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lunes, 30 de julio de 2018

.·. FOREVER OR NEVER .·. III [Remasterización 2018]

Personajes: Onew - Taemin - Key - Jonghyun - Minho
Género: Suspense
EEL: +13

Personajes secundarios: Satanás, Lucifer y Astaroth

Resumen: Taemin,el famoso y temido hijo de Lucifer ,cansado de la monotonía del infierno,convence a Onew, el inmaduro padre de Satanás,para escapar a la superficie y ver el mundo de los humanos de cerca.Sin embargo, antes de que logren alcanzar la puerta que les conduce al mundo de los hombres, se presenta ante ellos uno de los reyes infernales,con un trato que no podrán rechazar.
¿Qué sucede cuando accedes al mundo de los hombres como uno más?



Aclaraciones: Sugar[Taemin] _ Íkaro[Onew] _ Keymera[Key] _ Charismatic[Minho] _ Bling-Bling[Jonghyun]





La discusión con Taemin le había puesto de muy mal humor y no había tenido ni siquiera la paciencia necesaria como para atender a los reproches de aquella mujer mortal que parecía ser su madre, algo de lo que él, Onew, como primer demonio conocido y padre de Satanás, nunca había tenido y de lo que jamás había tenido que preocuparse.
No tuvo que rendir cuenta de sus actos a nadie, porque era temido y respetado en el Infierno a pesar de que ni siquiera se molestaba en ejercer ninguna clase de poder o dominio sobre los demás.

Si ahora estaban en el mundo humano, era porque se los había permitido el Rey Lucifer, el padre de Taemin y su presencia en aquel mundo no indicaba otra cosa que no fuera, simplemente, ser humanos. Tener una vida como la que cualquier humano tendría.
Hizo, lo que normalmente haría en su tiempo libre en el Infierno. Leer. Aprender en dónde estaba, quién era y qué era lo que le rodeaba. Buscó información de cada objeto que encontró en su habitación, daba igual que el aspecto fuera idéntico o similar a los que había en el mundo de los demonios, prefería estar seguro de que los humanos no lo empleaban para nada más.

El nombre del humano en el que estaba metido, era Jinki Lee y, según ponía en las libretas, agendas y diarios que encontraba por las estanterías y en el escritorio, sus amigos le decían Onew, y que ese mismo apodo se lo había puesto Tae... ¿Cómo no? Era el príncipe quien había decidido su nombre.
Al parecer, era un estudiante modelo, iba al último curso del instituto y había quedado primero de su clase, todos y cada uno de los cursos anteriores, lo que lo colocaba en la posición de un “estudioso”. Parecía tener unos gustos latentes por la comida en general, sobretodo por las recetas que tuvieran que ver con pollo. Había un tablero de corcho del que pendían diferentes medallas de concursos de ciencias, además de las calificaciones de aquel año y fotos con sus amigos.

Le resultaba irónico a aquel viejo demonio, comprobar que a fin de cuentas, aquellos cinco humanos, eran tan buenos amigos entre sí, como lo eran él con sus cuatro compañeros.



Sentado en el escritorio, intentaba no pensar demasiado en el Príncipe, pero era inevitable.
Él adoraba a Taemin, lo adoraba a pesar de que era un completo idiota y estaba más que demostrado que era así. Todo lo que pasaba entre ellos, fuera o no por su causa, era señalado como culpable por el dedo acusador del joven Príncipe Demoníaco... No importaba cuanto hiciera por complacerlo, eso nunca parecía ser suficiente para un Taemin, que siempre tenía mejores palabras y sonrisas para cualquiera que no fuera él.
¿De verdad iba a tener que plantarse delante del menor y explicarle, confesarle abiertamente cuáles eran sus emociones, sus sentimientos por él?¿De verdad que iba a tener que exponerse de aquel modo delante de todo el mundo?
Aparentemente, iba a tener que hacerlo. No quería cargar más con aquellos desprecios injustos y ni siquiera se había dado cuenta, de que el problema no era que Taemin lo tratara mal, el problema, estaba, en que tenía sentimientos por él.
Ese era el verdadero problema.


Tras un buen rato aprendiendo cosas sobre los humanos y sobre la propia vida que supuestamente llevaba aquel cuerpo en el que estaba alojado, escuchó que la mujer que era su madre, le llamaba a merendar. ¿Merendar?¿Qué era aquello?
Tratándose de una madre, no podía ser nada malo o eso quería pensar, de modo que se levantó, abrió la puerta de su dormitorio, que parecía ser como un santuario personal en el que nadie más podía entrar a pesar de que el acceso fuera tan simple como girar el pomo de la misma.
Al salir al corredor, le llegó un olor dulzón y agradable, que casi podría haberle llevado flotando hasta la pequeña cocina del departamento, donde su madre había preparado unos bollos, los cuales buscó de forma disimulada en su dispositivo demoníaco, para saber qué eran exactamente. Allí los llamaban gofres y según la composición del plato, iban acompañados con chocolate y helado. Realmente se olía bien y tenía mucho mejor aspecto, pero antes siquiera de llegar a tocarlo, se quedó quieto porque la mujer mayor comenzó a hablar:




—Sé que antes me puse un poco histérica con el hecho de que te hayas pasado todo el día con tus amigos, pero tienes que comprender, Onew, que me preocupo por ti. Ya sé que nunca me has dado problemas, pero lo importante para mi es que no olvides tus estudios. Éste verano tienes la prueba de acceso a la universidad y no quiero que tus amiguitos lo estropeen.
—...
—No me mires con esa cara, jovencito, ya sé que siempre estás estudiando y que mereces un poco de libertad,me lo has dicho muchas veces éstos días, pero es más importante que no dejes de estudiar. Si vuelves a quedar primero y a sacar todo con diez, te darán una beca completa para la universidad y nos vendría muy bien. Sabes que tu padre ya no gana tanto como antes.
—... 



Ella no insistió y el demonio no dijo una sola palabra. Para él, los estudios no eran nada, aunque siempre se había considerado ciertos saberes como instrumentos del demonio, pero evidentemente en los tiempos que corrían, eran pocos los humanos que guardaban alguna clase de adoración al demonio en sí mismo, aunque toda clase de placeres, pertenecieran al Infierno.
Ni siquiera estaba seguro de que fuera a quedarse el tiempo suficiente como para tener que ser responsable y consecuente con el tema de los estudios... Aunque si el objetivo era vivir como humano,quizás sí que iba a tener que ocuparse ellos.

En silencio, Onew tomó los cubiertos comenzando a comer lo que su madre había preparado.















Taemin observaba embobado aquella pequeña caja en la que estaban encerradas algunas personas dando gritos, sentado al lado de su padre y su madre, se preguntaba qué diablos hacían aquellas personitas ahí metidas.
Lo llamaban televisión y era parte de la tecnología humana, que permitía hacer llegar imágenes por medio de sabe Lucifer qué cosas. Le recordaba mucho al pequeño teatro de almas humanas que le regalara su padre cuando cumplió sus primeros cien años de vida y que consistía en algo muy similar a aquello, con la diferencia de que se trataba de una caja de hierro fundido, simulando un escenario antiguo y en el que había atrapadas almas que estaban condenadas a representar las obras y los cuentos que a él le diera la gana, durante toda la eternidad.

Algo así parecía suceder con aquel extraño aparato, ya que podía ver cómo cambiando con un botón, las personitas del interior cambiaban de ropa,de aspecto y de acción.
Tenía que admitirlo, los humanos eran verdaderamente increíbles con sus inventos. Y evidenciaban que llevaban demasiados siglos sin subir y que se habían perdido muchos avances.

Aún con la boca abierta, escuchó la voz de su padre humano replicándole algo y giró la cabeza a verle cuando pronunció su nombre en un tono que se le hizo completamente desagradable.



—Taemin, te estoy hablando. Cierra la boca de una vez, pareces un retrasado mental.
— A lo mejor el retrasado mental eres tu -dijo malhumorado el menor antes de esquivar un manotazo de su progenitor y ponerse en pie de un brinco- Ni se te ocurra ¿me oyes? No se te ocurra ponerme una mano encima o haré que te arrepientas de haber osado...
—¡Taemin! -replicó su progenitor antes de ponerse en pie y sacarse el cinturón de los pantalones.




Se habría quedado a enfrentarlo, si aquel sentimiento tan humano de miedo, no se hubiera apoderado del Príncipe, obligándole a salir corriendo a refugiarse en su dormitorio, donde ya de por sí,tenía un doble seguro la puerta, lo que indicaba que aquel comportamiento de su padre humano, era mucho más habitual de lo que parecía a simple vista.
Le recordaba mucho a su infancia en el Infierno, donde, por supuesto, por ser hijo de la nobleza, había sido brutalmente torturano y entrenado desde bebé para ser despiadado y poderoso al crecer, para el día que tuviera que ocupar el puesto de su padre como segundo rey infernal.

Algunos golpes en la puerta y luego el silencio. Escuchó los pasos de su padre humano alejarse por el pasillo y mentalmente se dijo que era un maldito imbécil. Se acercó a la ventana y la abrió para dejar entrar un poco el aire y así poder observar en silencio aquella maraña de altos edificios,tan similar a su verdadero hogar. 
Podría haberse evadido de todo en esos momentos, si no hubiera escuchado el eco de unos gemidos que le eran totalmente conocidos. Bajó la vista y justo en frente, varios pisos más abajo, pudo ver la habitación de Jonghyun y de Key y a éstos dos por la ventana. Era evidente a todas luces que estaban follando, más que por las posturas y el hecho de estar desnudos, por los ya conocidos gritos de su amigo, siempre que follaba con alguien, gritaba de forma exagerada y era totalmente exagerado y escandaloso.
No pudo evitar empezar a reírse al verlos y luego de unos segundos, se mordió el labio inferior y sacó su dispositivo móvil para emplear la cámara del mismo y hacerles una foto. La suerte de que aquel aparato fuera demoníaco, radicaba en el simple hecho de que la imagen no se pixelaba y en todo el esplendor de la escena, buscó a Minho entre sus contactos y se la envió. 
Nada en el mundo iba a ser tan divertido como escuchar a Minho dando gritos desde donde quiera que fuera su casa, ya que no recordaba bien en qué piso vivía en realidad. Conforme las ganas de reír fueron dejando paso al silencio, se quedó pensando en que en realidad aquello le molestaba y pronto estaba refunfuñando y odiando a Key por ser el que tenía las atenciones y la polla de Jonghyun ¿por qué Key? No era más que un simple demonio sin mayor importancia que la del pecado que representaba y él, siendo el primogénito en la línea sucesoria de Lucifer, no tenía las atenciones de aquel demonio-perro que era Jong.

Cuando dejaba de ser gracioso, era totalmente frustrante y se negaba a aceptar que era Key el que estaba allí disfrutando... Comprendía la rabia y la impotencia de Minho y la envidia que le estaba subiendo desde el estómago hacia la garganta, hicieron que Taemin se planteara alguna manera de separar a aquellos dos. Eso era... Los quería separados al uno del otro e iba a precisar de la ayuda de Minho para poder hacerlo... Si Minho seducía a Key, algo que no parecía ser del todo complicado, él podría acercarse mejor a Jonghyun...

Y eso le hizo pensar en algo más, en alguien más... En el estúpido de Onew y su mala costumbre de discutirle todo como si su condición no fuera importante.
Tamborileó los dedos sobre el marco de la ventana mientras observaba a Key y Jonghyun ya habiendo terminado, quedarse los dos juntos acostados sobre la cama,dándose besos y un montón de cursiladas que se le antojaron asquerosas.
Chasqueando la lengua con evidente disgusto, Taemin cerró la ventana y se fue derecho a sentar en su cama, recostando la espalda en la pared y dejando las piernas al borde de la cama, mientras mordía con nerviosismo sus uñas; sin siquiera ser consciente de que estaba cayendo en aquello que hacía tan importante a Key, la envidia, la envidia venenosa y enfermiza que se lo estaba comiendo de dentro hacia afuera. Todo parecía la excusa perfecta para enfadarse, incluso el hecho de sentirse vulnerable ante un humano como lo era su propio padre.












Minho se había dado una buena ducha y estaba satisfecho con el impoluto aspecto que tenía en esos momentos en los que ya se miraba al espejo. 
Obviando el hecho de que ya no tuviera sus cuernos y aquellos clavos que para él, eran un signo de masculinidad y belleza demoníaca, no se veía nada mal. Su reflejo le seguía pareciendo atractivo y estaba seguro de adivinar en sus ojos la llama tan conocida de la ira, aquel hermoso tono rojo que se dejaba notar si prestabas verdadera atención.


Fue en ese momento, mientras estaba aprendiendo lo que era la vanidad humana, que vio iluminarse la pantalla de su dispositivo, notificándole de que acababa de recibir un mensaje... ¿Un mensaje?¿De quién y por qué?
Cuando vio que se trataba del príncipe, lo primero que se le pasó por la cabeza era que lo necesitaría para algo, pero al abrir el mensaje y ver que se trataba de algo así como un retrato virtual, se quedó en silencio, cabreado, muy cabreado al ver qué era lo que estaba pasando... ¿Acaso Jonghyun había sido lo suficientemente inteligente como para saber cómo y porqué su polla ahora estaba sin vida y había sabido ponerla erecta por su propia cuenta?




—Maldito hijo de puta...-Dijo entre dientes mientras comenzaba a apretar más y más los puños.




El fuego descontrolado de la ira se apoderó de él a una velocidad vertiginosa que provocó que su fuerza incontrolada comenzara a escapar de su cuerpo, haciendo que el edificio empezara a temblar, sacudido de forma violenta como por un terremoto.
Su propio reflejo empezó a distorsionarse,dejando a la vista a Charismatic, aquel demonio que en realidad era, ardiendo en medio de las llamas mientras sus ojos rojos brillaban con coraje, con odio... Las luces empezaron a fallar y a hacer falso contacto y pronto pudo escuchar la voz de su madre llamándolo a gritos y diciéndole que había que salir de la casa... Sí... Sin duda iba a salir para ir a buscar a aquel desgraciado y a romperlo en dos con sus propias manos, partiendo su columna y sacándole las tripas para usarlas como trofeo.


Abrió la puerta del baño sin siquiera tocarla, estaba tan enfadado, tan rabioso, que su propia energía diabólica mandó la puerta lejos, haciendo que ésta se rompiera contra la pared mientras él avanzaba por el pasillo con pasos pesados. 
Su cuerpo humano era incapaz de avanzar más deprisa teniendo que soportar la innegable fuerza que desprendía desde su interior.
Su propia madre humana, fue aplastada por su poder, como lo sería una cucaracha ante un martillo. Aquella mujer se convirtió en una papilla sanguinolenta que se quedó tirada en la sala de la casa como los demás muebles que rompía a su paso.

No fue hasta que llegó a la entrada de la casa y que la puerta de la misma salió volando por los aires, que fue consciente de los gritos de cientos de personas, que en aquellos momentos se lanzaban escaleras abajo en tropel, mientras las luces tintineaban a causa del terremoto que él mismo estaba ocasionando con su poder. 
Un grito desgarrador, mucho más notable y reconocible que cualquiera de las voces humanas que chillaban en esos momentos, le hizo reaccionar y la ira comenzó a convertirse en preocupación al reconocer los gritos de Key.




—¿Key?¡¡MIERDA!! -gritó enfadado antes de correr hacia las escaleras contrarias para ir a buscarlo, empujando a todas aquellas personas que en esos momentos, sólo pensaban en huir de un edificio que temblaba como si fuera a venirse abajo en cualquier momento.




Por aquel segundo hueco de escaleras, se encontró con Onew, y Taemin, quienes iban bajando de los pisos superiores.
El más anciano de los demonios, iba cubriendo con su propio cuerpo al joven monarca y parecían tan confundidos y asustados como cualquier persona normal.




—Minho, tenemos que salir de aquí -dijo Onew mientras pegaba a Taemin contra la pared y él mismo se arrimaba a ésta conforme comenzaban a desprenderse de las escaleras cascotes de escombros que caían y rompían en el suelo.
— ¡Rápido tenemos que movernos! -chilló histérico Taemin mientras echaba a correr lejos de la protección de Onew hacia las escaleras que bajaban.
—¡Taemin espera!-gritó Onew- ¡CUIDADO! -corre tras el príncipe.



Minho no dijo ni una palabra pero corrió tras ellos,para,varios pisos más abajo, encontrarse conque Key tenía la pierna atrapada entre un escalón y un enorme bloque de cemento. Jonghyun intentaba desesperadamente moverlo sin éxito y de no haber sido porque Onew, Taemin y el propio Minho se detuvieron para ayudar a su amigo, llevados por la necesidad de cuidarse los unos a los otros, como realmente hacían los hombres al cuidar de sus familias y sus seres queridos.
En el momento en el que lograron liberar la pierna de Key, Minho lo atrapó y lo cargó sobre su espalda para poder correr con los demás, escaleras abajo.
Seguían cayendo trozos de bloques, cascotes,más grandes o más pequeños. Las luces se reventaban y el edificio continuaba temblando a causa del enfado de Minho y del posterior estrés que estaba sufriendo por tener que ser consciente de que su vida y la de sus mejores amigos estaba en peligro por su propia causa.


Los cinco, lograron llegar a la calle sin mayores contratiempos y sin nada más que lamentar que algún golpe o arañazo y, en el caso de Key, una torcedura de tobillo, puede que incluso una rotura del mismo.
Se alejaron de la zona como vieron hacer a las demás personas mientras veían vehículos con luces de colores brillantes, llegando al lugar y haciendo que se retiraran aún más de allí.
Fue prácticamente a su salida, cuando el rascacielos dejó de sacudirse y todo el mundo miraba hacia arriba,casi con la certeza de que en cualquier momento se vendría abajo sin remisión.
Los cinco demonios, miraban también a lo alto mientras retrocedían, siendo conscientes de que por primera vez en sus vidas, habían sido conscientes de lo que era el miedo a morir.

Minho sentó a Key en el borde de una acera,escuchando como se quejaba a causa del dolor que sentía en su tobillo dañado y sollozaba a causa del dolor. Taemin se dejó caer al lado de Key y se cubrió la cara sin comprender qué era lo que acababa de suceder y que era esa terrible sensación que aún le estaba haciendo tener en el pecho la impresión de que en cualquier momento se le iba a parar el corazón.
Estaba jadeando, sudoroso y temblando como nunca antes había temblado y cuando finalmente se sitió capaz de respirar con cierta calma, observó a Minho de pie delante de él y de los demás, puesto que Jonghyun se había agachado preocupado a socorrer a Key y Onew se había dejado caer a su lado con los mismos síntomas que él tenía hasta hacía unos momentos.




—¿Qué diablos es lo que acaba de pasar?¿Por qué ha temblado el suelo?¿Ha explotado un volcán en casa o...?
— No lo sé...-dijo Onew con voz entrecortada antes de moverse y mirar al rededor.




Venían coches con sirenas de todas las direcciones y todos los edificios de los alrededores estaban siendo evacuados por si el edificio se caía. Las calles habían sido cortadas y todo el mundo estaba fuera de sus casas en esos momentos. La ciudad entera parecía ser un hervidero de confusión y nadie más que el propio Minho sabía a qué se había debido aquel temblor, aunque la inquisitiva mirada del Príncipe sobre él, le hacía pensar que también estaba sopesando la posibilidad de que hubiera sido causa y obra suya.
¿Qué esperaba?¿Pensaba que le iba a sentar jodidamente bien ver una foto de Jonghyun, el tipo al que más odiaba en el mundo, follándose al objeto de su deseo tan tranquilamente? Ni de coña, era estúpido pensar que se iba a quedar tan tranquilo como si no pasara nada o como si no le importara.. El problema de aquella situación, era que él celaba a Key porque lo consideraba de su propiedad, estaba seguro de haberlo conocido mucho antes de que siquiera el demonio de la avaricia apareciera por el mundo con su pesada saca llena de monedas de oro.
El indeciso del Príncipe Taemin, ni siquiera era capaz de meter baza en el asunto, no tenía los arrestos necesarios para decirle a Jonghyun que se apartara de Key y eso le estaba impacientando y volviendo a poner de mal humor.

Conforme Minho se iba enfadando de nuevo, Onew, el más viejo de todos, se estaba quedando con la copla sin que nadie reparase en él. Era prácticamente lo normal, era al único al que nunca tenían en cuenta para nada y podía ver a Minho y Taemin sin apartar la mirada de Key y Jonghyun, quienes ni siquiera les estaban prestando atención en esos momentos, por estar ocupados revisando el tobillo torcido del demonio de la envidia. Se sintió tentado de intervenir y decirles que dejaran de ser así, que permitieran de una vez que aquellos dos disfrutaran de sus mutuos sentimientos; porque era evidente, que los únicos sentimientos correspondidos en aquel grupo, eran los que se profesaban ellos dos, que ahora a pesar de ser hermanos en la mis casa, seguían sintiendo algo especial el uno por el otro.  Pero en el fondo él también tenía envidia por ello... Envidia de ver que alguien tan simple como Jonghyun, captaba la atención del malcriado de Taemin... Algo que él llevaba tratando de hacer durante varios siglos y que jamás había conseguido. Ni siquiera en una noche de música y alcohol había logrado acercarse de más a él, pero era justamente, porque consideraba indigno aprovecharse un estado semejante.

Allí parecía que habían dejado de ser amigos.
La condición humana en la que se encontraban, los vulnerabilizaba más aún a sus debilidades y era justo la debilidad de la atracción, lo que le daba mayor poder a Key, quien parecía sentirse mucho mejor del daño en su tobillo. ¿Por qué?Porque era el demonio de la envidia y allí, todos sentían una ponzoñosa y venenosa envidia, los unos por los otros. 
Estaban dejando relucir los peores sentimientos de los hombres. Mientras que Jonghyun sólo desbordaba amor por su hermano, y Key ni siquiera prestaba atención al mundo, Minho se subía por las paredes a causa de los celos y la rabia, Taemin se mordía la lengua igual de rabioso que Minho, viendo aquellas desagradables escenas de cariño profesado entre esos dos; y Onew, Onew simplemente envidiaba cómo aquellos dos se querían.


Fue la voz de un hombre la que los hizo salir a todos de sus cavilaciones y se encontraron de frente con un hombre, al que nadie salvo el Príncipe demonio reconoció, se trataba de su padre humano y no hacía más que llamarlo a gritos diciendo que a qué estaba esperando para ir dónde él y su madre.
El edificio seguía siendo inestable según los cuerpos de emergencia y por ello mismo, habían indicado a los residentes que buscaran sitios en los que alojarse y aquellos que no tuvieran donde ir,se les asignaría alguna habitación de hotel.

A ninguno de los cinco demonios le gustó la forma en la que aquel hombre se estaba dirigiendo a Taemin. Era un miembro de la realeza ¿cómo se podía tener la desfachatez de dirigirse a él de esa manera?
No se les pasó por la cabeza que en aquel lugar, ellos no eran más que otros adolescentes de los millones que se arremolinaban en aquel planeta.


Cuando aquel hombre comenzó a acortar distancia de forma amenazadora, la reacción de los cuatro demonios fue inmediata. Minho y Onew se interpusieron para cortarle el paso mientras Key y Jong se apostaban a los costados de Taemin, siseando y gruñendo a modo de advertencia para que no se acercara más.




— ¿Qué pasa con ustedes mocosos?¡Apártense inmediatamente! -dijo enfadado el padre de Taemin.
— Ni se te ocurra acercarte más,escoria -advirtió Minho mientras se crujía los dedos de los puños. Estaba listo para golpearlo.





Apenas sí tuvieron tiempo Onew y Minho de írsele encima a aquel hombre cuando levantó un puño para golpear al demonio de la ira. Comenzando entonces a forcejear con él para reducirlo.
Onew se llevó un buen puñetazo en la cara y Minho, que era mucho más diestro en tema de peleas, agarró al padre humano del Príncipe por el cuello de la camisa y sin tener tiempo de pensarlo siquiera, lo lanzó a la carretera justo cuando un autobus pasaba, viendo los cinco demonios cómo era arrollado por las pesadas ruedas del vehículo y como todo el asfalto, quedaba pintado con sus tripas y su sangre.
El conductor del transporte frenó tan rápido cómo su reflejos le permitieron,pero para entonces, ya no había nada que hacer.


Ninguno de los cinco se movió tras lo sucedido y a ninguno pareció importarle lo más mínimo la muerte de aquel hombre. Sin embargo, conforme se arremolinaba la gente al rededor de la escena y el chófer comenzaba a pedir ayuda, las personas corrían a buscar a los cuerpos de seguridad mientras se confundían las diferentes versiones de lo que había pasado.
Unos aseguraban que el hombre se había lanzado delante del autobus buscando suicidarse y que el conductor apenas tuvo tiempo de verlo venir. Otros, más atentos y acertados, señalaban a los cinco adolescentes, diciendo que los habían visto empujando al hombre. El resto, era una mezcla de ambas versiones, donde los jóvenes y el hombre parecían estar en medio de una trifulca y los muchachos simplemente lo habían empujado para defenderse, dando como resultado que acabara en la calzada a la total merced de los vehículos.
Los agentes, apenas tuvieron que preguntar nada, uno de los muchachos presentaba un golpe reciente en la cara que le había amoratado la zona y eso significaba que hubo forcejeo. Primeramente pensaron que había sido un intento de atracar al hombre y que éste se había defendido con saña, pero el propio Onew explicó que se trataba del padre de su amigo y que había venido con una actitud violenta hacia ellos:



— Tan sólo estábamos defendiendo a nuestro compañero. Él se nos vino encima y nosotros nos defendimos. No era la intención de nadie que pasara algo así.



Era una explicación escueta,pero que concordaba con la versión de algunos testigos, lo que colocaba a aquellos cinco adolescentes en una posición un tanto complicada, ya que seguía siendo un misterio el cómo aquel hombre había terminado en la calzada. Podía ser bien que al intentar repelerlo lo empujaran y hubieran provocado aquel terrible desenlace.
Sin embargo,no podían descartar que todo fuera una escenita para cubrirse las espaldas por algo más. Los cinco chicos parecían realmente tranquilos e indiferentes ante la presencia de un cadáver junto a ellos. Estaban realmente indiferentes y eso no hacía más que aumentar las sospechas, de modo que los arrestaron a todos de forma preventiva para llevarlos a la comisaría con la intención de esclarecer todo lo sucedido. 
Los dividieron en dos coches, sin que ninguno de ellos pareciera alterarse, no al menos hasta que los vehículos se pusieron en marcha. 
Especialmente a Jonghyun y a Key les provocó ansiedad estar en aquellas celdas metálicas que se movían. Mientras el demonio de la avaricia comenzaba a ladrar sin más, histérico, su hermano acabó mareado y vomitando mismamente sobre el asiento de delante. Los agentes estaban realmente desconcertados ¿Estaban mal de la cabeza aquellos chicos o es que era la nueva moda hacerse el loco? Porque eso era justamente lo que parecía que estaban haciendo. Uno ladrando y el otro vomitando como si le hubiera sentado mal alguna droga.
Tuvieron que parar el coche para dejar al chico bajar y que vomitara al borde de la calzada ¿Y a Jonghyun? Lo pusieron en el asiento de delante con la ventanilla a medio abrir y así parecía ir más tranquilo, con la nariz levantada como si pretendiera llenarse las fosas nasales de cualquier aire u olor que pudiera entrar por allí. Por el contrario, Key seguía mareado y cuando le preguntaron a sus compañeros cómo les iba con los otros tres adolescentes, éstos respondieron igual de sorprendidos, que uno de ellos había vomitado y que los otros dos parecían tener claustrofobia por verse dentro del coche sin espacio para moverse.

Sonaba como que estaban haciendo una pantomima para librarse de ir al calabozo hasta que los hubieran interrogado a todos. Claro que al ser menores de edad, tuvieron que avisar a sus padres, pero extrañamente los aparatos móviles de los muchachos, tan sólo tenían cinco números guardados y ninguno era el de sus progenitores. Eran sus propios números y un “666”. A los agentes les pareció completamente extraño que tuvieran aquel número guardado como si fueran una especie de secta o algo así, pero ninguno de los muchachos parecía tener nada especial en ese sentido. Parecían muchachos normales, de los que hoy en día encuentras en cualquier parte y que ni creen ni se preocupan por Dios ni por la religión en general.




— ¿De quién es éste número? -interrogaron a Taemin mientras le mostraban la pantalla de su propio teléfono móvil.
— De mi padre -respondió con calma el menor como si fuera lo más natural.
— ¿Es una nueva moda viral entre los jóvenes? Éste número, no corresponde a nada ni a nadie.
— Corresponde a mi padre, puede llamarle si quiere, aunque no prometo que le responda.
— Tu padre ha muerto hoy,muchacho, tus amigos y tu lo tiraron a la carretera.
— Negativo. Mi padre es el dueño de ese número ¿por qué no le llama? -insistió el menor ante la mirada interrogante del policía.
— ¿A qué estás jugando?
— ¿De verdad quiere saberlo?




-CONTINUARÁ-

sábado, 14 de abril de 2018

.·. FOREVER OR NEVER .·. II [Remasterización 2018]

Personajes: Onew - Taemin - Key - Jonghyun - Minho
Género: Suspense
EEL: +13

Personajes secundarios: Satanás, Lucifer y Astaroth

Resumen: Taemin,el famoso y temido hijo de Lucifer ,cansado de la monotonía del infierno,convence a Onew, el inmaduro padre de Satanás,para escapar a la superficie y ver el mundo de los humanos de cerca.Sin embargo, antes de que logren alcanzar la puerta que les conduce al mundo de los hombres, se presenta ante ellos uno de los reyes infernales,con un trato que no podrán rechazar.
¿Qué sucede cuando accedes al mundo de los hombres como uno más?



Aclaraciones: Sugar[Taemin] _ Íkaro[Onew] _ Keymera[Key] _ Charismatic[Minho] _ Bling-Bling[Jonghyun]




Al ser absorbidos por la luz del mundo humano, los cinco demonios cayeron en un sopor que les impedía moverse,ver e incluso oír. Era como haber caído en un vacío donde nada hay y nada se puede sentir.
No fueron conscientes del tiempo que permanecieron de esa manera, pero poco a poco, comenzaron a ser conscientes de que se escuchaban sonidos extraños a su alrededor, el canto de los pájaros, el murmullo de la gente al hablar, la brisa, el sonido de las hojas de los árboles al balancearse...
Charismatic fue el primero en comenzar a abrir los ojos, la luz le hacía verdadero daño y tuvo que cubrírselos en más de una ocasión, mientras lentamente, comenzaba a acostumbrarse a la claridad. Su cuerpo se sentía extraño de controlar, era como si lo sintiera por primera vez.
Aquello debía ser lo más parecido a volver a nacer, que habría sentido jamás...
Al mover la cabeza, pudo ver a sus compañeros tirados junto a él, todos ya comenzaban a dar señales de vida y parecían presentar como él, la misma sensibilidad a la luz, al menos en un primer momento.
Íkaro fue el primero en incorporarse hasta quedar sentado y observar confundido al rededor. Se encontraban en lo que habría descrito como un bosquejo de árboles dispersos pero... No, sin lugar a dudas, no era un bosque, había demasiada gente como para serlo.
En silencio aún, el más anciano de los demonios, levantó las manos y se las observó desconcertado al darse cuenta de que sus garras y sus escamas habían desaparecido por completo. Al igual que Charismatic, le costaba controlar su cuerpo o lo que al menos parecía ser su cuerpo ¿Cómo describirlo? Se sentía terriblemente débil y blandito, como si en lugar de estar vivo, estuviera metido en una burbuja flexible...



— ¿Dónde estamos? -bufó el demonio de la envidia mientras trataba en vano de ponerse en pie.
— Lo desconozco -admitió Íkaro antes de girarse y sujetar al Príncipe, que del mismo modo, intentaba incorporarse din demasiado éxito.
— Estamos en el mundo de los hombres... -dijo entonces Sugar mientras pasaba los dedos sobre aquel manto de hierva del color de la envidia, que había bajo ellos- ¿Dónde íbamos a estar si no?... Hicimos un trato con mi padre y aquí estamos.
— ¿El mundo de los humanos?¿Entonces estamos fuera?¿Así de fácil? -quiso saber Charismatic mientras se percataba de lo que ya el mayor de ellos se había dado cuenta y era que no tenían sus atributos demoníacos, buscó sus preciosos cuernos y gruñó enfadado al darse cuenta de que habían desaparecido, así como los clavos que llevara incrustados en la carne en su forma demoníaca- Perfecto... ¿Y ahora qué coño hacemos aquí?
— Se supone que vinimos para molestar a los hombres ¿no? -dijo Bling Bling, quien no tenía ninguna clase de intención de erguirse más que a sus ya acostumbradas cuatro patas, aunque en aquella forma resultaba muy incómodo.
— No... No es así - susurró Sugar mientras se sujetaba de Íkaro para tenerse bien en pie- El trato era venir al mundo de los hombres como un humano... Lo que significa que somos hombres... O eso es lo que juraría que le entendí a mi padre.
— Entonces... ¿comos humanos? -preguntó el demonio de la envidia.
— Eso es justo lo que he dicho,Key...¿?
—¿Key?¿Cómo que Key? Ese no es mi nombre- replicó irritado el peliblanco.
— Yo... es que no logro recordar cómo te llamabas... Sólo me sale ese nombre...
— Yo tampoco lo recuerdo -dijo Bling preocupado al darse cuenta de que había olvidado el nombre de su pareja -¿Qué está pasando?-se alteró BlingBling.
— ¿Os golpeastéis la cabeza? -se burló el demonio de la ira aunque al tratar de pensarlo fríamente, él tampoco era capaz de recordar el nombre de su compañero.
— Eso es porque el Rey Lucifer nos cambió los nombres -intervino Íkaro, que era el único que recordaba aquel detalle- Nos los dijo cuando nos lanzó al mundo de los hombres... Tú eres Key, él es Jonghyun, él Minho, el Príncipe se llama Taemin y yo soy Onew.



En ese momento todos se quedaron callados al escuchar un profundo gruñido provenir de Jonghyun. El demonio de la avaricia sintió que se le sonrojaban las mejillas en el instante en el que las miradas de sus compañeros se posaron sobre él y de nuevo volvieron a escuchar aquel sonido antes de que uno muy similar saliera de los estómagos de cada uno de ellos.

— ¡Por Satanás! -bramó Minho- ¡Nos han metido algo dentro!
— ¿¡Que QUÉ!? -gritó horrorizado Key mientras se levantaba la camisa y trataba de ver si lo que quiera que fuese,se movía y era visible o no.



"Eso, mis queridos niños, se llama tener hambre y forma parte del ser humano, pues necesitáis alimentaros para mantener el motor en marcha"



— ¿Qué?¿Cómo?¿Escucharon eso? -dijo Key mientras los mandaba a callar a todos agitando las manos.
—Lo escuché... Juraría que era la voz de mi viejo... -dijo Taemin mientras miraba al rededor- ¿Viejo?¿Dónde te escondes?
— ¡Mirad ahí! -dijo Bling Bling antes de saltar literalmente, encima de un collar que reluce en medio del círculo que están formando entre los cinco- Observad...¡Es el símbolo del demonio! -levantó el collar para que lo vieran los demás.
— ¿Viene de ahí?...-Taemin tomó el colgante y lo observó con atención

                                               

"Taemin... YO...SOY...TU... PADRE"



El Príncipe se puso rojo como un tomate de la vergüenza que le hizo sentir su progenitor cuando habló de aquel modo tan ridículo e innecesario. Minho contenía la risa y Jonghyun y Key se cubrían la boca intentando disimular las risillas que se les escapaban por la cara que había puesto Tae. Onew por su parte, ya estaba acostumbrado a los arrebatos de locura del Rey Lucifer, ya que aquel no era el peor que había tenido y todos lo sabían... El tiempo había vuelto a aquel temible demonio, un hombre que estaba siempre bromeando, pero al que no podías dejar de tomarte en serio por el hecho de ser quien era.



"He pensado..." Continuó Lucifer " Que como sois nuevo en ésto de ser humanos, necesitaríais un poco de ayuda¡OH;POBRES MORTALES!"


Taemin estaba que quería que se lo tragara la tierra... Su padre era idiota,daba igual lo que dijera la biblia sobre él o lo que dijera sobre el resto de demonios importantes, todo era mentira... ¿Quién fue el iluso que escribió que aquel hombre daba miedo? No dirían lo mismo, ni siquiera se tomarían enserio a Lucifer si supieran que cuando le daba uno de sus ataques de locura,corría por el palacio disfrazado de cangrejo, lo cual, ya le había hecho quedar en ridículo delante de su grupo de amigos en más de una ocasión...
Y ahora otra vez, aquel Rey no tenía vergüenza ninguna, pero bien que se la hacía padecer a los demás.

Mientras sus cuatro amigos miraban a Taemin disimulando algunas risillas, el medallón por el que hablaba el padre del Príncipe siguió sirviéndoles de interfono.
Lucifer les explicaba que ahora que eran mortales, podían sentir emociones, podían pasar hambre, podían padecer enfermedades y lo más importante del todo, podían morir, porque lo divertido, al menos para él y según su propia opinión, de acudir al mundo humano, era el hecho de que podían correr peligro en cualquier momento porque en el mundo humano, todo lo que te rodea es una causa potencial de muerte. Seguido de aquella necesaria aclaración de lo que era la mortalidad, en el suelo, frente a cada uno y formando indudablemente una estrella de cinco punta invertida, aparecieron unos dispositivos electrónicos, eran similares a los que se empleaban ya en el infierno y en ellos encontrarían algo así como una "GUÍA SOBRE EL COMPORTAMIENTO Y LA VIDA HUMANA" e incluso, explicaciones de los diferentes objetos que iban a encontrar en aquel mundo y que en el suyo no lo había, ya que el infierno, a pesar de ser como una gran ciudad del mundo humano, funcionaba de forma muy diferente.
Iban a necesitar toda la información disponible a su alcance, de modo que en aquellos aparatos, podían encontrarlo todo. Lucifer también les dio a cada uno de ellos un anillo. Debían llevarlo puerto en todo momento, ya que serviría para que volvieran inmediatamente a casa en caso de morir y además, con ellos podían poner una marca demoníaca sobre un objeto desconocido y luego emplear la cámara de su dispositivo móvil para buscarla en el registro del mismo. 




— Adelante, adelante -incitó la voz de Lucifer, que ahora procedía del móvil amarillo de Taemin- Probad los anillos sobre algún objeto.



Minho se adelantó a los demás y señaló con su anillo un árbol, observando cómo en la corteza del mismo,se formaba un pentagrama invertido. Siguiendo las indicaciones de Lucifer, colocó la cámara de su móvil hacia la marca y poco después, en la pantalla apareció la descripción del árbol.
Aquello iba a ser una herramienta muy útil si sabían emplearla cómo debía ser.
Del mismo modo, el demonio les indicó que tenían un mapa que los llevaría derechos a sus casas humanas, donde además, tenían familias humanas esperándolos.



— Si necesitáis contactarme para lo que sea, no olvidéis marcarme al 666. ¡Hasta pronto!¡Estoy deseando ver en qué clase de aventuras os vais a ver envueltos!



Cuando Lucifer colgó la llamada, los cinco amigos se miraron de nuevo y entonces comenzó el debate sobre cuál iba a ser el siguiente paso a dar:



—¿Qué hacemos, Príncipe Taemin?-preguntó Onew mientras se cruzaba de brazos y se mordía ligeramente el labio inferior de manera pensativa.
— Antes de que mi padre se liase a explicarnos lo que es ser humano, estábamos todos sintiendo el estómago vacío ¿correcto? Si eso es hambre, tendremos que alimentarnos pero ¿podemos comer almas aquí?
— Según éste aparato -comentó Key mostrando la pantalla del suyo- Tenemos que comer comida, no almas...Dice que hay una amplia variedad de alimentos que pueden ser ingeridos por un cuerpo humano.
—¿Y dónde encontramos alimentos? -quiso saber Minho.
— Los humanos los compran con dinero... ¿Dinero?



Cuando Jonghyun sintió las miradas de todos sobre sí, negó rotundamente con la cabeza y se llevó las manos a la espalda como si ocultara así la saca de joyas y oro que solía llevar siempre en el Infierno:



—¡Oh,no!¡De ninguna manera!¡Yo no tengo dinero!
— Claro que tienes -replicó Minho- Saca unas monedas y vamos a comer algo, empiezo a irritarme mucho por cómo me duele el estómago.
— ¡No le pondréis un dedo encima a mis monedas!
— ¿Ni siquiera lo harías por mi?- preguntó Key tocándose la barriga- Hyung, tengo hambre...
— Bueno yo...
— Sólo un par de ellas, por favor -dijo Key parpadeando de forma coqueta.
— ¡Marchando dos monedas de oro! -dijo Jonghyun llevándose las manos a los bolsillos- Eyh...¡Mis monedas!¡Mi dinero!¡NO ESTÁ!¡No no no no no no no!



Los otros cuatro demonios vieron al de la avaricia echarse al suelo e intentar rastrear con su nariz humana el olor del oro, aunque era evidente por su gesto de desconcierto, que no solo no tenía el dinero sino que era incapaz de rastrearlo,como siempre había podido hacer en el infierno.
Cambio de planes, lo mejor era ir a ese lugar llamado "casa". Si era como en el Infierno, alguna clase de viandas debía de haber en ese sitio y por tanto, tendrían que servírselas para que pudieran comer.
De modo que una vez que lograron activar los mapas en sus dispositivos, se percataron de que vivían en el mismo sitio, aquello les iba a facilitar mucho más las cosas en el momento en el que tuvieran que comunicarse. Pusieron en común el mapa y fue cuando Key y Jonghyun se miraron al darse cuenta de que vivían no sólo en el mismo edificio,sino en la misma casa. En sus fichas como humanos,decía que eran hermanos y que Key contaba con 20 años mientras que Jonghyun tenía tan sólo 17. Él y Taemin,eran los más jóvenes del grupo y Onew, como no podía ser de otro modo, era el mayor con 23.
El hecho de que aquel par de dos viviera junto, molestó bastante a Minho , quien aún sostenía que la mejor pareja para alguien como el demonio de la envidia, no podía ser otro que él mismo, ya que era no sólo valiente y atractivo, sino fuerte, uno de los más fuertes. Aunque claro, tal vez eso no significara que por vivir juntos Jong tuviera más posibilidades de quedarse con él, pero... Igualmente, le daba mucha rabia que les hubiera tocado juntos.


Comenzaron pues a caminar por la calle, llamando la atención de por sí, porque Jong no paraba de agacharse y de tratar de andar a cuatro como lo había hecho siempre y tenía que volver a levantarse al ver que era no solo incómodo sino casi imposible moverse de aquella manera. También era cierto que cada vez que pasaba un coche cerca, alguno de ellos daba un brinco o un grito y todos saltaban al mismo tiempo para cubrirse de lo que aparecía como un inminente peligro. Ni siquiera eran conscientes de porqué la gente los miraba, según ellos, no estaban dando el espectáculo de ninguna manera. Conforme se acercaban al centro de la ciudad, era evidente que parecían sino salidos de una caverna,al menos haciendo el tonto por simple gusto. Key y Taemin no paraban de señalar las enormes ventanas en las que había gente gigante hablando de alguna clase de ungüento milagroso o de cosas que ninguno de ellos llegaba a comprender en realidad.
Onew se paraba cada poco, observando diferentes lugares llamados "Restaurantes" de cuyo interior,surgían aromas que hacían que su estómago tuviera aún más necesidad de comer, porque lo podía sentir saltar dentro de su cuerpo...Habría entrado a comer si no hubiera buscado en su dispositivo lo que era un restaurante y el indudable hecho de que allí no podían comer sin las monedas de oro que Jong había perdido.
El demonio de la ira, sentía su ego engrandecerse conforme la gente que pasaba a su alrededor parecía detenerse a verle, si bien por su altura o porque era más guapo que el resto de sus compañeros, e incluso llegó a recibir alguna mirada coqueta de algunas hembras humanas jóvenes.
Jong por su parte iba con la vista fija en el suelo, observando con todos los sentidos por si veía relucir alguna de las monedas que había perdido sin motivo aparente. Resultaba especialmente gracioso verle, ya que iba agarrado de la camisa de Key. A falta de aquella peluda cola de zorro del demonio de la envidia, de la cual solía sujetarse a todas horas, ahora,en sustitución de la misma, iba agarrado de la camisa como si fuera un niño pequeño intentando no perderse.


Cuando finalmente lograron llegar al edificio en el que todos vivían, se encontraron con otro evidente dilema. La puerta no cedía. Minho trató de forzarla, Onew de empujarla y Taemin de abrirla empleando una magia que en aquellos momentos no tenía.
Key dirigió entonces su anillo hacia todos aquellos botones colocados a un lado y que habían llamado su atención y luego de ver aparecer la marca del demonio, lo enfocó con el móvil:




—Eyh chicos...¡CHICOS!¡Hacedme caso!-replicó haciendo que los demás se olvidaran de la puerta de forma momentánea- Escuchad, según ésto, la puerta se abre si tocamos uno de los botones.
— Onew -ordenó entonces el Príncipe- Toca un botón.
— ¿Pero cuál? Hay demasiados...
— Dice aquí que tendrías que tocar el que corresponde a tu casa -comentó Key mientras guardaba el dispositivo rosa en su pantalón.
— Oh,entiendo...Creo que comprendo, es como un código¿no?-dijo convencido y tras revisar su propio fichero en el móvil, pulsó el botón indicado-...- todos miraron a la puerta pero nada sucedió.
— ¿Diga? -dijo una voz de mujer desde el aparato de los botones.
— Key, dijiste que eso activaría la puerta...Yo creo que hemos convocado a una súcubo...
— ¿Onew?¿Eres tú?-dijo la voz de mujer al otro lado del aparato- ¿Qué horas son éstas de llegar a casa? Ni siquiera has contestado mis llamadas. Haz el favor y sube a casa, tienes deberes que hacer.
— ¿Cómo?Mujer ¿es que no sabes con quién estás hablando?-dijo evidentemente ofendido Onew, ya que jamás le habían dado órdenes (al menos nadie que no fuera Taemin).
— Déjate de tonterías y sube -dijo la mujer como si tal cosa.



Acto seguido, sonó un pitido en la puerta que hizo que los cinco jóvenes saltaran hacia atrás al mismo tiempo mientras gritaban sorprendidos por lo que acababa de suceder:



—¡¡ATRÁS,ES UNA TRAMPA!!-gritó Jonghyun agarrando a Key antes de caerse juntos al suelo por tropezarse éste último.
— ¡Brujería! -se asustó Taemin escondiéndose detrás de Onew- ¡Haz algo!



La gente que caminaba por la calle, se detuvo o se giraba a ver la subrealista escena en la que cinco adolescentes parecían estar peleándose con una puerta a gritos. La gente los observaba con perplejidad. Parecía una escena de una mala película de risa.

Aunque lo que para ellos era motivo de risa, realmente no lo estaba siendo en absoluto para ninguno de aquellos cinco demonios con forma humana,que parecían seguir peleando con una puerta que según gritaban entre sí, estaba encantada o contenía algún hechizo de destrucción que ahora estaba activado. Finalmente, ante la negativa de todos los demás a acercarse, Minho tomó la iniciativa. Iba  a demostrarle a Key, que no había un demonio más valiente que él, de modo que acortó distancias con la puerta encantada y se dispuso a colocar su mano sobre la misma, mientras sus compañeros le decían que no lo hiciera, podía ser peligroso, podría ser absorbido a una dimensión diferente o desintegrado por completo pero... Ninguna de aquellas cosas llegó a suceder.
Minho puso la mano sobre la superficie de cristal sin recibir ninguna clase de daño y empujando levemente la misma, todos vieron con asombro, cómo la había abierto y hecho ceder:



— ¡La has hecho ceder!¡Has roto el hechizo!-gritó Taemin pletórico antes de acercarse y tocar la puerta viendo que en efecto, no parecía tener ninguna clase de magia que pudiera hacerles daño.
—¡Minho, eres fantástico!-gritó Key colgándose del cuello del más alto-¡Has sido tan valiente!
— No ha sido para tanto, sabía que esa magia no tenía nada que hacer contra mi fuerza- alardeó sonriendo mientras se dejaba idolatrar por Key.
— No sería una magia tan poderosa, si la ha podido romper Minho-dijo Jong evidentemente molesto e ingresando al interior del edificio junto a los demás, dando por finalizado de ese modo, el gracioso espectáculo que habían dado para la gente que pasaba por la calle en aquellos momentos.




Ya en el interior del edificio, tras seguir el largo corredor de la entrada, llegaron a una zona ligeramente apartada en la que se encontraban tres puertas. Dos de ellas, metálicas y evidentemente regias, seguramente, esas puertas no se podían abrir y escondían algo importante tras ellas. La tercera, era la del hueco de las escaleras, que de por sí, estaban abiertas.
Ninguno de los cinco demonios, reparó siquiera en la idea de saber qué eran aquellas puertas metálicas cerradas. En el Infierno iban siempre subiendo y bajando miles y miles de escalones, con lo que no les pareció una locura, subir por las escaleras. Claro que ésto, era más fácil hablarlo que hacerlo. En cuanto comenzaron a subir las escaleras, se dieron cuenta de que conforme iban avanzando peldaño a peldaño, notaban que sus cuerpos se fatigaban, que les faltaba el aire, les dolían las rodillas y apenas en el 9 piso, tuvieron que detenerse y sentarse en las escaleras a recuperar el aliento. Aquello no era normal, no tenía sentido que sus cuerpos se fatigaran por un par de pisos subidos cuando en el Infierno pasaban horas y horas subiendo sin que lo notaran siquiera.




— ¿Cómo se supone que los humanos soportan ésto?-replicó Taemin mientras apoyaba la cabeza en la pared- Uff... Estoy muy fatigado... Creo que me da vueltas todo...
— Si nosotros estamos cansados, significa que no es algo que los humanos hagan realmente -apuntó Onew mientras se levantaba y miraba a lo largo de toda aquella planta en la que se encontraban detenidos, parándose delante de las puertas y leyendo un pequeño panel que hablaba de las normas del ascensor-... ¿Ascensor?¿Y eso qué es?




Mientras sus compañeros seguían tomando aire, Onew tomó su dispositivo móvil y comenzó a buscar todo lo que pudo acerca de los ascensores. Al parecer eran máquinas que funcionaban con algo llamado electricidad, que servía para muchas cosas y entre ellas, la que más le llamó la atención, para abrir y cerrar puertas. De modo que lo que había pasado en la entrada del edificio era que aquella magia llamada electricidad había abierto la puerta... pero parecía que no era una magia peligrosa si se tenía el debido cuidado. Tal vez,Minho,sin saberlo tuviera la capacidad de controlar aquella cosa llamada electricidad...



— Eyh,chicos...-gira la cabeza y frunce el ceño al ver que ninguno le está escuchando- ¡¡CHICOS!!-grita finalmente.
— Ahora no, Onew-replicó Taemin mientras miraba a su compañero con el ceño fruncido.
— He encontrado una forma de subir, funciona con una magia llamada electricidad.
— ¿Subir con magia,dices?- ahora tenía la atención de todos sus compañeros.
— Sí.
— ¿Y la puedes controlar?¿Sabes cómo funciona?-dijo el príncipe de los demonios acercándose hasta Onew,seguido de sus compañeros.
— Se usan éstas puertas. Es algo así como un transportador infernal, sólo que funciona con mandos en forma de botón -pulsa el botón de llamado que hay junto a la puerta del mismo.
— ... - al ver que no pasaba nada, Taemin miró de reojo a Onew y dijo a mala gana- Eres un auténtico gilipo...-no llegó a finalizar la frase, cuando escucharon un leve golpeo y tras unos segundos, las puertas se abrieron ante ellos,dejando ver un habitáculo lo suficientemente grande como para que entraran todos juntos al interior- Lo retiro...Entremos.



Una vez estuvieron los cinco dentro del ascensor, los cuatro demonios se giraron a ver a Onew, quien recordando el piso al que había tocado en la entrada, pulsó de nuevo ese mismo botón¿Qué era lo que esperaban en realidad? Un transportador te llevaba de un lado a otro en cuestión de segundos, de modo que a ninguno de ellos se le ocurrió que aquel no fuera el mismo caso y en cuanto las puertas se cerraron, cundió el pánico, comenzando por Jonghyun, quien al sentir el movimiento del elevador, gritó horrorizado y se lanzó contra la puerta para arañarla, contagiando su estado de pánico a sus compañeros.



—¡DEJADNOS SALIR!¡Ésto es una trampa!¡Vamos a morir! -lloriquea arañando la puerta-¡Socorro!
— ¡SE MUEVE!¡KIAAA!-chilló Key entrando en un estado de pánico similar al que estaba teniendo Jonghyun-¡Soy demasiado hermoso para morir!
— ¡Onew,inútil!¡Haz algo!-gritaba Taemin mientras se sujetaba del rubio, observando cómo Minho intentaba abrir sin éxito la puerta- ¡Detenlo inmediatamente!
—...¿¡!? -Onew se giró a mirar el panel que marcaba en qué piso iban y casi sin pensarlo, pulsó la siguiente planta .



El ascensor se de tuvo de forma inmediata y en cuanto se abrieron las puertas del mismo, los cinco demonios se echaron fuera en tropel, aún gritando histéricos por lo que acababa de suceder.
Taemin jadeaba en el suelo fijándose junto a Onew en cómo las puertas del ascensor se cerraban y luego le daba un golpe en la pierna a su compañero mientras rabioso le decía que no tenía ni idea de nada para variar.
Onew siguió buscando en silencio información en su móvil sobre los ascensor y pensó que había sido demasiado precipitado el cómo habían reaccionado todos cuando las puertas se cerraron,ya que al fin y al cabo, de haber sido realmente una trampa, habrían muerto o sido heridos prácticamente en el mismo momento en el que ingresaron en el habitáculo. Nada de eso había pasado y todos se habían asustado porque aquella cosa se movía...¿Era normal asustarse tanto por todo?...No... lo que le molestó ni siquiera fue en realidad el hecho de que todos salieran corriendo, sino que Taemin parecía no apreciar ni uno solo de los detalles que tenía con él o de las cosas que hacía por facilitarle la vida.
Se giró pues a ver al príncipe, quien tras ponerse en pie decretó que iban a subir por las escaleras los pisos que fuera que quedasen hasta la casa de Onew:



— Tae...¿podemos hablar un momento?
— ¿Hablar?Después de la que has liado, Onew, de lo último que tengo ganas es de hablar contigo -dijo mientras se dirigía con los demás de regreso al hueco de las escaleras y con Minho y Jong peleándose por atender al alterado Key.
— ...



Onew apretó los puños y la mandíbula y tras las palabras del menor, decidió volver a centrarse en aquel transportador humano al que nadie le había dado una oportunidad y mientras todos estaban ya en las escaleras, Key se giró viendo que el más viejo entraba de nuevo en el ascensor. Cuando le preguntó que qué hacía, el padre de Satanás se limitó a responder "Subir más deprisa que ustedes".
Cuando las puertas del ascensor se cerraron, haciendo imposible ver al demonio ,los tres restantes, se giraron a ver a Taemin. Mantenía la idea original de subir por las escaleras y dijo que Onew era igual que un diablillo, infantil y que por eso, se había vuelto a meter en su propia trampa.
Nadie se lo discutió y reanudaron la subida. Les quedaban apenas unos cinco pisos para llegar al que correspondía a la casa del mayor, aunque tras la desobediencia de éste ante Taemin, ninguno de ellos entendía el porqué iban a la casa de él y no fue hasta que llegaron al piso indicado y comprobaron que Onew ya estaba allí, sin ninguna clase de herida, esperándoles con los brazos cruzados y gesto de autosuficiencia, que el príncipe pareció hartarse de él:



— ¿Sabes qué te digo?Que nos vamos a mi casa, estoy muy harto de cómo te portas conmigo,Onew.
— ¿De cómo me porto contigo?¿De verdad? Eres un malagradecido. Siempre estoy cuidando de tu débil trasero real para evitar que te lo patee alguien más fuerte.
— ¿Cómo te atreves a hablarme de ese modo?¡Minho!



El demonio de la ira se adelantó y se puso delante de Onew haciendo de barrera entre él y Taemin... Claro que Onew, no tenía ni la más remota intención de agredir al hijo de Lucifer... Nunca lo había hecho y desde luego, no iba a comenzar ese día, por muy estúpido que fuera siempre el menor.
De hecho, cuando Tae dijo que no estaba invitado a ir a su casa, Onew descruzó los brazos y se fue directo a la puerta de su casa, aporreó la misma con la mano y en cuanto la mujer del interfono abrió, entró empujándola, siéndole totalmente indiferente que ella estuviera molesta por su tardanza y a saber porqué más cosas.
La puerta de la casa del demonio más viejo volvió a cerrarse y fue en ese momento en el que Taemin resopló arrepintiéndose de haberle hablado así... No era por nada en especial, pero es que ya estaba acostumbrado a emplear a su mejor amigo como saco de boxeo y eso no tenía remedio.

Jonghyun le sacó de sus cavilaciones con un fuerte abrazo, que el Príncipe de los demonios no llegó a ver venir:



— No te preocupes, Príncipe, seguro que cuando hayamos comido y tapado el hueco que tenemos dentro, estaremos todos de mejor humor y podremos preocuparnos de ver qué vamos a hacer en éste mundo.
— Tienes razón... ¿Entonces vamos a mi casa? -se sonroja por el abrazo y asiente levemente con la cabeza.
— Creo que sería prudente que cada uno fuera a la suya -dijo Key revisando su teléfono móvil- Quizás no tengan comida para todos y yo no soporto más estar sin comer...
— Yo voy a bajar usando el transportador -dijo Minho cruzándose de brazos- No quiero caminar más.
— ¿Vamos,chicos?- preguntó el Príncipe al ver a Key y Jong retroceder de forma automática y simultánea hacia las escaleras.
— Ni hablar... Ese trasto me pone de los nervios -comentó Key antes de agarrar la mano de Jonghyun -¿Vamos a casa?
— ¡Sí! -gritó el demonio de la avaricia con las mejillas totalmente coloradas- ¡Hablamos después,Príncipe Taemin!¡Adiós,Minho!-dio esa última despedida con retintín. Sabía que al demonio de la ira le molestaba el hecho de Key y él estuvieran en el mismo departamento.
— Maldito perro sarnoso-dijo Minho entre dientes antes de descruzar los brazos y girar la cabeza a ver a Taemin.



El joven noble, estaba ya frente a la puerta metálica del ascensor y tras haber pulsado también el botón pertinente, observaba en la dirección en la que se habían ido dos de sus mejores amigos.
Fue entonces, cuando el demonio de pelo largo, lo miró y dijo con cierta calma en la voz, sobretodo, porque de pasar, sería algo bueno para él.



— ¿Ha pensado ya en decirle a Jonghyun que tiene su atención,Príncipe Taemin?
— ¿Qué?... No... No podría... Ni siquiera me hace caso... Está todo el dichoso día pendiente de Key... Dudo mucho que considere siquiera mi ofrecimiento.
— Sería un necio si no lo hiciera -dijo mientras se acomodaba el cabello con un movimiento de cabeza- Tener la atención de un miembro de la realeza es mucho más que un honor para cualquier demonio, seguro que por muy idiota que sea Jong, sabría apreciar ese hecho indiscutible...
— Es muy fácil decirlo pero...¿qué sabrás tú? -dijo entrando en el transportador junto al más alto- A ti también te gusta Key.
— Cierto, me gusta... pero yo no desaprovecharía el honor de estar con un Príncipe, eso es más importante que un demonio como Key -dijo inclinándose levemente y tomando la mano de Taemin para besar de forma calmada su dorso.
— ¿De verdad lo crees así? -dijo el menor sonrojándose levemente por el beso y pulsando los botones correspondientes a sus respectivos pisos- Tal vez tengas razón y deba decírselo, al fin y al cabo, siempre puedo recurrir a ordenárselo.
— Sería lo justo, Taemin, la obediencia es muy importante y el castigo para los que desobedecen a los monarcas infernales, es la pena capital.



Taemin sonrió más animado, pensando en que quizás, sí que no era tan mala idea después de todo, el decirle a Jonghyun, lo que se le pasaba por la cabeza.
El demonio de la avaricia tenía algo que lo hacía verdaderamente encantador, tal vez era el hecho de que en un mundo lleno de maldad, a él se le veía brillar entre su oro, con una luz diferente, porque era capaz de sentir emociones verdaderamente inmaculadas y sin ninguna clase de mancha. Podía llegar a sentir amor verdadero, por eso era un hijo de Astaroth y por eso mismo, le gustaba.
Minho tenía razón. ¿Qué clase de demonio no apreciaría el hecho de que un rey o un príncipe le dedicara su tiempo? Ninguno en absoluto. La verdad era que se había animado mucho gracias a las palabras del demonio de la ira, a quien además, dio las gracias por haberle ayudado a decidirse. Claro que ahora, tenía que pensar bien en cómo iba a decirle al peliblanco, lo que sentía por él.

Cuando el ascensor se detuvo en la planta del Príncipe, Minho le despidió con una leve sonrisa y una ligera inclinación de cabeza. Si todo salía bien, iba a quitarse a Jonghyun de en medio sin tener que llenarse las manos con su impía sangre.
Animar a Tae era una de las mejores cartas que tenía para jugar en aquellos momentos, de modo que intentó mantener la calma y no empezar a reírse como un demente, cuando las puertas del ascensor se cerraron, dejándole sumido en el silencio y la soledad. Subir al mundo humano no había cambiado su impresión sobre sus compañeros, Taemin era un niño pequeño, Onew, un idiota, Jonghyun un estorbo y Key... Sobraba decir que Key era todo lo bueno que pudiera pasarse por su mente.




Apenas tuvo tiempo de acceder a su supuesta casa en el mundo de los hombres, que una mujer de mediana edad, sin mayor atractivo, se apresuró a instarlo para que fuera a darse un baño, ya que al parecer,tenían que salir a alguna parte.
Como en realidad no conocía la casa ,avanzó Minho abriendo cada puerta para ver lo que había tras ellas, encontrándose con la que debía ser su habitación por la ingente cantidad de tonos rojos que en ella había. Sin lugar a dudas, era la suya, porque ese, era el color que le representaba y su color predilecto por excelencia.
Al dar con el baño, revisó primeramente en su dispositivo móvil lo que se suponía que era un baño, pues imaginaba que no se parecería en nada a lo que en el Infierno llamaban de aquella manera.
Leyó la descripción con toda la atención que pudo, pues le resultó mortalmente aburrido ver que se trataba de algo relacionado con el agua,aunque...Claro... el agua era dañina para los demonios, sobretodo si hablaban de las aguas ponzoñosas de los bosques de Astaroth en el 3º Infierno, o del agua bendita... pero no parecía ser el caso.
Se acercó a abrir la llave tal y como indicaba la guía de vida humana y tras tocar con la mano y ver que el agua no le hacía ninguna clase de daño,ajustó la temperatura lo más caliente que su piel parecía poder soportar y dejando el móvil a un lado, se dispuso a desvestirse.


Todo iba bien para Minho hasta que al sacarse los pantalones y la ropa interior, se encontró conque algo no marchaba bien entre sus piernas. La que siempre fuera una brava y salvaje erección envuelta en llamas, se encontraba sin vida y totalmente flácida, como si realmente su hombría hubiera muerto.
Tensó absolutamente todo el cuerpo al pensar que había dejado de ser un hombre y que su polla estaba realmente muerta, pues por más que la sujetaba y trataba de levantar y mantenerla erguida, parecía tratarse de una misión imposible. Estuvo muy cerca de entrar en pánico, pero ya se había dejado llevar por el pánico de los demás durante todo el tiempo que llevaran en aquel mundo y aunque no era un hombre de emplear el cerebro sino los músculos, se señaló la polla con el anillo y una vez apareció en ella la marca del demonio, usó la cámara de su móvil para escanear la zona y luego leer lo que estaba pasando... Inteligente por su parte haberlo hecho así en vez de volverse loco a gritar que su polla estaba desinflada... Con algo así, no tendría ninguna posibilidad de ganar las atenciones de Key, claro que, ahora contaba con la ventaja de que sabía porqué estaba así y porqué era tan pequeña y enclenque...




—Malditos humanos...-dijo entre dientes mientras leía la descripción- Sus pollas sólo se despiertan en el momento en el que se ejerce alguna clase de estimulación que hace que el riego sanguíneo se concentre en la zona y la eleve para el acto sexual... ¡Puff! En el Infierno no tenemos ese problema... -sonrió de lado mientras se llevaba el móvil a la boca en un gesto pensativo, observándose en el gran espejo del baño- Espero que Jonghyun quede en ridículo de tal modo delante de Key, que no vuelva a intentar ponerle una mano encima nunca más -se empieza a reír a carcajadas hasta que una voz que venía de fuera del baño le hizo dejar de reír y entornar los ojos.
— ¡Minho,deja ya de jugar con el móvil y dúchate!¡Hemos quedado con tus abuelos en media hora y no voy a tolerar que te intentes escaquear!
— Grrr... ¡Ya voy,mujer,no me grites! -dijo irritado.




.·.




Los dos demonios, que ahora eran al parecer,hermanos, Key y Jonghyun, habían llegado ya por las escaleras a su piso correspondiente, y tomados de la mano se acercaron a la puerta con el número que ponía en sus dispositivos. Fue el más bajo de ambos el que tocó con los nudillos en la misma.
Al principio no se escuchó nada, ninguna clase de ruido que rompiera con la quietud del pasillo en el que ambos estaban parados... Tal vez se hubieran equivocado ¿no?
Sin embargo después de unos interminables segundos, la puerta se abrió y una mujer mayor se les quedó mirando con cierto disgusto en el rostro.




—¡Hasta que al fin llegáis!Ya pasó la hora de comer,espero que tengáis una buena excusa los dos.
—Nos entretuvimos en casa de Onew y hablando con el Príncipe Taemin en el pasillo -dijo Key mientras miraba la casa con interés. Sin duda era una vivienda moderna y con bastante estilo para su gusto personal.
—¿Y por qué no avisaron? Me han tenido preocupada toda la mañana.
—Estábamos distraídos,señora-respondió Jonghyun rascándose la cabeza con una mano y revolviéndose así el cabello blanco.
—¿?¿qué te traerás entre manos para llamarme así?-se acerca y le huele el pelo a uno de sus hijos-Uff...Oléis muy mal,id a daros una buena ducha y ya hablaremos cuando llegue vuestro padre.



Key entró en la habitación que tenía dos camas deduciendo que esa era la de ellos y con mala cara se acercó la mano a la nariz para oler qué era eso que disgustaba tanto a su progenitora provisional.
No encontró ningún olor extraño.  Aunque sí que notó con una pasmosa claridad el aroma del azufre adherido a su piel... Claro que, ese era el aroma normal que debía de tener un demonio...
Pero estaban en el mundo de los humanos, quizás allí oler así, no era tan normal. De hecho, nada a su alrededor olía de aquella manera...

Jong entró en la habitación y cerró la puerta tras de sí al ver que tenían un baño allí mismo. Sus grandes ojos de cachorro se quedaron clavados en la esbelta, elegante y delicada silueta de Key,sentado en el borde de una de las camas gemelas que había en su dormitorio.



—Eres demasiado sexy,Key-sonrió con cierta inocencia,mezclada con picardía mientras acortaba la distancia entre ambos, para inclinarse sobre el que ahora era su hermano y pasar primeramente la punta de la nariz por su cuello, deseando indiscutiblemente, llenar sus pulmones del olor que más adoraba en el mundo.
—AAh...Mmn...Mi cuello-resopla cerrando los ojos y sintiendo como toda su piel se eriza ante el leve contacto entre ambos-Mmn...Jonghyun...
—¿Estás listo para una buena sesión de sexo? -susurró subiendo a su oído y mordisqueando ligeramente el lóbulo de su oreja.
—¡Sí!



Ambos demonios, ahora en sus formas humanas, se apresuraron a retirar las molestas prendas de ropa, con la urgencia y la necesidad propias de la juventud, incapaz de hacer esperar más lo que llevaban posponiendo prácticamente desde su llegada a aquel mundo...Al menos, estaban seguros de haberlo estado posponiendo a pesar de no haber pensado concretamente en ello .
Key se desvestía echado en la cama y no fue hasta que se deshizo de sus pantalones y se incorporó para llamar al demonio de la avaricia, que reparó en algo que sucedía entre las piernas de Jonghyun. Algo que le hizo fruncir el ceño, momentos antes de que comenzara a aparecer la estruendosa risa burlesca por la que siempre se había caracterizado. El más bajo no comprendía de qué se estaba riendo su amante hasta que bajó la vista a la zona que el propio demonio de la envidia había comenzado a señalar con su acusador dedo índice:




—¡Ah!¡Por Lucifer!¿Qué le ha pasado a mi hombría?-se altera abriendo tanto los ojos que parece que van a salirse de sus órbitas-¡¡Ha muerto!!
—¡¡JUJUJUJUJU!!-la risa hizo que cayera de la cama,dando con el culo en el suelo mientras comenzaba a patalear, riendo de forma estridente-¿Se supone que es con eso con lo que vas a darme placer?¡Jujujuju!
—¿¡P-por qué cuelga!? -se mira desesperado lo flácida que tiene la polla- P-pero si siempre está...¡Y ha encogido!¡Es muy pequeña! -se lleva las manos a la cabeza con desesperación- ¿¡Qué ha pasado!?
—¡Ayh que me da un ataque!-rió Key mientras se llevaba una mano al pecho sin poder contener las carcajadas mientras veía a Jonghyun correr al baño para poder verse en el espejo, lo cual, por supuesto, provocó nuevos gritos en el más bajo.
—¡Pero si es enana!¡No!¡Por Satanás!¡Mi hombría ha muerto!-se la sujeta y levanta y al soltarla siente ganas de llorar al ver que vuelve a caer.



Key, haciendo alarde de su mente analítica y felina, entre carcajadas, buscó bajo el montón de ropa, en dónde habían metido sus dos dispositivos móviles. Tenía que haber una explicación para aquella calamidad y tras poner en el buscador la palabra "polla", escrutó la información que apareciera poco después en la pantalla, haciéndole entender a qué se debía el hecho de que el cuchillo de carne del más bajo, no estuviera listo ya para perforarle.
Leyó con una sorprendente calma mientras  que Jonghyun, lloraba y se lamentaba en el cuarto de baño asegurando que ahora era un hombre inservible.

Key se puso en pie una vez controlada su risa y se asomó al baño, observando con cierta ternura el gesto desesperado de su amante, quien al verle por el espejo, se alteró de nuevo:



—¡No mires!¡Soy un monstruo!-se cubre la entrepierna.
—Ven,sé cómo solucionarlo-le dijo con una sonrisa el demonio de la envidia.
—¿S-sabes cómo curarme?-le mira esperanzado.
—Sí,ven -le jala fuera y lo hace sentarse en una de las camas-Recuéstate, yo me ocuparé de todo.
—¿Ah?-obedece y le mira-¿Qué vas a hacer?
— Ahora lo verás~ Confía en mi~ -le mira a los ojos mientras se relame- Voy a devolverte la polla a la vida, Jonghyun~ y así podremos follar.






.·. CONTINUARÁ .·.