, podía ver mi casa, como si supiera que aquel era el único objetivo de mi vida. Llegar a casa como quien llega a una meta y a un refugio completamente seguro, en el que nadie malvado puede entrar... Cada vez que corría, me percataba de que mi casa se alejaba más y más y fue en ese momento en el que me di cuenta de que no estaba sucediendo aquello en realidad. Me paré en seco sintiendo la respiración acelerada y mi corazón golpeando vez tras otra mi pecho, con tanta fuerza, que sentía que quería escapar de mi cuerpo para irse lejos de aquel pavoroso miedo.
Cuando Key, o Yoru, disfrazado de él, volvió a aparecer, le grité:


- ¡¡NO ERES REAL!!¡NO ME DAS MIEDO!¡No eres real!


Y como por arte de magia, desperté con un sobresalto, sintiendo un durísimo golpe sobre el pecho que me hizo recuperar la consciencia. No estaba solo. Vi al menos una decena de rostros curiosos mirándome al rededor... Al parecer me había desmayado en medio de la calle y todas aquellas personas estaban tratando de reanimarme. Dijeron que habían llamado a una ambulancia, pero insistí en que estaba bien y que me quería ir a casa... Aunque no me dejaron ir sin que me tomara algo de agua, pronto estuve de nuevo en el camino a casa. No había sido un desmayo sin explicación, era algo peor que eso. Me había quedado dormido en plena calle y Yoru me había atacado... Entonces me asusté de verdad. ¿Significaba aquello que podía venir por mi a cualquier hora y en cualquier parte?¿No vivía a caso solo bajo la cama? A aquellas alturas, desconocía si era todo obre de mi maravilloso cerebro, que no paraba de sugestionarse y asustarse, provocando por ende, que yo empezara a sufrir crisis y paranoias en plena calles. Debía de ser esa la explicación de que no solo lo viera fuera de la casa, sino que además, lo viera con el rostro de Key, porque inconscientemente, Key me daba miedo, había comenzado a darme miedo.
Cuando finalmente llegué a mi casa, mis padres me preguntaron que si me encontraba bien, y supe que su preocupación, se debía a que chicos de mi edad, habían comenzado a morir a causa de ataques cardíacos. Me apresuré a llamar a Onew, al fin y al cabo era mi novio y me preocupaba mucho que pudiera estar o no bien. Por suerte, me respondió, aunque fue extraño, me dijo que él también estaba viendo las noticias... Sus palabras me provocaron escalofríos y prudentemente le pregunté si sabía algo de Minho o Jonghyun, él contestó simplemente que no y que presuponía que debían estar bien o sus padres habrían hablado con nosotros. En cierto modo, tenía razón, pero no estaba seguro de ello. Le dije que nos veríamos al día siguiente en clases y él me dijo que tuviera cuidado, que estaba seguro de que aquel día iba a ser todo muy diferente a lo que hubiera podido suceder antes. Y tenía razón... Tenía demasiada razón. Las horas de luz de aquel día, parecieron efímeras como un parpadeo, a mi alrededor, la oscuridad de cada rincón de la casa, me atacaba como si fueran puñales que trataban de hacerme daño y conforme la noche se acercaba, pude sentir que mi respiración se volvía errática, mis pálpitos se disparaban, era completamente consciente de que algo no iba bien, de que el peligro era más que inminente y que en breves momentos, debería enfrentarme a ese peligro si quería sobrevivir.
Ni siquiera llegué a irme a la cama. Veía una película en la televisión y lo último que recuerdo antes de caer dormido, fue la voz de mi madre llamándome, pero no llegué a contestarle, si bien porque estaba realmente agotado o por el simple hecho de que una fuerza superior a la mía, me indujo a que me quedara dormido, rindiéndome a lo que quiera que fuera que sucediera aquella noche con Yoru. Cuando abrí los ojos, siendo consciente de que estaba dentro de mi sueño, ni siquiera estaba en mi habitación pero aquello no impidió que recogiera las piernas para evitar que me agarrara, en cuanto sentí que el sofá temblaba de forma tan violenta, que en escasos segundos, todo lo que pudiera haber en la pared o que fuera demasiado alto o frágil, lo que había en las estanterías, cayó todo al suelo, quebrándose de forma estrepitosa mientras yo veía surgir de debajo del sofá unas sombras que parecían tentánculos. No cabía duda alguna, Yoru estaba allí, venía a por mi, a causarme aquel paro cardíaco, del que estaban muriendo otros chicos de mi edad... Podía ver que sus manos comenzaban a salir de debajo del sofá, mientras a mi alrededor, la habitación iba cesando en su temblor, como si acabara el terremoto, dando paso a un silencio tan sobrecogedor, que pensé que no existía más vida en la ciudad en aquellos momentos, que no fuéramos Yoru y yo. Escuchaba el sonido de su respiración, eran jadeos siseantes, sonaba más a un animal que estaba al acecho de su presa, que una respiración humana. Conforme lo vi salir de debajo del sofá, escuché como sus huesos crujían y sus extremidades se retorcían, como su cabeza giraba hacia mi sin que girara el resto del cuerpo. Pude ver sus ojos negros observándome y su boca se abría dejando salir sonidos que soy incapaz de describir por lo horribles que son. Suenan lastimeros, como un llanto, pero suenan terroríficos y demoníacos, porque es como si hablaran muchas voces al mismo tiempo... Yo no me movía, ni siquiera me salía el grito a pesar de que sentía mi garganta pretendiendo gritar, pero era como si la tuviera congestionada a causa de un fuerte llanto, que me producía la sensación de tener en ella un nudo que me estaba haciendo daño. Mi corazón, daba palpitos tan violentos dentro de mi cuerpo, que pensé que me estaba rompiendo las costillas y tratando de alejarse de aquel foco que nos estaba inspirando miedo... Lentamente, Yoru salió por completo de debajo del sofá y observé con horror, como sus extremidades rotas, comenzaban a recolocarse con crujidos que me hacían dar un sobresalto tras otro a causa de lo grotesco y asqueroso que se escuchaba. Cuando su cabeza volvió a su sitio, se giró a verme, tan lento y con tal movimiento, que quise obligarme a ponerme de pie e irme corriendo, quería alejarme, pero era completamente inútil. Mi cuerpo estaba completamente paralizado. Mis ojos se quedaron anclados en sus profundas cuencas vacías y poco a poco, sus propios ojos empezaron a brillar, sintiendo que me absorbían, que tiraban de mi para llevarme con él... Era como si me arrancara la piel... Pero no era eso... Yoru me estaba tratando de absorber el alma...

Ssshhh... 
Silencio... 
¿Has escuchado eso?...
¿Sientes ese frío que baja por tu espalda...? 
No mires...
Está en el pasillo...
Detrás de ti...
Ya viene...
¡Te ha encontrado!
¡Corre!












🎃FIN🎃

domingo, 27 de marzo de 2016

♚º♠ LA INACCESIBLE SAN BORONDÓN_ VI PARTE ♠º♚

Personajes: Jonghyun - Key - Minho - Taemin - Onew
Género: Suspense
EEL: TP

Resumen: La noche de Halloween un grupo de amigos decide hacer una fiesta de disfraces en un yate.
A media noche cuando ya comenzaban a animarse, una espesa niebla se levanta y les envuelve haciendo que el barco sea arrastrado de forma inexplicable hacia las playas de una isla que no sale en los mapas.
El desconcierto se apodera de cada uno de ellos.

 



No estaba seguro de qué había pasado pero aún horas después, seguía histérico con la espalda pegada a la puerta. Hacía rato que aquellos seres habían cesado de golpearla y se preguntaba si era porque habían decidido esperar a que abriera para ir en busca de los suyos. Observó en silencio el reloj de su muñeca y no le sorprendió comprobar que eran las 5 de la madrugada... Quizás si esperaba a que amaneciera, pudiera tener más posibilidades de ver algo, aunque no estaba seguro de ello...¿Qué habría sido de Minho, Key y Taemin? ¿Estarían a salvo?... Si no hubiera sido por sus fabulosos reflejos bien podría haber sido pasto de los monstruos aquellos y de Onew...¿Onew?...Se quedó un buen rato pensando qué clase de locura le había sobrevenido a su compañero para que de pronto sus ojos se inyectaran en sangre y fuese en busca de carne humana como un zombi...¿Sería eso? ¿Se habría convertido en un zombi? ... Sí, claro que era eso pero ¿cómo había sucedido? Los zombis sólo existían en las películas de terror y en las fantasías de los hombres más perturbados... Suspiró profundamente y se masajeó la sien intentando recordar todo lo que podía saber o haber escuchado sobre esa clase de monstruos... Según un libro que leyó cuando sólo tenía 14 años y estaba obsesionado conque en su habitación había un muerto que le hablaba por las noches:

 "Los zombis eran la clase obrera de los monstruos, en las pesadillas siempre eran los más numerosos y se trataba de cadáveres andantes que se alimentaban de carne humana viva. Su mordedura provocaba la contaminación y el contagio de gente sana por tanto un contagiado no detectado a tiempo tendía a contagiar al resto en un periodo muy corto de tiempo. Son muy resistentes, puede continuar vivos careciendo de miembros o cabeza, la única manera de matarlos es atravesándoles el cerebro.
El virus zombi se encuentra en poder de los gobiernos, especialmente el gobierno de los Estados Unidos de América y podía ser propagado tanto por aire como por el contagio de las aguas o una inyección. Se rumorea que piensan someter al mundo a una pandemia para esclavizarlos y que se han llevado a cabo experimentos en entornos controlados donde los sujetos no pueden escapar, como puede ser una isla..."


¿Isla? ¿Una isla? Ellos se encontraban en una pero... Los zombies eran seres de carne putrefacta y a pesar de su aspecto repulsivo, aquellos seres parecían tener la carne relativamente en buen estado... ¿Entonces no eran zombies? ¿Qué clase de cosas eran?
Cogió aire y cerró los ojos muy a su pesar para tratar de pensar lo que eran aquellas cosas y rememorar su aspecto a la luz de la linterna que llevaban los demás... Su piel se erizó como si alguien pasara el filo de un cuchillo por su nuca al rememorar el rostro de aquellas cosas...

Sí, desde luego tenían aspectos de zombis pero... En realidad no podían serlo, estaba más que seguro de haberse fijado aunque fuera de reojo en ellos, en su anatomía... Sus cuerpos eran alargados y con la piel pegada a los huesos...Se notaban sus costillas y las extremidades eran más largas de lo normal... No, aquellos cambios no los sufría un zombi ... ¿Entonces aquellos bichos no eran zombis? ¿Qué eran entonces?
Abrió los ojos al escuchar que le llamaban. Parpadeó y guardó silencio mirando en dirección a la puerta que tenía a su espalda y contuvo el aliento. De nuevo pronunciaron su nombre y juraría que era la voz de Key. Se alteró sólo de pensar que había sido tan insensato como para salir de su escondite para ir a buscarlo.Se movió para abrir la puerta y llamarlo para que fuera a esconderse con él, pero en el momento en el que se dispuso a retirar la barra de metal que usaba para bloquear la puerta, sintió que una especie de corriente eléctrica cruzaba su cuerpo y se alojaba en su nuca...En ese momento permaneció inmóvil por completo y conteniendo la respiración. Su propio corazón hacía tantísimo ruido que no estaba nada seguro de lo que sucedía, sólo comprendía que aquella sensación no significaba nada bueno y que por tanto, era conveniente no abrir la puerta... ¿Por qué?¿Key se habría transformado?¿Le habrían logrado morder?... No...era imposible... Había visto como Minho y Taemin lo ocultaban consigo en la última puerta de aquel pasillo de modo que a menos que hubiese esos monstruos dentro de la sala, era improbable que le hubiese pasado algo...Sin duda aquella voz que le llamaba por su nombre no era él, lo parecía, sin lugar a dudas parecía que le llamaba, pero no era Key... ¿Y si esos seres eran capaces de imitar la voz y por ese motivo estaba seguro de estar escuchando a su mejor amigo? ¿Era eso posible? ... ¿Qué clase de monstruo es capaz de imitar la voz de un ser querido? ¿O de conocer tu nombre sin saberlo o preguntarlo? ... Le habían llamado Jonghyun... Sí... Key utilizaba esa forma cuando ocurría algo grave, sino, le llamaba Jong o Jjong o hyung, pero no Jonghyun... Concluyó que quien le había llamado no era su amigo que por lo tanto no se movería de su escondite. Volvió a mirar en silencio el reloj de su muñeca, quedaba poco y ciertamente sentía que había más luz, quizás no la veía porque allí no había ventanas, pero sentía que estaba sino saliendo ya, por salir el sol.
Siguió esperando hasta que un resquicio de luz que se colaba por debajo de la puerta le hizo decidirse por fin, trató de ser lo más silencioso posible al quitar la vara de metal y el cerrojo que retenía la puerta. Empuño lo que se había dado cuenta de que era un arma perfecta y abrió lentamente asomando primeramente media cara para ser capaz de localizar aquellas cosas en el caso de que siguieran por ahí pero no parecía haber ninguna. Por el techo del pasillo entraba luz y dejaba ver aquel lugar con un aire menos escalofriante pero seguía siendo terrorífico. Salió por completo de la habitación en la que estaba escondido y caminó casi pegado de la pared hasta la última puerta del pasillo. Lo que la noche anterior le había parecido un muro de hormigón que delimitaba el lugar, en realidad eran rocas, enormes rocas bloqueando una destartalada escalera de hierro oxidado y corroído por el tiempo.
Aún sin bajar la guardia, observó la puerta por la que aquellos monstruos habían surgido la noche anterior,estaba abierta y se apreciaba que debían ser otras escaleras pues eso era lo que allí veía... Ahora tenía que decidir... ¿Se acercaba y les bloqueaba aquella salida aún a riesgo de ser atrapado por ellos o dejaba la puerta abierta y se arriesgaba a que lo agarrasen mientras pedía a sus amigos que le abrieran la puerta? Decidió lo que en ese momento sintió como lo más correcto. Se acercó despacio, intentando que no se escuchara su respiración agitada por el miedo de ser descubierto. Alargó el brazo y despacio, siendo lo más cuidadoso posible, cerró la puerta hasta que ésta quedó perfectamente encajada en el marco con un pequeño chasquido. Cogió aire y miró al rededor, absoluto silencio salvo por...



- ¿Hyung? ... ¿Hyung eres tú?
- ¿Ah?... -se acercó apresuradamente hasta la puerta en la que sus compañeros se habían cobijado la noche anterior- ¿Key?Sí,sí, soy yo, abre, no hay nadie.
- ¿Cómo sé que eres tu?... Llevo toda la noche escuchando voces...T-tengo mucho miedo...
- Soy yo,soy Puppy...-piensa unos segundos- ¿Recuerdas el parque que había junto a tu casa?
- Lo recuerdo...N-no digas más...



Tras unos segundos, el rubio quitó el seguro de la puerta y abrió despacio para comprobar que era su amigo quien estaba allí y aunque su cara estaba empapada y enrojecida a causa del llanto, sonrió aliviado y feliz de que su hyung estuviera bien. Se abrazaron con fuerza durante unos segundos, como dos hermanos que se añoraban tras mucho tiempo sin verse. Pronto Jonghyun escuchó unos sonidos procedentes de la puerta que acababa de cerrar e instó a Key a regresar dentro de aquella sala y volver a cerrar la puerta a su espalda. Guardaron ambos silencio y luego de notar que no sucedía nada, el más bajo sonrió a su mejor amigo:



- Me alegra ver que estás bien... he tenido una de las peores noches de mi vida...
- Y yo... -se le abraza y acurruca entre sus brazos.
- ...- se fijó en el lugar en el que estaba ahora y palideció.



Cadáveres colgando por todas partes, sangre por el suelo, por las paredes... Aquel lugar era horrible, mucho peor que el cuarto en el que él había pasado la noche sin ventanas sumido en una oscuridad casi total de no haber sido por la luz de su reloj. Entonces se percató de algo, no había rastro de Minho ni de Taemin...


- No están-se adelantó la diva a su pregunta.
- ¿Por qué? ¿Dónde se han metido? ¿Les ha pasado algo? ¿Por qué te han dejado aquí solo?
- Tenían miedo... se fueron juntos en mitad de la noche y me dejaron aquí porque me negaba a irme sin ti... Dijeron que esperar por ti era volver atrás y que si queríamos vivir teníamos que movernos...Y-yo... Yo sabía que ibas a volver, hyung, no podía irme de aquí sin ti...
- ...S-se fueron...-dijo consternado.



Resultaba casi imposible de creer que sus amigos fueran de una calaña tan apestosa como aquella. Cobardes que dejaban a los demás atrás por el simple hecho de estar convencidos de que ellos poseían la fórmula infalible de salir de allí con vida guiados por un super sentido de la orientación.
Jonghyun tomó aire y luego lo soltó despacio. No quedaba más remedio que emprender la marcha tras ellos en busca de encontrarlos con vida y salir todos juntos o encontrarlos muertos y tratar de salir con vida juntos. Con Onew no podían contar ya pues era uno de aquellos seres. Se sentaron y se mantuvieron abrazados durante un buen rato, aprovechando ambos la cercanía del otro para calmar la ansiedad tras una noche que había lucido casi eterna en soledad. Cuando lograron tranquilizarse, Jonghyun comenzó a comentarle a su mejor amigo lo que creía haber descubierto sobre esos seres. Le explicó que encajaban con el perfil de un zombi pero que debido a su anatomía y su aspecto, no concordaba del todo con ellos y que además estaba seguro de que eran capaces de imitar la voz de otro ser humano y llamar a las personas por su nombre para confundir a la gente. La diva lo escuchó en silencio, tratando como él de vislumbrar la verdad sobre aquellas cosas y uno de esos últimos detalles le hizo recordar algo:


- ¿Dices que pueden imitar las voces?
- Eso creo... Sobre las cinco de la madrugada escuché a uno llamarme por mi nombre, era tu voz, pero algo dentro me dijo que no eras tu y que debía desconfiar.
- Lo mismo me sucedió a mi y estuve a punto de abrir la puerta salvo porque no me respondiste cuando te pregunté por algo de nuestra infancia. Sé que tú habrías contestado al momento como hiciste antes...
- ¿Crees que son zombis inteligentes?
- No son zombis... Lo parecen pero no lo son... hace unos meses, fui a quedarme a casa de Minho un fin de semana y recuerdo que me prestó un libro que hablaba sobre criaturas malvadas que habían sido creadas en el folclore indio, eran seres convertidos en monstruos por practicar el canivalismo...Se decía que vivían en bosques y llamaban a los hombres por su nombre para atraerlos y deborarlos... No consigo recordar su nombre...
- Wendigos... -susurró Jong.
- Sí, ese es el nombre -parpadeó Key- Pero... ¿cómo lo sabes? ¿Cómo es posible que esas cosas existan?
- No lo sé, Key... Quizás...Quizás sea una maldición... ésta isla está maldita...
- Pero ¿por qué?... ¿Por qué nosotros?
- No lo sé... está claro que estábamos en el lugar equivocado en el momento equivocado...-suspira y se pone en pie- Tenemos que tratar de dar alcance a Minho y Taemin, siendo más tendremos más posibilidades de sobrevivir.
- Tengo miedo de moverme y que nos maten...
- Es peor que nos maten sentados -le ofreció su mano con una sonrisa- Confía en mi, Key, voy a cuidarte, lo prometo.




Mientras tanto, mucho más lejos de lo que ellos mismos pensaban, Minho y Taemin habían optado por la opción de ir escaleras abajo en busca de una salida que el menor había visto cuando entraban corriendo para resguardarse de la lluvia. Según decía, era probable que fuera una salida de emergencia y que tenían que dar con ella para salir de allí. El más alto se había convencido de que estaban jugando a un juego de realidad virtual, era su manera de no pensar que era más que posible que los mataran a los dos y como cualquier persona joven, su deseo era seguir viviendo pues aún tenía muchas cosas que experimentar y aprender.
Entraba algo de luz del exterior por algunas rendijas de modo que prefirió apagar la linterna y ahorrar toda la energía posible por si acaso al llegar la noche aún no habían logrado salir de allí, lo que ninguno de ellos apreciaba es que no muy lejos algo los seguía desde la sombras con pasos amortiguados y silenciosos, además, el hecho de que ellos dos iban hablando cada poco dificultaba el darse cuenta de que allí había gente.
Caminaban por un pasillo que no tenía puertas por ninguna parte, pero se veía en medio de éste, a escasos metros unas escaleras con verjas que iban tanto hacia arriba como hacia abajo. Taemin las señaló y dijo con calma que les quedaba menos para salir de allí. Minho sin embargo miró hacía arriba, casi pensaba que era mucho mejor  ir hacia arriba, al fin y al cabo, por ambos lados debería haber una salida de emergencia. Se acercaron hasta las escaleras y Taemin comprobó con desagrado que la puerta estaba trancada, seguramente a causa del óxido y la falta de uso, las bisagras no se movían, por lo tanto, la puerta tampoco:



- Mierda... -bufó el menor y miró a su compañero- Tenemos que forzarla ¿se te ocurre cómo?
- Hará mucho ruido ¿no podrías colarte entre esos barrotes?
- ¿Qué dices? -frunce el ceño- Estás loco, no puedo, soy demasiado grande para pasar por ahí...
- Desvístete e inténtalo -ordenó el mayor.
- ¿Cómo?
- Que te desnudes, harás menos bulto y podrás pasar y abrir la puerta desde dentro. No tengas miedo, yo te cubriré- sonrió mostrando la pistola y luego miró al rededor- Venga, date prisa, el tiempo es oro y aquí no estamos para desperdiciarlo alegremente.
- Puede que tengas razón...



Tras aquello, el maknae se apresuró a quitarse la chaqueta y la camisa, no estaba dispuesto a quitarse nada más. Se acercó a los barrotes y lo primero que hizo fue meter la cabeza, luego un brazo y resopló con enojo al darse cuenta de que no podía meter los hombros, iba a darse por vencido,pero el mayor le dijo que le sería más fácil si intentaba entrar de costado en lugar de frente. Taemin se sintió estúpido, claro que de aquella forma iba a serle mucho más sencillo, era de simple lógica. Se giró para pasar de lado y efectivamente le fue mucho más sencillo pasar así los hombros, aunque se quedó quito mirando hacia arriba y luego hacia las escaleras que bajaban, no estaba seguro de que Minho no le hubiera obligado a meterse en una trampa mortal. Miró a su compañero y le sorprendió ver que estaba pendiente de la parte superior de las escaleras, eran amigos, Minho no tenía motivos para dejarle morir... Aunque apenas unas horas antes los dos habían abandonado a Key a su suerte... Imposible saber si continuaba o no vivo.
Meter las caderas le fue algo más complicado, tuvo que hacer bastante fuerza para poder pasar pero lo consiguió aunque estaba empapado en sudor una vez se puso de pie al otro lado de la puerta. Le hizo una seña a su compañero para que le pasara la ropa y cuando la tuvo,se vistió apurado, aunque tuviera calor, allí hacía mucho frío y lo menos que quería era ponerse enfermo en aquellos momentos. Se acercó a la puerta y frunció el ceño, resultaba cuanto menos intrigante ver que estaba la llave puesta en la cerradura, oxidada, pero puesta... No estaba seguro de haberla visto cuando se acercó para deslizarse por los barrotes, quizás había sido simplemente falta de atención. Su compañero se posicionó frente a la puerta y Taemin decidió que trataría de girarla para abrir lo más rápido posible para hacer así menos ruido aunque nada decía que pudiera lograrlo y salir indemne de ello. Minho le hizo una seña para que lo hiciera y se alejó un poco de las escaleras según él para vigilar que no viniera ninguna de aquellas cosas desde el piso superior. El menor puso la mano en la llave y tras coger aire hizo fuerza para girarla y efectivamente, la llave giró, provocó un chasquido y un chirrido que a ambos muchachos los dejó petrificados. Al momento Taemin empujó la puerta y ésta cedió con un nuevo y estruendoso chirrido.
Ambos escucharon un sonido y el más bajo se apresuró a salir de las escaleras tras arrancar la llave de la cerradura y salir volviendo a cerrar a su espalda. Minho le tomó de una mano y lo jaló hasta la parte más sombría del pasillo ordenándole que se quedara quieto y que así quizás lograrían que aquellas cosas no les vieran. Pronto uno de aquellos seres bajó por las escaleras bramando como un animal enloquecido y ambos contuvieron incluso la respiración... Quizás el ver la puerta cerrada lo persuadiece de tratar de llegar hasta ellos por estar lejos de su alcance.


De hecho se habían quedado tan quietos y tan callados que aquel ser, parecía ser incapaz de verlos y olerlos. Gruñó como un animal y dejó ver sus torcidos pero afilados dientes, aquella extraña boca que se desencajó de la mandíbula pues abrirla así podía resultar cuanto menos imposible para un ser humano normal.
Taemin movió una mano para sujetar la de Minho y entonces ese monstruo miró en su dirección, pero como una vez más quedaron petrificados, volvió a pasarlos por alto. 
Minho dedujo por aquello que quizás no tuvieran muy buena visión y que a menos que se movieran no había motivo para preocuparse... O eso o simplemente a luz del sol les dañaba los ojos y por eso eran incapaces de verles a pesar de la luz, no excesiva pero suficiente de aquel lugar. Era imposible estar seguro de nada en aquellos momentos.
Lo vieron volver a subir las escaleras alargando sus enormes extremidades y el más joven se sintió mareado sólo de verle el parecido a una cucaracha con forma humana, asquerosa e indeseable que escalaba por las paredes sin esfuerzo alguno y que en ocasiones se había casi inmortal del pánico que le daba acercarse a una de ellas. Cuando aquel bicho desapareció, aún permanecieron un rato más, quietos esperando por si regresaba o sucedía algo más, al fin y al cabo, el ruido podría haberse escuchado en cualquier parte y podría atraer a más de uno y por otro lado pues ellos habían entrado a aquella zona por un pasillo y de frente tenían otro acceso abierto y con la entrada llena de sangre... Pero no ocurrió nada, el silencio volvía a ser completo y escalofriante. Por fin se sintieron lo suficientemente a salvo como para tomar aire y mirar a su alrededor. Nada, todo desierto en todas direcciones.



- Ha venido de arriba... Arriba deben de estar todos metidos...- dijo en voz baja Minho.
- Os voy a dar un consejo...-dijo una voz ronca.



Ambos se giraron rápidamente empuñando sus armas, Taemin la vara metálica y Minho la pistola. Palidecieron al ver a quién tenían delante de ellos con esa gran sonrisa que siempre hacía creer a los demás que pasara lo que pasase todo iba a ir bien.


- No tengáis miedo.
- No te acerques -gruñó el más alto quitando el seguro del revolver.
- Vamos, chicos, soy yo, Onew.
- ¡Dije que no te acerques!
- Bien -alzó las manos al acercarse un poco más y sin perder su sonrisa dijo con calma - Os llevo siguiendo toda la mañana, si quisiera mataros ya lo habría hecho.
- ...
- ¿Qué quieres? -inquirió Taemin.
- Aunque no me creáis, quiero ayudaros, es tan simple como comprender que aún no soy completamente un monstruo.
- ¿Cómo dices? Anoche te lanzaste a por nosotros, ni se te ocurra hacer nada raro.
- Escuchadme y quizás salgáis de aquí con vida -dijo con tono severo pero sin perder su gran sonrisa- Es cierto que yo ya no tengo escapatoria y a mi no me hacen nada porque ya huelen la infección en mi, me consideran uno de ellos...
- ¡Pues dinos por dónde se sale!
- No lo sé, desgraciadamente no lo sé. Sólo puedo decir que vais en la dirección errónea, tenéis que dejar de bajar, las minas son demasiado peligrosas, hay derrumbes y puede pillaros uno y mataros.
- Pero yo vi una puerta -dijo Taemin.
- No sirve, tenéis que ir en otra dirección, subid o retroceded, pero si bajáis os metéis en una ratonera...
- ¿Cómo puedo saber que nos estás diciendo la verdad?
- ¿Tienes alguna otra versión de los hechos? No tienes más remedio que confiar en mi, aprovecha que aún tengo algo de humano y créeme...Vosotros tenéis la suerte de tratar de escapar y volver a ver a vuestros padres...
- No digas eso, Onew... -susurró el menor apartando la vista- No te dejaremos aquí.
- Si me lleváis os contagiaré... Debo quedarme aquí...



A ambos compañeros le sentaron mal las palabras de Onew, eran la verdad, pero no dejaba de doler... Llevaban juntos mucho tiempo como para de repente ver que ya no había modo de seguir siendo el grupo feliz de siempre, estaban en peligro y uno de ellos ya estaba atrapado allí para el resto de su vida. Mientras Taemin trataba de no dejar notar que quería llorar, Minho decidió interrogar a Onew en todo lo que pudiera:


- ¿Sabes qué son esas cosas?
- No... Sólo sé que les gusta la carne humana y que en otros tiempos fueron presos de éste manicomio.
- ¿E-esto es un manicomio? -susurró Minho abriendo mucho los ojos.
- Lo fue en otro tiempo... Hay despachos unos pisos más arriba,están casi todos cerrados, pero hay unos baños abiertos...Prestad mucha atención, aquí esas criaturas usan los medios normales que usarían los hombres, pasillos, puertas y escaleras... En ese baño hay un conducto de ventilación por el que podéis meteros y tratar de llegar a los despachos...Seguro hay papeles que os digan que ha pasado aquí...
- ¿Eso es todo?-replicó Minho.
- Ya es más de lo que teníamos antes -señaló Taemin y tras un prolongado suspiro miró al sunbae- ¿Qué más nos puedes decir de esos seres?
- No ven bien... Sólo os verán si os movéis, da igual la luz que haya, sólo pueden ver el movimiento porque son medio ciegos.
- Por eso el de antes no nos detecto-acertó a decir el más alto del grupo.
- Justo por eso... Escuchad que ésto es importante, os llamarán por vuestros nombres si saben que estáis cerca, os llamaran para confundiros, si en algún momento os perdéis de vista, no os fiéis de las voces porque quizás no os esteis llamando entre vosotros.
- Joder... la cosa se complica... ¿y no conoces ninguna salida?
- Me temo que no... Siento no poder hacer más... Recordad lo que os he dicho, mejor ir hacia arriba, ahora marchaos.
- ¿No nos acompañas?
- No puedo...


Tras aquellas escuetas palabras Onew se marchó como si tuviera prisa por irse a otro lugar, quizás estaba anocheciendo y no quería convertirse en aquella cosa cerca de ellos...Era más que comprensible. Se miraron y entonces habló el menor:

- ¿Y ahora qué?¿Volvemos por dónde vinimos o subimos las escaleras...?
- ... Subamos, volver es demasiado peligroso, las escaleras nos llevarán directamente arriba.
- ...¿Vamos a buscar lo que Onew nos dijo en los despachos?
- ¿Para qué? Simplemente intentemos buscar una salida lo más rápido posible e intentemos pensar que saldremos con vida de ésta apestosa isla.



Dicho aquello volvieron a ponerse en marcha, era cuestión de tiempo que al abrir aquella reja, los monstruos bajasen a ver dónde estaba su cena. En la mente de ambos sólo resonaban unas palabras que Onew había pronunciado y que quizás, con algo de suerte, serían la clave para escapar.


"NO TE MUEVAS"




♚º♠ CONTINUARÁ ♠º♚