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domingo, 21 de agosto de 2016

◄ ▬ TÉ DE DRAGÓN AMARILLO ▬ ► 5º Cap

Personajes: JongHo [Jonghyun + Minho]
Género: Acción
EEL: +16

Resumen: Jonghyun es un acaudalado jefe de la mafia en Corea del Sur y que por circunstancias de la vida, quizás la mera casualidad, le llevó a coincidir en un desfile chino en el que un disfraz de dragón le hizo recordar una promesa que hacía casi 10 años que había olvidado. Ir a china en busca de un muchacho que tiempo atrás clavó en él algo más que sus ojos duros y severos.
Viaja a Pekín decidido a buscar la marca distintiva de aquel chico, un dragón amarillo...¿Qué le espera a un coreano en las duras calles de china donde abundan mafiosos dispuestos a sacarle las tripas por el simple hecho de ser coreano?

































5º CAPÍTULO


JONGHO MODE


De camino a la casa de Minho, ya a Jonghyun se le había olvidado que sus dos guardaespaldas se habían quedado atrás... Claro que a aquellas alturas, donde el reencuentro con el mafioso chino había sido cuanto menos, emotivo, le daba igual no tener seguridad. No pensaba que Minho fuera a hacerle nada malo, estaba tan seguro de ello que se habría dejado conducir a ciegas por él cerca de un precipicio.
Dentro de aquella limusina negra, el mafioso chino trataba de contener al coreano de todas las formas posibles, pero Jong no solo estaba emocionado y feliz, sino caliente. No dejaba de besarle el cuello y más aún de morderlo y marcarlo con chupetones, queriendo recalcar en aquellos momentos que era de su propiedad. El más alto comenzaba a ceder, como no, como la mantequilla ante el fuego , su barrera de hombre serio y decente comenzó a venirse abajo conforme una de las manos de Jonghyun comenzaba a perderse entre sus piernas, sobándole para lograr que se excitara. Minho se sentía delirar, nunca había estado acostumbrado a aquellas atenciones y resultaban abrumadoras. Bajó una mano para sujetar la de su compañero y le hizo apartarla para, bajo la atenta mirada de Jong, meterse sus dedos en la boca y chuparlos, logrando que el más bajo no tardara en ponerse cachondo, más aún si era posible. Era absurdo, hacía apenas unas horas era impensable que pudieran estar tan cerca el uno del otro... Antes de que pudieran volver a besarse, Minho giró la cabeza al escuchar ruido de motos y activó unos monitores que había en el techo del vehículo para revisar las cámaras. ¿Por qué de pronto se había asustado tanto? Jonghyun lo comprendió al ver que palidecía al ver varias motos blancas persiguiendo al coche.


- Mierda...
- ¿Quienes son? -preguntó el coreano.
- Los Tigres Blancos... Un clan mafioso que opera en la zona joven de Beijin... Ya conoces a su líder.
- ¿Lo conozco?
- Sí, se llama Niel, te hiciste amigo suyo el primer día ¿lo recuerdas?



Jonghyun no respondió directamente, más que con un seco movimiento afirmativo de cabeza y luego vio como Minho se bajaba del asiento, lo abría y del interior sacaba una metralleta MP40 y la montaba de forma rápida y eficaz.


- ¿Llevas algún arma encima? - miró a Jonghyun.
- Sólo una bersa thunder 380.
- ¿Tienes todas las balas? - dijo con preocupación.
- Sí y llevo dos recargas más en el bolsillo de la chaqueta.
- Algo es algo... No creo que sea la primera vez que vives algo así, pero escucha con atención, en cuanto comiencen a disparar, elije una de las ventanas para hacerlo tu, el hueco del techo de la limusina no es un buen punto para hacerlo, te hace mucho más vulnerable.
- ¡Oye, que no estás hablando con un niño pequeño! -rió Jonghyun antes de sacar el arma y sonreír - No se hable más, que empiece la fiesta.



Casi podría haberse dicho que aquellas palabras las escucharon los Tigres Blancos, porque al momento, los hombres que iban en moto tras ellos, que eran prácticamente una docena, sacaron unas uzi, armas mucho más ligeras y sencillas de usar si ibas en un vehículo tan difícil de manejar con una sola mano como lo era una moto. Justo cuando comenzaron los disparos, Minho hizo que Jong se echase al suelo de la limusina salvándolo en un principio de que alguna bala perdida lo alcanzara. En la primera pausa entre ráfagas, ambos líderes mafiosos se pusieron en pie y cada uno por una ventana diferente, buscó a sus objetivos y comenzó a disparar. Tanto el coche como las motos iban dando violentos bandazos, derrapes peligrosos por medio del tráfico. Parecía toda una persecución de película, los cristales cayeron en todas direcciones hechos añicos debido a las balas de los Tigres Blancos, el impoluto interior de la limusina pasó a ser la visión propia de un campo de batalla. Por medio de uno de aquellos relojes de última tecnología, Minho le dio la orden al conductor de acelerar todo lo que le fuera posible, ya que una limusina, a pesar de que aquella fuese de las más pequeñas, no dejaba de ser un coche grande con el que resultaba casi imposible colarse en los pequeños espacios que dejaban los otros vehículos.
Los dos líderes mafiosos tomaron sus respectivas posiciones y medios descolgados de las ventanillas comenzaron a disparar a los motoristas. Aquello era todo un sorteo, la gente se bajaba de sus coches asustada y echaba a correr en medio de la escena intentando huir de las balas y aunque a un mafioso debía darle igual, ni a Minho ni a Jonghyun se les conocía por matar civiles, de modo que apuntar con certeza era fundamental y en un coche que iba a casi 120 Km/h era realmente complicado apuntar bien y sujetarse para no caerse. Un motorista tampoco era un blanco fácil, usaban sus vehículos más pequeños y manejables para meterse entre el laberinto de coches y arremeter nuevamente en lluvias de disparos, incluso hubo tres de ellos que se pusieron a la altura de la limusina y le dieron el tiempo justo a Jong y Minho de meterse dentro y echarse al suelo.


- ¡Maldición! - bramó enojado Jonghyun.
- ¿Estás bien? -preguntó Minho mientras tomaba aire para asomarse rápidamente y disparar a bocajarro a uno de los motoristas que circulaba por su lado.
- Me han alcanzado - bufa mirando como su camisa se oscurecía con sangre en la zona del antebrazo izquierdo - ¡Qué cabrones! En Corea nadie hubiera osado dispararme siquiera.



Enfurecido y en uno de sus súbitos ataques de rabia, se incorporó y sacó medio cuerpo por la ventana para empezar de nuevo a disparar, haciendo gala de aquella puntería y temeridad que desde adolescente le había labrado en Busan, una reputación temible, logrando de éste modo que nadie osara desafiarle y quien lo hacía no vivía para contarlo. Pronto los motoristas quedaron reducidos a siete y Minho no pudo evitar mirar descolocado a su compañero. Sabía que Jonghyun era increíble, pero no sabía a qué nivel lo era y sin lugar a dudas estaba más que encantado de que en aquellos momentos ambos jugaran en el mismo bando... El líder de los Dragones Amarillos, sacudió la cabeza para recuperar la sangre fría y centrarse en sus objetivos, aquellos rivales que a pesar de haber sido reducidos, seguían ganándoles en número. Se apresuró a levantar otro asiento y de su interior sacó un rifle Stealth Recon Scout y lo montó en unos segundos, montó la mira telescópica y le pidió a su amigo que le cubriera pues al fin y al cabo, para un arma de aquella envergadura iba a ser necesario un lugar más amplio y no quedaba más remedio que subirse por el hueco del techo, apostarla allí y disparar con la esperanza de que no le volaran la cabeza al hacerlo.
Jonghyun miró encantado la artillería pesada del mafioso chino y lo ayudó a subirla al techo de la limusina y ambos se asomaron al mismo tiempo, el coreano para disparar a los motoristas evitando a toda costa que pudieran empuñar sus armas contra ellos y Minho tan pronto como se hubo situado, utilizó la mira para fijar el objetivo en el que estaba más cerca y a pesar del movimiento de la moto, fue preciso, el primer proyectil hizo saltar al hombre de la moto, caer el suelo y ser arrollado por sus compañeros. Jong lanzó una exclamación de júbilo, adoraba ver aquellas escenas y tras tantísimos años metido en un despacho, recordó porqué aquel trabajo le gustaba, la violencia y el dolor disparaban su adrenalina y en el caso de ver a Minho disparando y matando gente, también le disparaba las hormonas, podría haberle dicho tranquilamente que se lo iba a follar allí de pie mientras se cargaba a la gente, pero se recordó a sí mismo que aquello no era un juego, era algo grave y si no estaba atento al que se iban a cargar era a él y ya estaba demostrado que aquellos mocosos tenían buena puntería incluso yendo en moto.
En aquella posición elevada, aunque vulnerables, ambos fueron capaces de volver a reducir el número de Tigres Blancos que iban tras ellos pero en aquel momento los jóvenes que los perseguían empezaron a apuntar en otra dirección y a disparar a las ruedas de la limusina que una vez explotadas produjeron la pérdida del control del vehículo, que iba dando potentes bandazos de un lado a otro mientras ellos trataban de sujetarse. El rifle con mirilla del mafioso chino acabó, en uno de aquellos derrapes, saliendo disparado hacia el suelo y ninguno de ellos fue capaz de evitarlo.



- ¡Minho! -le avisó Jonghyun- ¡Tenemos que salir del coche!
- ¿Qué? ¡Nos mataran!
- ¡Nos mataremos nosotros si no lo abandonamos antes de que se estrelle!



Justo en el momento en el que Minho iba a replicar, un objeto ovalado se coló por el techo y calló al suelo frente a ambos. La cara se les desencajó a los dos al ver que se trataba de una granada, no había tiempo de nada más. Sin pensarlo, abrieron las puertas y saltaron, el golpe seguramente iba a ser doloroso, pero mucho peor hubiera sido morir. Minho aterrizó sobre otro coche, golpeándose de forma dolorosa el costado derecho y sintiendo como el mismo brazo se llevaba la peor parte del impacto, pudo escuchar el ruido que hizo uno de sus huesos al partirse, pero en aquellos momentos con la adrenalina al máximo, su cuerpo no sintió el dolor o al menos no en toda su magnitud. Jonghyun aterrizó sobre otra persona que había salido de su coche y huía por la calzada, segundos antes de que ambos escuchasen el sonido de la explosión de la limusina. Por unos segundos, era difícil saber si los Tigres Blancos los habían visto saltar o por seguridad habían mantenido las distancias con respecto al coche... Aquello se respondió por sí solo. Las motos frenaron cerca de ellos y los muchachos se bajaron dispuestos a matarlos a los dos. Jonghyun no había soltado su arma y en cuanto vio al joven girarse en su dirección, disparó a matar y lo mismo hizo con los otros tres que aún quedaban con vida. Minho tragó saliva y vio a Jonghyun levantarse para ir donde él a preocuparse de su estado de salud:


- ¿Cómo te encuentras Minho?
- B-Bien... Vamos... No tenemos tiempo, hay que llegar a mi casa...-resopló mientras se sujetaba el brazo roto.
- Iremos en una de las motos que nos han dejado amablemente éstos idiotas. Me indicarás por dónde se va a tu casa y pronto estaremos a salvo.
- ¿Sabes manejar una moto?
- Sé manejar cualquier tipo de vehículo, así que no te preocupes.



El más alto se limitó a asentir con la cabeza, el dolor del brazo roto estaba empezando a mermar su mente fría y eso no era bueno. Se subió a la espalda de Jonghyun en una de las motos y muy a su pesar, se agarró de su cintura con el brazo que aún tenía sano. Tras indicarle que siguiera de frente hasta la primera salida a la izquierda, apoyó la frente en la espalda del mayor, ahora además del brazo roto, tenía las mejillas coloradas como un adolescente que no sabe reaccionar de forma madura ante una situación ¿Por qué? Quizás sólo porque Jonghyun le imponía y eso él no sabía cómo remediarlo, cómo evitar que aquel hombre le hiciera sentir como un muñequito maleable entre sus fuertes manos, emitió un profundo resoplido para alejar de su mente todo lo relacionado con el coreano y centrarse en llegar a su casa, que en sí misma era un cuartel fortificado donde habría todo lo necesario para que los atendiesen a ambos pues era imposible de saber si en el caso de Jong, la bala había perforado y salido o se había quedado dentro. Le dio al peliblanco las indicaciones necesarias para que fuese capaz de llegar hasta su casa sin ningún problema. En moto parecía que el trayecto era mucho más corto pero lo cierto es que estuvieron cerca de treinta minutos subidos en ella hasta llegar a su destino. A Jonghyun no le sorprendió que la casa de Minho fuera de aspecto tradicional tal y como era él, lo cual le acabó arrancando una sonrisa. Poco después ambos estaban siendo atendidos en una sala que podría haber pasado perfectamente por una zona real de hospital ya que tenían el equipamiento completo. Mientras a Minho le escayolaban el brazo, a Jonghyun le sacaban la bala con ayuda de unas pinzas. Él pidió que fuese de forma rudimentaria, detestaba tener que estar después bajo los efectos de algún calmante y luego darse cuenta de que no sabía ni dónde se encontraba, de modo que la extracción fue dolorosa, pero así se convencía a sí mismo de que aún a sus cuarenta años era igual de fuerte y resistente que con veinte.
Miró al líder chino que aún estaba siendo atendido cuando él y ya tenía la herida cosida y vendada con gasas con suero. Cuando éste, aún dolorido, alzó la vista para ver a su compañero, pudo apreciar el rubor que de pronto envolvía la cara del más alto, él le sonrió de la forma más arrebatadora que pudo y no se equivocó al hacerlo. Era evidente que aquel chino se derretía por él y eso aumentaba su ego... Aunque, la realidad era que también a Jonghyun le encantaba Minho y también podía haberse derretido si él hubiera querido.

El resto del día, dentro de lo que cabía, fue muy tranquilo. Minho le enseñó su casa y sus instalaciones, galerías de tiro, gimnasios, piscina, todo con fines más que de ocio, de entrenamiento, La piscina estaba preparada para ser aclimatada de forma extrema, incluso para causar olas a las que sus hombres tuvieran que enfrentarse llevando encima un gran peso como podía ser un arma pesada o un saco lleno de piedras. Así se aseguraba de que estaban preparados para cualquier situación. Eso sorprendió a Jonghyun, ya que él no se ocupaba ni preocupaba del entrenamiento de sus hombres, eso era cosa de los rangos inferiores, como podía ser Key, quien entrenaba en lucha cuerpo a cuerpo ya que a pesar de su complexión delgada y aparentemente frágil, era realmente bueno y temible en todo... 


- Mierda... - susurró entonces el más bajo mientras se paraba en seco en medio de uno de aquellos pasillos de madera.
- ¿Qué sucede, Jonghyun? - Minho se detuvo unos pasos por delante de él y se giró para verle.
- No sé dónde tengo el móvil... Debo hacer una llamada a casa, Key estará histérico si no tiene noticias mías.
- ¿Key? ¿Ese chico con el que te casaste?
- ¿Eh? ¿ Y tú cómo diablos sabes eso?
- Porque cuando te casaste con él, yo todavía estaba en Busan buscando el modo de volver a casa... -suspiró- Esperaba que no siguieraís juntos...
- No estamos juntos, nos divorciamos poco después porque aquello no había modo de mantenerlo - dijo con calma el peliblanco- Pero es el mejor de todos mis hombres y como comprenderás no voy a perder un soldado así por tener un pasado romántico con él.
- Pero dices que se preocupará por ti.
- Soy su jefe.



Ambos se mantuvieron la mirada. Jonghyun sabía que Minho no le creía y en cierto modo no le culpaba porque tenía razón, por Key seguía sintiendo un cariño especial, seguía preocupándose por su seguridad y cuando algo malo le pasaba, le gustaba pasar la noche con él,abrazados bajo las mantas de la cama simplemente escuchándose respirar el uno al otro... Minho debió ver en sus ojos que aquel otro siempre iba a ser importante y especial para Jong, porque giró la cabeza disgustado y aseguró que él nunca había tenido otro amor... ¿Y eso era culpa suya? Sin duda lo era.... El peliblanco había calado tan hondo en su ser que estaba imposibilitado completamente para hacer vida con cualquier otra persona que no fuera él y así de paciente había sido durante todo aquel tiempo.
Sin añadir nada más, Minho entregó un móvil al mayor y lo dejó que fuese a uno de los patios inferiores a hablar. Intentó no seguirlo para no cotillear sobre la conversación, pero no pudo evitarlo, aunque no escuchara lo que Key decía al otro lado de la línea, la forma calmada y engatusadora de Jonghyun  hablando con él, le hizo sentir celos y asco de estar enamorado de alguien que esa misma mañana se había levantado de estar con dos putas... Sí, claro que lo sabía, conocía perfectamente lo fácil que era poner cachondo a aquel hombre y eso le era difícil de asimilar. ¿Cómo podía estar seguro de que le sería fiel si decidían estar juntos...? Oh... "Para el carro, Minho... Él no ha dicho en ningún momento que vayáis a estar juntos" ... El autoboicoteo del más alto le afectó realmente, se apartó de la pared tras la que escuchaba la conversación y comenzó a andar por el pasillo con rumbo a su santuario, aquel sitio en el que solía refugiarse del mundo y que nadie profanaba cuando se encerraba allí. Entró y tras cerrar la puerta y quedar a oscuras, simplemente iluminado con las velas que siempre había allí encendidas y el perfume del incienso, se sintió mucho más calmado. Se sentó de rodillas frente al altar en el que se encontraba su katana y varias oraciones  escritas en chino junto a una estatua de buda y comenzó a cerrar los ojos para mirar hacia adentro por unos momentos y dejar de preocuparse por lo que hubiera fuera y que en aquel momento le estaba haciendo daño.


Cuando Jonghyun hubo terminado de hablar por teléfono con Key y dejándolo preocupado, ya que a fin de cuentas, le había contado lo sucedido, comenzó a caminar por la casa bajo la recelosa mirada de todos los integrantes del Clan que se encontraban allí conviviendo con Minho. Buscaba al líder, pero extrañamente no había forma de encontrarlo, de modo que sin esperar ser invitado, comenzó a abrir todas las puertas que se encontraba, buscándolo. Durante unos segundos se quedó parado, pensando cómo era posible que de pronto no estuviera en ninguna parte pero...Chasqueó la lengua. Siendo Minho, y tras una "discusión", si es que así se podía llamar lo que habían tenido hacía unos minutos, lo más probable es que hubiera buscado un sitio tranquilo en el que estar solo y en silencio, de modo que se alejó de las zonas más concurridas de la casa y al llegar al segundo patio interior se dio cuenta de que al final del corredor había dos puertas. Estaba seguro que una de ellas era la habitación de Minho, alejada como debía ser, de las de todos sus hombres... ¿Y la otra? Se acercó para ver cuál era cuál  con tan buena suerte que lo primero que abrió fue el pequeño santuario. Minho estaba allí,sentado sobre sus talones, con los ojos cerrados y quieto como una estatua. 
No se sintió capaz de abrir la boca para decirle nada, estaba claro que fuera lo que fuese lo que hacía, estaba muy concentrado en ello. Giró la cabeza hacia afuera y desde el umbral del otro lado del corredor, un par de hombres y mujeres le observaban con notable molestia, aunque no sabía por qué. Entró en la habitación y cerró la puerta tras de sí. No tenía ni idea de que era una falta de respeto para todos los Dragones Amarillos que entrase tan frescamente en el santuario del líder cuando éste estaba sumido en sus oraciones o meditando. Jonghyun se limitó a sentarse al lado de Minho a la espera de que abriese los ojos. Transcurridos cinco minutos, estaba tan asquerosamente aburrido de todo que comenzó a moverse con incomodidad, ni aún así Minho salía de su estado de introspección... Pero algo lo hizo salir, de forma súbita de hecho, Jonghyun dio un fortísimo estornudo debido a que aquel olor a incienso, le desagradaba y peor aún, le hacía cosquillas en la nariz, como si fuera un alérgico al polen que una vez comenzó a estornudar, no pudo detenerse.
Minho abrió los ojos de golpe, consternado y disgustado por la interrupción. Giró la cabeza para ver a su lado a Jonghyun que se sujetaba la nariz intentando contener los estornudos. Ambos se sostuvieron la mirada durante unos segundos y el más alto se sintió tentado de decirle que NO entrara jamás en aquella habitación, al fin y al cabo era el único sitio del mundo en el que podía sentirse solo y en paz... Pero no dijo nada. Jong no entendía esa costumbre y seguramente tampoco la respetaría ya que de entrada no lo había hecho y le había interrumpido. Le ofreció algo de papel y luego se puso en pie junto con el coreano para salir de allí. Afuera, aún bajo el pasillo techado que había frente a aquel pequeño patio, los hombres y mujeres observaban con disgusto que su líder salía tras haber sido molestado por aquel coreano irrespetuoso. Nadie dijo nada, pero no hacía falta, Minho también pensaba que había sido una descortesía por parte del mayor, pero no quiso darle mayor importancia. Se acercó a su habitación e invitó a Jonghyun a entrar:


- Pasa, aquí dormirás conmigo.
- Vaya...



Jonghyun se sorprendió. La habitación era algo oscura y muy pequeña para su gusto. Desde fuera, hubiera jurado que era mucho más grande pero no...



La cama era grande y al fondo había un baño con ducha, todo con un estilo chino que no sabría decir si era o no tradicional o una mezcla entre lo tradicional y lo moderno. Era difícil pensar como un hombre con el dinero que debía ganar Minho, se conformase con aquella caja de zapatos que a él, personalmente no le daría ni siquiera para guardar su ropa.


- Al menos tienes una cama - comentó con voz queda el coreano.
- Antes era un futón, pero debido a una lesión en la espalda me resulta mucho más sencillo levantarme de una cama alta.
- Entiendo... ¿No te cansas de vivir como un pordiosero?
- No todo en esta vida es el lujo.



Una vez más se sostuvieron la mirada como si pelearan con los ojos y finalmente Jonghyun se sentó en el borde de la cama y mirando el cabestrillo de Minho, decidió que dejaría el encuentro sexual para otro momento en el que no sólo hubiera más ganas, sino menos cosas que echarse en cara. Todo era muy diferente cuando había que convivir. Ninguno de ellos encajaba bien con el otro y mucho menos con sus ideales. El líder chino se sentó junto a él y ambos permanecieron en un incómodo silencio, uno mirando al suelo y el otro con la vista fija en el emblema dorado que colgaba de la pared. Finalmente Jong hizo lo que mejor se le daba, lo mismo que cuando estuvo casado con Key, ignoró el problema. Se quitó los calcetines y se acostó del lado de la pared y dándole la espalda al más alto en un gesto realmente despectivo hacia el jefe de los Dragones Amarillos. Minho giró la cabeza para mirarlo, aquello le disgustaba, pero estaba agotado de aquel día y no le dio más vueltas, se acostó junto a Jonghyun tras apagar la luz y por primera vez en más de diez años, empezaba a albergar dudas sobre lo feliz que podía llegar a ser con aquel impertinente y descortés coreano... Quizás había estado viviendo engañado todos aquellos años por una estupidez adolescente que confundió con amor y que nunca llegó a inspeccionar con calma para saber si había sido eso o por el contrario, en lugar de amor, había sido simple y vulgar excitación creada por un cúmulo de sensaciones que habían confundido a su cerebro que en aquel momento se encontraba saturado y agotado. Resopló y terminó por cerrar los ojos. Aún había tiempo. Si la convivencia con Jonghyun no era lo que ninguno de los dos esperaba, era tan simple como darse la mano y despedirse, esperando no volver a verse jamás y quizás disculparse por haberse hecho perder el tiempo mutuamente... O tal vez sólo fuera aquel día y descubrieran que realmente los dos querían estar juntos y amarse, aunque fuera un amor poco convencional y lleno de baches... Si algo le había enseñado su padre, es que el camino a la felicidad no era fácil y tampoco bonito. Se giró para quedar mirando la espalda de Jonghyun y decidió que si había una mínima posibilidad de ser feliz con él, por minúscula que fuera, tomaría ese camino para llegar a la felicidad. No le tenía miedo a la lucha y al esfuerzo.
Finalmente, más calmado ante aquellos pensamientos, se abrazó de la espalda del peliblanco,besó su hombro y cerró los ojos dispuesto a dejar a su cuerpo y su mente descansar hasta el día siguiente.


FIN DEL 5º CAPÍTULO



JONGHO MODE

miércoles, 9 de diciembre de 2015

♥ HAPPY B-DAY MINHO 2015 ♥

Personajes: SHINee [Onew-Jonghyun-Key-Minho-Taemin]
Género: Short
EEL: TP


Resumen: Otro año más pasa y Minho se plantea si su vida ha sido tal y como esperaba. Su paso por Mermelada de Melocotón se remonta al 2011 y con sus cuatro compañeros de fatiga, rememora todas las aventuras que ha vivido en compañía de los melocotoncitos que día a día se acercaban a leer.


























Habían pasado ya cuatro años desde que Minho se estrenase en el Blog Mermelada de Melocotón como uno de sus cinco eternos protagonistas. Pensado en cifras era muy poco tiempo, cuatro años no eran nada pero al mismo tiempo era toda una vida. Resultaba imposible no recordar su primera aparición en CLIPPER DE FRESA, un fic corto y que en principio iba a lo que iba, el meollo del asunto era que en él mantuviese sexo con Taemin y hasta ahí, había cumplido. Sinceramente en ese momento se dio cuenta de lo absurdo que fue su comienzo, pero la gente le quería, las "frutitas" demotraban que les gustaba verle aparecer y de eso justamente estaba hablando con sus compañeros:



- Lo recuerdo como si fuera ayer, todos nosotros comenzamos como una broma para el mundo-reía el cumpleañero con una cerveza en la mano.
- Pero hemos perdurado y creo que a muchas frutitas les encantaría vernos durante algún tiempo más -coincidió Jonghyun.
- No lo dudo -añadió Key- Es más, Minho, aún hay apariciones tuyas que están por llegar ¿cómo se llamaba esa historia en la que eras el jefe mafioso de una familia china? El final dejó abierta una posible ventana a una nueva aventura.
- Sí, imagino que Jong tendría que venir a buscarme a Pekín.
- Ese fue el trato al despedirnos -asintió el más bajo.
- Pero si tuviéramos que hablar de tu paso por Mermelada de Melocotón -inquirió Onew- ¿Con qué aventura te quedarías?
- Sin lugar a dudas, con EL TESORO DEL DRAGÓN ... Aunque irónicamente muero en la batalla, pero creo que representa muy bien mi sentido de la responsabilidad y el deber y el amor que Tae y yo nos profesamos en ese lugar lo describiría como tierno y hermoso, además, me enamoré también de Jade, mi dragón esmeralda y de la intriga que rodeaba al desaparecido Príncipe Key de los rubíes.
- Te recuerdo, Minho, que tú y yo tuvimos también una historia de amor muy bonita en la que recogías mis cartas embotelladas a la orilla del mar.
- También fue romántico, pero nuestras "shawols- frutitas" recordarán más y mejor el verme montado sobre un poderoso dragón verde con mi corona de hojas... Sé que a muchas les dolió mi muerte, me emocioné al leerlo. Además en ese momento todos teníamos nuestro punto de vista sobre el mundo aunque nadie estaba del lado del poderoso Rey Dorado Jonghyun y mira que a muchas les gustan los chicos malos-mira al más bajo.
- Quizás yo me pasaba de malo-pone morros- Pero en el fondo no soy más que un puppy adorable y mimoso y sé que mis frutitas me quieren así, lo demostraron al leer CANDY CANDY LOVE.




Minho asintió. Su papel en aquella trama le había gustado también, no sólo era el chico duro del instituto sino que además, lo subliminal fue que además de adolescentes, eran una especie de espías y asesinos a sueldo que el padre de Key tenía para controlar a su hijo y así poder quedarse con él. ¿Y sobre lo que menos le había gustado? El cumpleañero se detuvo a meditarlo largamente... Tampoco quería romperle el corazón a nadie,pero una de sus actuaciones menos destacables era sin duda:



- LAS ESPINAS RETORCIDAS DE LAS ROSAS ... Ahí sólo me vi como a un personaje de relleno que apareció durante unos momentos como un zombie para nada, supuestamente sólo para perseguir a Key y Taemin y luego no se sabe nada más de mi.
- En realidad no se dijo el porqué estabas allí ni porqué el cristo hecho con diferentes trozos de personas.
- Puag... Ni lo nombres, en realidad no quiero hablar de nada deprimente por el momento, es mi cumpleaños y trato de recordar todo lo bueno que he hecho y le he dado a los demás durante éstos cuatro años "trabajando" aquí. Historias más divertidas o por lo menos diferentes, menos trágicas... Virtual Humanoid fue una historia entretenida, yo era un robot y lo mejor es que mi nombre eran siglas, es muy ingenioso. Aunque claro que hubiera preferido alguna historia como las de Jong y Key que también son muy buenas.
- Pero Minho, tú no has pasado desapercibido.
- Oh, ya lo sé... pero me gustaría que de vez en cuando se me prestara un poco más de caso - saca pecho - Pronto volveré a ser protagonista,ya lo verás.
- ¡ Claro que sí! - aplaudió Taemin - Siempre hay que ser positivo ... ¿Habías pensado que de estar tras la barra de un bar sirviendo clipper de fresa pasarías por tanto como ser un mafioso, un rey y un chico popular en el instituto en otras varias?
- No, ni siquiera pensé que fuéramos a ir a más o a triunfar, estoy muy contento de todo lo que hemos hecho en éstos años.



Dicho eso, el resto de sus compañeros se pusieron en pie y le trajeron de la cocina una tarta de melocotón con velas, una por cada año transcurrido en el blog y luego otras con la edad que cumple, 25 en Corea. Se acercaron a su compañero de batallas y tras encender las velas le dijeron con calma:

- Pide un deseo, Minho.
- Mmn... Deseo que sigamos emocionando a nuestras frutitas durante muchos años más -sonríe y sopla.
- ¡Bien! ¡FELICIDADES!



-Estamos a nada de hacer juntos cinco años, gracias por todo el tiempo que habéis pasado apoyándonos y dándonos amor. Esperamos seguir compartiendo con todos y cada uno de los melocotoncitos, nuevas aventuras que os hagan amar, llorar, reír y soñar.

























SÉ QUE ES MUY CORTO PERO EN REALIDAD QUERÍA USAR ÉSTE ESPECIAL DE MINHO PARA DAROS LAS GRACIAS POR HACER DE ÉSTE BLOG ALGO QUE MERECE LA PENA.
OS QUIERO Y ESPERO PODER COMPARTIR MUCHOS AÑOS MÁS CON VOSOTROS.
GRACIAS POR VUESTRA PACIENCIA Y VUESTRO APOYO INCONDICIONAL.



viernes, 16 de enero de 2015

◕♘ EL TESORO DEL DRAGÓN ♘◕ XII [Capítulo final-1º Parte]

Personajes: Jonghyun, Onew,Key,Taemin,Minho
Género: Aventura,fantasía,yaoi
EEL: TP

Resumen:El mundo es gobernado por diferentes pueblos cuyas cibilaciones están fundadas sobre descomunales minas de piedras preciosas.Sus gentes tratan con dragones que parecen hechos de las mismas gemas.Pero el pueblo del oro ha extinguido ya a muchos dragones y su siguiente objetivo son los dragones negros.Una raza escasa y esquiva que conserva intactos todos sus tesoros.





Minzy se estremecía de pánico al ver llegar a aquellos dragones dorados a las tierras de sus padres.
Ella junto a sus progenitores,recibieron al Rey Jonghyun en las Torres de Zafiro,la zona más alta de aquellos acantilados en los que se apostaba la ciudad de los hielos.
Aquello era prácticamente una invasión,puesto que Jonghyun ni siquiera había mandado un emisario para avisar de que iba a presentarse allí.
Venía acompañado por una mujer encapuchada y en cuanto los gobernantes la vieron,susurraron que los rumores de que aquel Rey Tirano,había perdido el juicio y desafiado a los dioses,era cierto...Jonghyun iba en compañía de una bruja.
Al acercarse a donde los monarcas de las tierras heladas,el joven Rey ni siquiera mostró un respeto de cortesía,ni se esforzó en guardar las apariencias,ni tampoco quiso parecer educado.Los miró de forma altiva,incluso amenazadora,sus pupilas estaban contraídas hasta el punto de parecer inexistentes y eso le daba un aire más siniestro aún.La presencia de aquel muchacho helaba más la sangre que el propio clima de los Reinos de Zafiro.

-¿A qué se debe ésta intromisión en nuestras tierras,Rey Jonghyun?
-Sé que tenéis un diamante en vuestras arcas-dijo sin rodeos-Dádmelo y os permitiré vivir para ver crecer a vuestros nietos.Negaros y sembraré la tierra con la sangre azul de vuestras gentes.
-¿¡Cómo os atrevéis a amenazarme en mis dominios!?-bramó el Rey de los Zafiros.
-Rey Jonghyun-intervino Minzy-Como general del ejército de los zafiros,os advierto que en ésta tierra no faltaréis el respeto a sus soberanos sin ser castigado.
-No hablo con mujeres-dijo con desagrado el Rey Dorado.



Minzy se mostró cabreada por aquella ofensa hacia su persona.Sí,era mujer,pero había demostrado valer más que muchos hombres de su reino y de tener que enfrentar un conflicto bélico,seguro,lo resolvería más limpiamente que un varón.
Aquel comentario machista le hizo hervir su ,de por sí, fría sangre.
Jonghyun no le prestó caso a Minzy y esperó a que el Rey o la Reina de los Zafiros dijesen algo.Les había amenazado de forma muy grave,pero todo el mundo sabía de lo que era capaz Jonghyun...Era un monstruo desalmado capaz de hacer temblar a todos con solo el pronunciar su nombre.
Sus opciones se reducían a dos...Consentir que aquel monstruo se llevara lo que pedía sin objetar nada al respecto o plantarle cara y esperar una guerra que arrasaría las tierras heladas hasta convertirlas en desiertos yermos. Ambos monarcas se miraron entre sí y a pesar de la grave ofensa,no estaban preparados para la guerra contra el Reino del Oro,así que el padre de Minzy,le dijo al tirano dorado que aguardase mientras traían el mineral que reclamaba.

Satisfecho,Jonghyun sonrió de oreja a oreja e hizo una reverencia burlona ante los monarcas de las tierras de zafiro.Aquellos miserables,al igual que el mundo entero,temían su fuerza,le temían tanto que incluso una intromisión como aquella,era perdonada con tal de evitar una guerra más que segura.
La bruja a su diestra,fue la que recibió entre sus brazos aquel gran pedazo de diamante en bruto y miró satisfecha a Jonghyun.El Rey Dorado la miró a su vez,sonriendo ante su nada costosa victoria.
Al momento,volvió a inclinarse en señal de respeto hacia los reyes y marchó sin dar tiempo a más.Montó en su gran dragón dorado,tan temible como su emocionalmente inestable dueño.

Minzy miró a sus progenitores con notable recelo.¿Por qué habían permitido que aquel hombre los tomase por unos cualquiera a los que poder dar órdenes como a miserables esclavos?
A pesar de saber de sobra que el Rey Dorado asesinaba de forma sanguinaria y sin piedad a todo aquel que osase llevarle la contraria, no era digno de reyes,consentir lo que sus padres habían hecho.Quizás porque ya tenían cierta edad,prefirieron la solución pacífica,en lugar de mantener su posición como monarcas de los Mares de Zafiro...Aún con ello,la joven,por primera vez en su vida,deseó ser reina,para poner a Jonghyun en su sitio,por ningunearla como una don nadie,siendo ella quien era.Comandante del ejército y heredera de la corona de los Zafiros...Incluso así,sus padres dieron el silencio por respuesta y con las entrañas retorcidas,Minzy vio marchar los dragones dorados,perdiéndose en las brumas heladas de sus tierras,camino a las fronteras.

-Deberíamos atacarles por la espalda.
-Minzy,la sangre no debe llegar al río sin necesidad de ello.
-¡Nos ha ofendido a todos!¿¡No pensáis hacer nada!?
-¡SILENCIO!-rugió su padre-Tu lugar no es el de reina,eres uno más del ejército,así que guarda silencio ante tus reyes.
-¿Yo?-estalla-¡Hace unos minutos usted no tuvo los huevos de decirle a Jonghyun que estaba ofendiendo a un rey!¿Y a mi que soy hija me degrada?¿Cómo se atreve?
-No me tientes muchacha.


Una vez más,si la madre de Minzy no hubiese intervenido,su padre la habría abofeteado o peor,la habría mandado meter en las mazmorras.



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-¡Minho,espera!-Taemin corre como puede hasta su marido y luego entre jadeos le pregunta-¿A dónde vas de repente?
-Se ha desatado la alarma,los ancianos aseguran que de las entrañas del bosque han surgido víboras negras y debo ir con mis hombres a limpiar los bosques de ellas.
-¿Pero tiene que ser ahora?
-¿Cuándo quieres que sea Tae?¿Cuando ya estén aquí y nuestro hijo esté a horas de venir al mundo?No.Métete en la cama a descansar,sabes que como rey tengo muchas cosas de las que ocuparme personalmente.Ya sabes que ésta corona tiene mucho peso.
-...E-está bien...pero prométeme que regresarás...
-Por los dioses,Taemin,deja de temer tanto por mi vida-se acerca al menor y le toma por las mejillas-Ni siquiera Jonghyun podría apartarme de ti¿lo comprendes?No temas,regresaré sano y salvo-le da un fugaz beso en los labios y marcha de nuevo hacia la sala del trono.



Allí ya se encontraban reunidos los comandantes del ejército del Rey de las Esmeraldas.Y en cuanto su soberano apareció,se pusieron en marcha,todos a montar a sus respectivos dragones.
Desde el momento en el que se rompió aquella barrera natural que separaba el Boque Superior del Bosque Inferior,a causa de la locura de Jonghyun,sus tierras habían estado sembradas de criaturas extrañas y repulsivas...Salidas de las peores pesadillas de cualquier hombre o mujer...La ventaja sobre esas criaturas,es que eran prácticamente ciegas y aunque ágiles,no era lo mismo reptar por un suelo duro,que tratar de hacerlo sobre ramas y hojas dispares que te mantenían cientos de metros por encima de la tierra.Esa era la pequeña,pero importante ventaja con la que contaban los guerreros de las esmeraldas.
Minho ya había sentido en sus propias carnes el veneno de aquellos seres y aunque le subía un escalofrío por la espina dorsal,no vaciló en ordenar a sus hombres alzar el vuelo e ir en dirección norte en busca de esos seres que amenazaban la seguridad de sus gentes y sobretodo,de Taemin y el hijo que estaban esperando.
Subido a lomos de Jade,el Rey Verde,miró al rededor mientras  sobrevolaban el Bosque Superior.A los campesinos que se encontraban recolectando frutos,se les dio la orden de regresar a sus casas.Por su propia seguridad.No sabían hasta qué punto habían avanzado aquellas víboras monstruosas del Bosque Inferior.
De pronto,algo alargado se alzó de entre algunas ramas y Jade gruñó amenazante queriendo espantarlo.Minho vio aquella cabeza casi tan grande como la de su dragón y desenvainando la espada gritó a sus hombres:

-¡Titanovíboras!¡Sacad los arcos!



Apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando aquella vestía reptante e inmunda se lanzó a por él.Jaló de las riendas de su dragón logrando que Jade esquivase el ataque y golpeando la cabeza de la alimaña con su espada al quedar muy cerca.La víbora se retorció y el rey,certero y con nervios de acero,le ensartó la espada de lado a lado de la cabeza,provocando la muerte inmediata de ese horrendo ser que sin vida,se precipitó por medio de ramas y hojas hasta un suelo que Minho jamás había visto.
Escuchó gritos de sus hombres,algunos para descargar la adrenalina mientras golpeaban a aquellos monstruos y otros gritos de dolor al verse atrapados y convertidos en amasijo de carne y huesos rotos en un abrazo constriptor.El monarca apenas tuvo tiempo de gritarle a sus hombres que se centrasen en cortarles las cabezas a aquellas alimañas reptantes, pronto se vio rodeado por dos más.Alterado,Jade comenzó a batir sus alas con la esperanza de así ahuyentarlas,tan sólo logró guardar las distancias al tiempo suficiente,para que Minho,sacase su arco y flechas de esmeralda y apuntase a la cabeza de una de las víboras.Tensó la cuerda hasta el extremo de temer que se rompiese,contuvo la respiración y en la milésima de segundo que tardó la serpiente en lanzarse a por él,disparó el proyectil, que certero,se ensartó desde la mandíbula inferior a la superior de la alimaña,atravesando su cráneo.
Minho jaló de las riendas de Jade para hacerlo retroceder y volar por encima de las copas de los árboles,donde tendría una mejor visión de la batalla y no estaría al alcance de las víboras.

-¡Sobrevoladlas!Contened su ataque desde arriba-ordenó el monarca,arco en mano,dispuesto para dejar caer sobre las serpientes,una lluvia de flechas esmeralda.


Los soldados obedecieron e imitaron a su rey.Las flechas caían del cielo sobre aquellos monstruos escamosos como lo hacían las estrellas en la leyenda de la formación de las tierras por los dioses.Cada flecha al caer era una potencial herida, un garrafal fallo o la muerte de una de aquellas víboras del tamaño de sus dragones...Pronto solo quedó el silencio del bosque y poco después los vitoreos de los soldados hacia su rey.De no haber sido por la naturaleza observadora de Minho,es posible que todos hubieran mantenido una pelea cuerpo a cuerpo y como algunos de sus hombres,acabar engullidos o mortalmente envenenados.
Dio la orden de revisar el lugar por si había más posibles amenazas e hizo descender al dragón para poder acercarse a uno de los cadáveres y recoger una muestra de veneno en una tela.Sus ciéntificos y médicos,se ocuparían de averiguar cómo contrarrestar los efectos de aquel veneno,antes de que le costase la vida a alguien en el caso de que hubiese una invasión de reptiles.

Tan solo medio día después de haber partido con sus hombres,Minho regresó al palacio de las Esmeraldas,encontrándose allí con un ya exasperado Taemin. A su esposo no le había sentado bien el embarazo,le daba por comer todo lo que se le pusiera delante y sus cambios de humor eran tan bruscos e impredecibles que al Rey de las Hojas,les asustaba verse a solas con el pequeño.
En cuanto puso un pie en el Árbol Madre y entró en el palacio,el Príncipe de los Zafiros corrió hasta él y se le abrazó:


-Temía que te hubiese sucedido algo...
-Taemin,sólo es medio día y te prometí que regresaría¿no cumplí a caso con mi promesa?
-Sí...sí,tienes razón,estoy muy feliz de que de nuevo estés a mi lado-le sonríe y se acaricia el vientre-¿Cómo ha sido?
-...Una pelea sucia con criaturas aún más sucias-sacude la cabeza-Taemin,voy a llevar una muestra a mis médicos ¿deseas acompañarme?¿O mando que te traigan algo de comer?
-¿Por qué no ambas cosas,esposo mío?



Minho no puedo evitarlo y comenzó a reírse. Sí¿por qué no ambas cosas?
Besó a su joven marido en la frente y mandó que le trajesen tarta de frutos silvestres y una vez con el dulce entre las manos del menor,pusieron rumbo a la casa de la ciencia,allí los curanderos,hervolários y astrólogos,se ocuparían de la muestra que el Rey traía con el veneno de la titanovívora.
Los ancianos no se hicieron esperar y comenzaron a investigar el efecto que aquel veneno tenía en animales pequeños para luego hacer la escala en los humanos.
Ambos reyes abandonaron el herbolario y caminaron de nuevo hasta el palacio.Minho se quitó su capa color esmeralda y cubrió con ella al menor.Se miraron a los ojos unos segundos y luego se dieron un beso,tierno,pero fugaz.
Al mayor de ambos poco le duró la sonrisa.Varias ramas por debajo de ellos,descubrió algo poco común.En sus tierras,a pesar de la lluvia,salvo los sacerdotes y los curanderos,nadie usaba capucha con su capa verde y quienes las usaban tenían el distintivo de su profesión...Aquellas personas que habían captado su atención no llevaban ningún distintivo en la capa y no supo porqué exactamente,pero algo no le dio buena espina en ellos.
Su conyuge advirtió inmediatamente el cambio en el semblante de su esposo y giró la cabeza en la dirección a la que Minho miraba, pero a sus ojos,no había allí nada de interés.Pueblerinos vestidos con el color verde esmeralda,caminando de un lado a otro,comprando hiervas o vendiéndolas...

-¿Sucede algo amor?
-...
-¿Minho?-le zarandea un poco.
-¿?Taemin,ve adelantándote a la comida,yo...tengo que ir a ocuparme de algo.
-¿Ir a dónde?¿Vas a tardar mucho?
-No,ni siquiera voy a salir de la ciudad...-le besa la frente y sin explicar nada más,echa a correr para bajar por el tronco hasta la zona en la que vio a aquellas personas tan poco comunes.



Tres niveles más abajo de donde se encontraba el palacio,pero en el mismo Árbol Madre,vio a lo lejos a aquella extraña pareja encapuchada.Nadie reparaba en ellos,iban de verde y eso al pueblo llano,no le hacía sospechar de nada.Sin embargo para alguien tan observador como Minho,aquello solo podía significar que se trataba de espías o de alguien que intentaba no ser reconocido.Caminó entre las gentes,como rey que era,muchos hacían reverencia a su paso,otros no salían de su asombro.Aunque era muy cercano a los suyos,no era común verle andar entre las gentes del pueblo,así que muchas personas se interponían en su camino para ofrecerle algún regalo que él,de forma agradable,declinaba.Siguió con los ojos a aquellas figuras que se le escapaban y al poco de lograr esquivar a sus subditos,echó a correr en esa dirección.Luego se detuvo en seco y se escondió tras algunas hojas,viendo a aquellos dos desconocidos,solicitar la ayuda de un médico del pueblo.
Entornó los ojos con curiosidad y al poco uno de aquellos extraños,giró la cabeza mirando al rededor para asegurarse de que nadie les observaba.Minho quedó mudo al momento.




El conocía aquel rostro pálido...¡Era el Príncipe Key!El motivo por el que Jonghyun no cesaba de atormentar a los reinos colindantes...Pero...¿Qué hacía allí aquel muchacho si se suponía que estaba desaparecido?¿Los dragones negros le habían liberado?
Cuando la pareja ingresó en la casa del médico.Minho salió de su escondite,se echó el cabello hacia atrás y se sintió contrariado.¿Debía informar a Jonghyun de que acababa de encontrar a Key en sus tierras?No estaba seguro si delatar al muchacho o si hacerlo traería más problemas de los que ya ofrecía el Rey Dorado de por sí..Tenía que averiguar ¿qué hacía allí y quién le acompañaba.
Tenía dos opciones,acercarse en persona o llamar a sus guardias por si aquel hombre que lo acompañaba era peligroso.Finalmente se acercó apresurado y tocó a la puerta con los nudillos.Al principio solo se escuchó silencio.

-Soy el Rey Minho-dijo a media voz-Abrid-más silencio-...Príncipe Key,sé que estáis ahí,os juro que no vengo a delataros,pero tenemos que hablar.


La puerta se abrió y el anciano doctor le dejó pasar.Key,vestido con ropas verdes,le miraba,de pie en medio de la sala,temeroso de que viniese acompañado de Jonghyun.Minho alzó los brazos,mostrando que iba desarmado.Aún con ese noble gesto por parte del monarca,el Príncipe no se mostró más aliviado.El Rey Verde miró al rededor.Ni rastro de aquel otro con el que el joven había entrado.

-No temáis,Príncipe Key...Nadie sabe que estáis aquí...
-...
-¿Dónde habéis estado?¿Por qué arriesgarse a venir aquí?-le interroga.



La reacción de Key de llevarse las manos al vientre no le era para nada desconocida. Taemin lo hacía constantemente...Se quedó sin aire al ver que efectivamente era por la misma razón. Lo primero que pensó fue que era hijo de Jonghyun y que quizás aquel muchacho en un intento desesperado por evitar cualquier calamidad,había escuchado hablar de las plantas que servían para el aborto y quizás eso le impulsó a ir hasta allí.
Con la boca seca,el monarca habló.

-¿Sabéis que el aborto es un delito penado con la muerte,Príncipe Key?
-...N-no vengo a abortar-habló finalmente el muchacho de cabellos rubios-M-Mi salud no es buena...y temo por la vida de mi hijo...
-¿?-Minho no se esperaba aquella respuesta pero aún así mantuvo su entereza-¿Os importa que permanezca presente mientras os revisa el médico?
-No...-mira al anciano.
-Veréis majestad-dijo el curandero mientras hacía una reverencia a su monarca y le explicaba la situación-Éste joven,me ha contado que lleva semanas en malas condiciones,con una salud precaria y una mala alimentación.Al parecer ha estado escupiendo sangre y le preocupa la seguridad de su hijo.



No es que Minho hubiera pedido aquella explicación,pero el anciano sabía que aún en su discreción,quería saber el motivo por el que Key había ido.Mientras el médico examinaba al joven Príncipe de los Rubíes,el Rey de las Esmeraldas lo examinó con la mirada.Estaba muy delgado,demasiado; su aspecto era cansado y sus costillas se marcaba casi como moratones en su piel pálida de no ver el sol en meses.¿En qué clase de lugar había estado para encontrarse en un estado tan desmejorado?En varias ocasiones miró por la casa sin moverse del sitio.Sabía que en algún rincón oscuro,estaba aquella otra persona observando en silencio,sin desear ser vista por nadie. 
El veredicto del doctor fue de todo menos esperanzador.El joven Príncipe tenía veneno en los pulmones y en la sangre y eso podía matar al hijo que estaba esperando.La malnutrición también era mala para la salud de ambos y estaba notablemente malnutrido.

-¿Qué puedo hacer?-susurra acariciándose el vientre de forma protectora.
-Guardar reposo absoluto y comer bien,muchacho...Además...te recetaré unas hiervas medicinales...
-Príncipe Key-intervino el monarca- ¿Dónde te estás quedando?
-No os interesa-se apura a colocarse la ropa y a cubrirse con la capa verde.
-Estás poniendo en peligro a todos los reinos con tu ausencia-se pone en pie pero no se acerca al muchacho que al momento recula con recelo-Y tu salud y la de tu hijo están mal,ya lo has escuchado¿piensas volver a ese sitio?
-Sí...
-¿El precio de tu libertad merece la vida de tu hijo y tu salud como sacrificio?
-Cállate...No sabes nada...-se acaricia de nuevo el vientre-Puedo hacerlo...puedo comer bien,no tienes que preocuparte de mi.


El joven se lanzó a la carrera contra la puerta para poder escapar del interrogatorio del monarca,pero a parte de que Minho fue más rápido,el doctor le dijo que no podía olvidarse de las plantas medicinales.Y muy a su pesar,Key se detuvo y miró las plantas que le ofrecía el anciano.Las tomó y luego miró en silencio al monarca.

-Déjame salir.
-No puedo permitir que te sigas haciendo daño por huir de Jonghyun¿tienes idea de lo que ese loco le ha costado a mi pueblo?
-Por favor,déjame ir...-insistió al borde de un ataque de ansiedad.
-...Márchate...Mientras de mi dependa,Jonghyun no sabrá que estuviste aquí-ve salir al joven corriendo y al poco una sombra tras él-...Anciano...si no hablas sobre lo que hoy as visto,serás recompensado.
-No necesito recompensa,majestad-hizo una reverencia ante el monarca-Un médico no va contando lo que le sucede a sus pacientes ni a quién han atendido.
-Oh...comprendo...Igualmente,serás recompensado por ello.


El propio monarca vio perderse aquellas dos figuras encapuchadas entre la bruma del atardecer en su bosque.Tomó aire despacio y miró al cielo que se dejaba ver entre las ramas del Árbol Madre y pidió a los dioses que evitasen una guerra con el Reino de Oro.
Regresó al palacio,encontrándose allí con un malhumorado Taemin al que trató de esquivar durante el resto del día.No tenía la cabeza para prestarle demasiado caso.



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-Espera...¡He dicho que te detengas!-grita Key mientras para en seco a Onew-Ya dijo que no iba a decirle nada a Jong...¿por qué seguimos corriendo?
-...Es la costumbre-se excusa el mayor y acaricia el cabello de su compañero-¿Te encuentras mal?
-Sí...quiero vomitar...-resopla y se masajea el vientre-Olvidé preguntar al curandero cada cuánto he de tomarme las plantas.
-¿Cuáles te ha dado?
-Lo desconozco...en mi reino solo existían árboles y flores flamíferas...-le muestra las plantas que lleva en el zurrón.



Onew revisó ambas plantas.Una de ellas tenía varias flores azules,aunque se asemejaban a frutos por su redondez.Conocía vagamente esa planta,la llamaban La Flor de la Lluvia,pero sus propiedades le eran completamente desconocidas.Y la otra planta,un ramillete a medio secar con un fortísimo olor.

-¿Conoces alguna?
-Sé que la azul se llama Flor de Lluvia,pero desconozco para qué sirve y la otra,ni siquiera sé lo que es...-revisa el ramillete-Te ha dado siete ramitas,quizás sea para los próximos siete días.
-P-puede ser...¿y la otra?
-Tiene varias flores...pero no lo sé...casi te aconsejaría tomarlas después de comer.
-Comer...echo de menos llevarme algo decente a la boca...
-...Lo siento...sé que te estoy dando una mala vida...
-No es eso...sé que tienes que dar de comer a tus dragones...No es tu culpa,un rey debe cuidar de los suyos...
-Tú eres de los míos-le acaricia las mejillas y le besa lentamente-Espera aquí,te traeré fruta y nos llevaremos lo que podamos a la cueva.
-¿Fruta?-sonríe pensando en alguna fruta roja,pero recuerda que están aún en el Bosque Esmeralda y suspira-Que no sean muy ácidas...Las frutas de éste bosque tienen fama de ser muy ácidas.
-Buscaré las mejores para ti-se pone la capucha color esmeralda y regresa corriendo al pueblo.



Quedó allí con todo en silencio y se limitó a escuchar el bosque como en su día escuchaba las entrañas de los volcanes...Aquellos días en los que era feliz...Parecía que todo había sido un hermoso sueño y que al despertar,todo estaba cubierto de cadenas doradas.Cadenas tan largas y fuertes que no le permitían apartarse un solo centímetro de su captor.Jonghyun había marcado un antes y un después en su vida...separó radicalmente la felicidad de su cuerpo y la convirtió en desdicha.
Sacudió la cabeza para alejar esos pensamientos de su mente y luego se masajeó el vientre.Era más que probable que su hijo ni siquiera viese la luz del sol...
Finalmente le pudieron las náuseas,se incorporó y comenzó a vomitar a un lado.Entre la bilis,logró ver sangre...Apurado se llevó a la boca un par de aquellas flores azules,arrugó la nariz al saborearlas...Eran terriblemente amargas,insoportables...Pero aún así las masticó y tragó,emitiendo un resoplido.Cualquier cosa que pudiese tomar para sanar a su bebé,sería buena.
Una vez calmada la ansiedad,se sentó con la espalda pegada al tronco del Árbol Madre y cerró los ojos tratando de descansar.
Onew tardó en regresar,quizás un par de horas,no lo supo bien porque quedó profundamente dormido al poco de vomitar.

-Key...Key...-le mueve lentamente temeroso de que no hubiera reacción por parte del rubio.
-...Mmnff...-abre despacio los ojos,sintiéndose aturdido y tardó varios segundos en lograr enfocar al Rey Dragón-...¿Onew...?¿Qué sucede...?
-Oh,por los dioses...-coge una bocanada de aire y le besa en la frente-Pensé que te había perdido...
-¿?...-gira la cabeza y al fijarse en el tono del cielo que se adivinaba entre las hojas supo que habían pasado al rededor de dos horas-¿Por qué has tardado tanto...?
-La gente es desconfiada con los extranjeros...nadie me conoce y muchos se han negado a venderme fruta-le muestras que trae en el zurrón algunas frutas variadas y una bota con agua.
-...Estoy exhausto...Déjame comer un poco por favor...



Onew le ofreció una manzana a Key y resopló preocupado al verle en ese estado.De pronto estaba más pálido que de costumbre...Se sintió contrariado.Si abandonaba a sus dragones,como Rey,jamás se lo perdonaría,pero tendría una vida medianamente duradera; y si por contra,elegía a sus dragones,Key sería incapaz de hacer frente al embarazo y posiblemente moriría por el veneno ponzoñoso de las ciénagas en escasas semanas.Quizás la mejor decisión era entregar la vida y permitir que su amado tuviese una muy larga y sin escasez de nada. El Príncipe de los Rubíes,notó el cambio en la expresión de su amante y se preocupó,apartó la fruta de su boca y acarició una mejilla del Rey Dragón:

-¿Por qué palideces?¿En qué piensas,Onew?
-¿?...En nada...aún...aún estoy..consternado porque creí que habías fallecido en mi ausencia.
-No temas...Ya te dije que me encuentro bien...
-Come algo y descansa...Esperaremos al amparo de la bruma de la noche para marchar de nuevo a la ciénaga-le dijo con aparente calma.


Key había aprendido a leer en sus ojos y sabía que algo le inquietaba...pero era imposible averiguar de qué se trataba,porque Onew nunca le hablaba de sus miedos...Realmente,Onew nunca le hablaba de nada...No sabía nada de él,ni de su vida,salvo que había pasado mucho tiempo huyendo de los hombres y distrayendo su atención del escondrijo en el que se encontraban sus dragones negros.
Suspiró mientras comía con cierto entusiasmo aquella fruta limpia de veneno,sabrosa en todos sus matices y pensó para sí,que Onew daba una apariencia muy fuerte hacía afuera,pero que seguramente en su interior se sentí tan perdido y débil como los demás...Todos los reyes se sentían así...quizás a excepción de Jonghyun...Él nunca mostraba miedo o debilidad porque no lo sentía...Pero ser rey era duro,muy duro...Dirigir una nación,dirigir la vida de cientos de miles de personas,no era simple...
Esperaron a que fuese noche entrada,mientras Key descansaba y disfrutaba del aire puro del Bosque de las Esmeraldas y su densa humedad que en otro tiempo se le antojó insoportable.





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-La espada de diamantes ha sido forjada-decía la bruja mientras ofrecía el arma al Rey Jonghyun- Con ella podréis atravesar la dura piel de los dragones negros y asestarles un golpe mortal.
-¿Y dices que podría matar con ella incluso a un Rey Dragón?
-Si os lo propusieraís,podríais partir una montaña en dos con ella-hace una reverencia.
-Habla bruja...Key sigue vivo¿cierto?-le mira fijamente.
-Está vivo,mi señor y deseando volver a vuestros brazos.
-...¿Por qué unas bestias inmundas como los dragones negros,querrían retenerle durante tantísimos meses?
-Están a la espera de que el gran Rey Dorado vaya en su busca,os quieren asesinar porque os saben poderoso.
-Sí...eso es...-mira la espada de diamantes y la alza para verla mejor-Es un arma sorprendente...Serás recompensada por tu ayuda,bruja...Pero aún no puedo dejarte marchar,no sin antes haber ido a la guerra contra esas repugnantes criaturas del color de la noche.



La respuesta de la hechicera fue una reverencia.Por el momento estaba del lado del Rey Dorado.Le había prometido que de ser cierto que recuperaría al Príncipe de los Rubíes y derrotaría al Rey Dragón y a sus Dragones Negros y que pasaría a la historia como el mayor de todos los reyes de las Tierras de las Piedras Preciosas; entonces, él le permitiría a ella y a todos sus descendientes practicar la brujería sin temor a la pena de muerte,siempre y cuando lo que hiciese,no  fuera maligno para los desiertos dorados y sus gentes.
Era un trato más que jugoso para una mujer acostumbrada a huir o vivir como un animal para ocultar sus artes.Pero aunque los poderes de las brujas eran desconocidos para la mayoría de las gentes, muchas de ellas solo se limitaban a hacer brebajes para sanar dolencias o rituales para atraer la buena suerte...Claro que había brujas perversas que devoraban hombres,según sus propias creencias,aquello les daba vigor y más longevidad.


El Rey Jonghyun no quiso hacerse esperar más.La espada ya estaba en su poder,era el momento de llevar a cabo la Marcha Final,la batalla con la que despojaría al mundo de aquellas bestias inmundas.
Mientras sus hombres formaban en los patios del palacio,Jonghyun se acercó a su trono,lo observó en silencio y luego alzó la vista hasta encontrarse con la mirada curiosa de su gran dragón...Aquel que le había sido concedido por los dioses como prueba de su pureza de sangre real.El mejor de los pocos amigos que tenía,el único que sabía que jamás se echaría atrás a la hora de protegerle o morir por él.

-Ya son muchos años,querido amigo...Si sobrevivimos a ésta guerra, la historia recordará nuestros nombres,no como el de uno más en la línea de sucesión de mis ancestros, sino como aquellos que lograron cambiar el rumbo del mundo...-alzó una mano y el dragón bajó la cabeza para permitir que su dueño le acariciase,algo poco común,pero que le salía del corazón- Piénsalo,crearán canciones con nuestros nombres,dentro de mil eones,seguirán hablando de nuestra heroicidad.En cada rincón del mundo, los hombres sabrán quienes fuimos...Y seremos como dioses para ellos-se aparta de su dragón y sale al balcón haciendo un gesto de que mirase la ciudad- Erigirán nuestra estatua en oro y la harán sobresalir sobre las de los demás reyes,porque nosotros...nosotros hicimos historia.




El dragón rugió coreando la alegría que embargaba a su Rey,pero Jonghyun respondió masajeándose la sien:

-Ah,mi querido amigo...Estar tan próximo a hacer historia,me produce una terrible jaqueca...Nuestro ejército ya casi está preparado para ir a la guerra.Por fin sabemos dónde están esos asquerosos dragones...Ella dijo que era un lugar venenoso y ese sitio sólo puede tratarse de las ciénagas de ponzoña donde antes se mandaba a los disidentes militares...Key está allí...Y nosotros vamos a encontrarle...


Sonaron los cuernos que avisaban que el ejercito estaba preparado y Jonghyun regresó dentro del salón del trono para colocarse su armadura dorada,su corona de guerra y enfundó su espada de diamantes,cerró los ojos y respiró de forma pausada.Olvidó por un segundo el mundo que le rodeaba y se centró en sí mismo,en esa fuerza interior que desde pequeño le había hecho destacar.Ya nada era más importante que aquel momento en el que la mirada de los dioses estaba puesta sobre él.Sonrió para sus adentros y segundos después salió al balcón,a saludar a las gentes de su ciudad,todo eran flores y vitoreos en su honor,los soldados,ya estaban todos en el patio del palacio preparados para emprender la marcha a la guerra.


Jonghyun levantó las manos para saludar a sus hombres y a su pueblo y mientras las gentes respondían con gritos de júbilo,los soldados golpeaban su escudo con sus lanzas doradas. Una sonrisa apenas perceptible se dibujó en los labios de Rey Dorado y segundos después cuando se hizo el silencio,sus únicas palabras fueron:


-Los dioses nos observan éste día¡¡HAGAMOSLES CANTAR CANCIONES CON NUESTROS NOMBRES!!


El pueblo y los soldados se contagiaron de aquel enfermizo entusiasmo egocéntrico de Jonghyun. Ahora,el mundo de las Piedras Preciosas,tenía su mirada fijada en ellos.Los reinos restantes observaban con sobrecogimiento,como el Reino Dorado expandía sus alas de fuego,listo para la guerra.
Jonghyun montó sobre su dragón y ambos salieron volando sobre la ciudad de oro en una muestra clara de poder.Poco después,las puertas de la ciudad se abrieron y los hombres a pie comenzaron a salir en un deslumbrante desfile de armaduras doradas.Los generales y altos mandos del ejército también alzaron en vuelo subidos sobre sus dragones menores y siguieron al Rey Dorado,camino a la inmortalidad.




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-Las tropas del Reino de los Desiertos de Oro ya han comenzado a movilizarse,mi señor.
-...¿Cuántos son?-suspira Minho intentando mostrar la mayor entereza posible.
-Dicen los informadores que cerca de unos 50.000 efectivos entre jinetes de dragón e infantería.
-¿¡50.000 hombres!?-chilla Taemin en un impulso involuntario ante semejante cifra.


Minho sujetó la mano de su joven marido y la acarició para tranquilizarlo.Era más de lo que podía imaginar cualquier hombre.

-50.000 efectivos son muchos hombres...Van a la guerra contra dragones,pero incluso para eso considero que son demasiados.
-Se dirigen a las ciénagas.
-¿A las ciénagas...?Eso...Eso es en nuestra dirección...¡Traed el mapa!


Los soldados obedecieron la orden del rey y ante él extendieron un mapa de las Tierras de las Piedras Preciosas.


-Para llegar a las ciénagas,Jonghyun precisará de sobrevolar el Bosque Esmeralda...Juró que por mis tierras no pasaría uno solo de sus soldados.No podemos permitirle el paso por aquí.
-¿Les diremos que rodeen hacía los Volcanes de Rubíes del Este?
-Que hagan lo que quieran,pero por aquí no pueden pasar...Sabemos lo que harán si pasan por aquí...Sus hombres destrozarán todo por puro placer y no pienso consentirlo.¡Preparad al ejército!Tenemos que hacer frente a Jonghyun.
-¡Pero Minho!-se escandalizó Taemin-¿Por qué no lo dejas pasar?Vas a iniciar una guerra absurda que tienes todas las papeletas para perder.
-¿Absurda?¿Es absurdo pelear por evitar que destrocen las casas y la comida de mi pueblo?Las gentes del Valle Esmeralda también pertenecen a mi reino y Jonghyun pasará con sus huestes por allí porque es llano y no pienso permitirlo.
-P-pero...¿Y qué pasará cuando entres en combate?¿Qué haré yo?
-Tú...Tú ahora mismo coges a tu dragón y marchas al palacio de tus padres.
-¿¡Qué!?¡NO!¡Me niego a dejarte solo!
-¿Y qué vas a hacer?¿Pelear en tu estado de preñez?-le mira tajante y niega-No,Taemin,harás lo que yo considere mejor para tu salud y ello es que te marches a casa.
-¡Pero Minho...!
-¡Nada de peros!-le sujeta de los hombros-Taemin,tu nunca has vivido una guerra,no permitiré que ésta sea la primera...
-Alejándome de ti no evitarás que sufra.
-No.Pero evitaré que te dañen...-le besa la frente-Hazme caso,te prometo que en unos días,yo mismo iré a buscarte para traerte de vuelta conmigo.
-¿Me lo prometes?
-Te lo prometo,mi vida-besa su frente y le sonríe-Es solo por prevenir,no me lanzaré a luchar sin mediar palabra,intentaré hacerle entrar en razón.
-¿Y por qué entonces me mandas lejos?
-Porque Jonghyun es impredecible y no quiero que estés cerca si no tiende a razones...¿Me harás caso?
-Sí...Iré a ponerme mi abrigo y marcharé a casa...Te esperaré,como mucho esperaré 3 días,Minho,si no vienes,vendré yo a buscarte.
-Estaré allí antes de que notes mi ausencia-se ríe y le besa la frente.Te espero aquí,diré que ensillen a tu dragón.


Cuando el joven Taemin había marchado de la sala del trono seguido por unos criados,Minho giró la cabeza hacia el consejo de ancianos y dijo:

-Quiero dictar mi testamento,señores.



A nadie le sorprendió que quisiese hacerlo,era mayormente como medida de seguridad,pero aunque el hijo que esperaba con Taemin,era legítimo,el joven rey consorte,no lo era porque se trataba de un extranjero ajeno al Bosque Esmeralda.Trajeron pergamino y pluma y Minho escribió de su puño y letra con hombres de su total confianza como testigos,su testamento. Aquel papel sería su última voluntad en el caso de que falleciese y era completamente legal todo lo que en él estuviese redactado.
Taemin ya se había puesto su abrigo,pero al ver a Minho reclinado sobre la mesa del consejo,escribiendo,pensó que se trataba de alguna carta importante que debían llevar a Jonghyun a modo de acuerdo para evitar el paso por sus tierras...Cierto era que el Rey Consorte no entendía ni mucho menos todo lo que implicaban los infinitos papeles que debía tener un rey...Él era el segundo y Minzy quien heredaría el trono,le pesase o no a su padre.
Sin embargo se extrañó cuando al menos cuatro de aquellos hombres que estaban en la mesa con su esposo,se fueron pasando el pergamino para firmarlo y ponerle una gota de sangre y cuando regresó a las manos de Minho fue sellado con un líquido esmeralda que posteriormente se endureció.

-¿Qué es eso?-preguntó haciendo que el Rey Verde se girase a verle.
-Un tratado de paz para con Jonghyun-le sonríe.
-¿Y porqué ponen sangre junto a su firma?
-Es una forma de advertencia-se acerca a él y besa su frente-¿Preparado para marchar con tus padres?
-Sí-asiente.
-Te pondré una escolta de doce hombres por si se te presentase cualquier percance.
-Está bien-sonríe confiado de que su esposo le decía la verdad.
-Ancianos,preparad el ejército,en cuanto despida a mi marido,ultimaremos los detalles.


Los hombres asintieron e hicieron una reverencia cuando ambos monarcas abandonaron la sala.
De camino al patio,ninguno de los dos muchachos se dirigió la palabra.Taemin no sabía qué decir y Minho no pensaba cuáles podían ser las mejores últimas posibles palabras que le dijese a su pequeño...Una vez en el patio,ya sobre el tronco del Árbol Madre,se miraron a los ojos y por un instante Taemin creyó ver en los ojos del mayor un ápice de temor...
Finalmente,Minho se inclinó,tomó de las mejillas a Taemin y fundió sus bocas en un beso profundo y prolongado,lleno de sentimiento,de esa sensación de ser incapaces de saber a ciencia cierta si volverían o no a verse.Se hizo muy difícil para el Rey de las Esmeraldas apartarse,pero cada segundo significaba el avance de Jonghyun y no tenía tiempo que perder,ni él ni su esposo.
Una última mirada entre ambos y el mayor casi obligó a su conyuge a subirse al dragón y marchar lejos...Parecía que toda su relación habían tenido que estar juntándose y separándose una y otra vez y quizás,ésta sería la definitiva.
Cuando el dragón marino alzó el vuelo llevándose consigo a un Taemin que no paraba de mirar hacia atrás, Minho cogió aire y se dijo a sí mismo que Jonghyun aceptaría pasar bajo su supervición  o por contra sería la guerra.

Sus hombres le avisaron.Las tropas estaban reunidas.Minho dijo que los arqueros y los jinetes con dragón se quedarían a pelear.El resto de soldados,ayudaría a evacuar a las gentes del Bosque Emeralda con rumbo a la isla de los Volcanes del Este,era un reino desierto,pero el paso creado sobre el río,les permitiría huir en esa dirección.

-Decid que se lleven solo comida y ropa de abrigo,los efectos personales y todo lo demás que no sea necesario para sobrevivir,debe quedarse aquí.El consejo de ancianos marchará con ellos y con mi testamento.A menos que yo lo ordene,nadie volverá a éste bosque en un plazo inferior a una semana¿Entendido?
-Entendido,majestad.


Minho se asomó a los balcones viendo como los soldados rasos eran informados de su cometido y rápidamente las gentes supieron que era una evacuación de emergencia.Solo algo grave haría que eñ rey les ordenase abandonar sus casas y dejar todo atrás.Algunos jinetes,marcharon al Valle de las Esmeraldas para avisar a los agricultores que debían marcharse por orden del rey y que serían escoltados junto a los demás ciudadanos.La gente hacía preguntas sobre lo que sucedía,pero ningún hombre de la autoridad hablaba.Incluso Minho,dio la opción a las mujeres arqueras de marchar con sus familias,las que tuvieran hijos,podían irse sin temor a ser ajusticiadas.Casi ninguna de ellas abandonó su puesto,salvo las que eran madres solteras. Era mejor así,Minho no podía dejar que familias,que hijos,quedasen huérfanos de ambos padres,en el fondo de su corazón,sabía que la guerra con Jonghyun sería inminente; daba igual que defendiera una causa justa,seguramente a Jonghyun eso no le detendría.


Apenas una hora más tarde,ya estaba posicionado con sus hombres en las llanuras pertenecientes a su reino y a lo lejos,podía verse el brillo dañino del ejército dorado y en la cabeza del mismo,Jonghyun sobre lomos de su Gran Dragón. Minho ordenó a sus arqueros prepararse,pero no dio la señal de ataque.
El Rey Dorado también le había visto y tenía el ceño fruncido.A medida que la distancia entre ambos se acortaba,vio a los arqueros esmeralda sobre las ramas de los árboles.Una posición perfecta desde la que disparar a su infantería y dio aviso a sus generales que estuvieran atentos a su señal.

Solo unos minutos después los dos reyes y sus respectivos dragones se encontraban frente a frente.Minho quiso mostrarse amistoso e hizo una pequeña inclinación de cabeza hacía aquel inestable joven:

-Rey Jonghyun, ¿sabes por qué estoy aquí?
-Lo desconozco por completo.
-No puedo consentir que tu ejército pase por mis dominios. Primero porque es una ofensa hacia las gentes que viven en mis tierras y segundo, permitir el paso a un ejército de otro reino es como consentir ser invadido.Te pido, por favor, que busques otro camino por el que llevar a tu ejército.En mis tierras no sois bien recibidos.
-No hay otro camino, me dirijo a las Ciénagas y ni tú ni nadie va a impedirmelo-chirría los dientes- Te aprecio como hombre, Minho, pero por muy amigo que haya dicho que seas,no consentiré que te entrometas en ésto. Solo estás obstaculizando mi paso, apártate-ordena.
-No. No voy a hacerme a un lado como todos los que obedecen por temor a tus represarías.Éste es mi bosque y aquí mi palabra es la ley. Si te dejo pasar,tus hombres se comerán la comida de mi pueblo, arrasarán los cultivos y prenderán fuego al bosque y eso jamás ha de consentirlo un rey.
-Entonces sabes que ésto es la guerra.
-Mis arqueros son los mejores a lo largo y ancho de éstas tierras...-le advierte.
-Basta de tonterías-desenvaina la espada de diamantes y la alza-¡A la carga!



Minho abrió mucho los ojos y de no haber sido rápido con las riendas de Jade, las llamas procedentes de la boca del dragón de Jonghyun,les habría abrasado a los dos.Su dragón alzó el vuelo y dio la señal a sus arqueros de disparar a matar a los hombres de Jonghyun,el rey era algo personal que sólo podía corresponderle a él.
Las afiladas flechas esmeralda,comenzaron a caer sobre los ejércitos de Jonghyun como una lluvia verde que segaba la vida de aquel al que alcanzacen.Sin embargo los guerreros dorados no eran fieros simplemente por las leyendas.La infantería creó una formación en la que todos los flancos quedaban cubiertos por los escudos y las flechas,rebotaban o se partían,pero ninguna lo penetraba.Fue en ese momento cuando la caballería a dragón alzó el vuelo y en un intercambio de flechas doradas y esmeralda,los dragones escupían ráfagas de fuego,envolviendo a los arqueros y quemándolos vivos.Otros acortaban tanto la distancia que los dragones se merendaban el cuello de los arqueros que poco a poco fueron cayendo contra el duro suelo desde las ramas de los árboles.El eco que se escuchaba por todo el Bosque Esmeralda,era de los gritos de dolor de los guerreros y el alarido de las bestias aladas al arremetir contra ellos.
Los reyes bajaron de sus dragones,pelear sobre ellos era de cobardes y se encararon cuerpo a cuerpo. Minho comenzó manteniendo las distancias con ayuda de arco y flechas,pero sus proyectiles impactaban siempre contra la espada del tirano de oro.Jonghyun era ágil,terriblemente ágil y su velocidad y precisión al desviar los proyectiles del Rey Verde con una superficie más dura como la que era su espada, le permitió ir acortando distancia,lo que obligó al Rey de las Hojas a lanzar lejos el arco y sacar sus dos espadas para pelear en un combate donde el primero que bajase la guardia,se convertiría en hombre muerto.
En cuestión de minutos no quedaban en el campo de batalla mayores gritos que los de los soldados de oro animando a su rey en el combate contra un comehojas que no estaba ni mucho menos a la altura de alguien proveniente del Reino Dorado.Jonghyun no mostraba sentimientos al arremetir contra Minho, sin embargo éste,estaba realmente asustado.Jamás hubiese imaginado que tendría que medirse finalmente cara a cara con el dorado.Su oponente era ágil y descargaba golpe tras golpe,cada uno más fuerte que el anterior hasta que rompió una de sus espadas esmeralda.El más alto observó el arma rota y la echó a un lado,un arma rota era inservible...Jonghyun aprovechó la cada vez más evidente desventaja de su rival y en un desliz le hizo un corte en una mejilla para posteriormente,desarmarlo y lanzarlo al suelo de una patada.El clamor de sus hombres,satisfechos por el resultado de la batalla le envalentonó aún más. Puso la espada de diamantes en el cuello del soberano del bosque y sonrió victorioso:

-¿Tu última voluntad?
-...¡No bajes la guardia!



Jonghyun abrió mucho los ojos cuando se percató de que una milésima de segundo,Minho había sacado una daga de brazalete de cuero que llevaba en la diestra y por apenas unos centímetros evitó que el golpe le acertara en el pecho,pero el filo del arma atravesó su bicep de lado a lado.Un grito mezcla de rabia y dolor por parte de Jonghyun y se hizo el silencio entre los soldados dorados. El cabreado rey se arrancó el mismo el arma del brazo y al momento descargó una lluvia de puñetazo contra el Rey de las Esmeraldas. Aún cuando sus puños comenzaron a empaparse de sangre,no se detuvo,finalmente levantó a Minho jalándolo por el cuello de la ropa y ordenó a sus hombres que lo amarrasen a un árbol.Escuchó el bramido del dragón esmeralda del rey y sonrió satisfecho al verlo herido de muerte.Su dragón dorado lo había contenido hasta que contagiado por el frenesí de rabia de su amo,le había abierto con las fauces un agujero en el estómago por el que las tripas del dragón verde comenzaban a descolgarse y a manchar el suelo con su sangre.
Jonghyun se relamió los labios y se acercó hasta el aturdido Minho:

-Ha llegado tu hora.Eres rey,así que te daré el honor de morir como uno de ellos-dicho ésto sujetó a Minho por el pelo y le hizo alzar la cabeza-Ahora,riega el suelo que tanto has amado con tu propia sangre.



Segundos después,hizo un corte profundo en la garganta de Minho.El Rey Esmeralda abrió mucho sus ojos y comenzó a toser y sufrir arcadas al sentir que era incapaz de tragar.Sintió aquel líquido caliente escapar de su cuerpo y miró fijamente a Jonghyun. El Rey de Oro le miró sin pestañear siquiera,disfrutando con aquella escena irrepetible que estaba presenciando. Un rey,muerto a sus pies,degollado como un animal,pero al mismo tiempo con el único honor que se le ocurrió darle para morir.
Los gritos de victoria de sus hombres desaparecieron de su cabeza,se arrodilló frente a Minho y le cerró los ojos,luego le despojó de la corona y la rompió.Se mantuvo inmóvil unos segundos y en un signo de aprecio,besó la frente de aquel cadáver y susurró:


-Nos veremos en las Brumas de Induren,Minho.



Al incorporarse,su única orden fue que sus hombres saqueasen e incendiasen el Bosque de las Esmeraldas. Así fue como a medida que la noche se cernía sobre el cielo,el Bosque de las Esmeraldas iluminaba hasta donde alcanzaba la vista como una gran hoguera.



Jonghyun vio el fuego alzarse hacia las estrellas,el crujido de la madera al quemarse...El humo extenderse como un manto implacable movido por los vientos.
Durante unos segundos se cuestionó a sí mismo si había hecho lo correcto para el mundo o sólo para sí mismo.En cuanto amaneciese,el Bosque Esmeralda sería pasto de las cenizas y una gran mancha negra sobre las Tierras de las Piedras Preciosas...Como otras ciudades que él mismo había destruido.
Nadie volvería a hablar de aquel bello lugar y se perdería en la memoria de los que una vez vivieron allí.
Miró a sus hombres y sin importar que allí ya fuese de noche,ordenó reanudar la marcha amparados por la luz del fuego que iluminaba el Bosque Esmeralda.


Ahora solo un par de días le separaban de su amado.Sabía que estaba vivo,la bruja se lo había asegurado y él estaba seguro de que no mentía,porque no se había resignado a que lo hubiesen matado las bestias negras.Era cuestión de tiempo que su adorado Key,estuviera de nuevo arropado entre sus brazos.