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lunes, 25 de julio de 2016

◄ ▬ TÉ DE DRAGÓN AMARILLO ▬ ► 3º Cap

Personajes: JongHo [Jonghyun + Minho]
Género: Acción
EEL: +16

Resumen: Jonghyun es un acaudalado jefe de la mafia en Corea del Sur y que por circunstancias de la vida, quizás la mera casualidad, le llevó a coincidir en un desfile chino en el que un disfraz de dragón le hizo recordar una promesa que hacía casi 10 años que había olvidado. Ir a china en busca de un muchacho que tiempo atrás clavó en él algo más que sus ojos duros y severos.
Viaja a Pekín decidido a buscar la marca distintiva de aquel chico, un dragón amarillo...¿Qué le espera a un coreano en las duras calles de china donde abundan mafiosos dispuestos a sacarle las tripas por el simple hecho de ser coreano?




CAPÍTULO 3º

JONGHO MODE




Una vez su jet privado aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Pekín se planteó si habría sido o no buena idea ir. Se levantó de su asiento de cuero blanco cuando sus empleados abrieron la compuerta y con calma esperó a que colocaran la escala para bajar y luego echó un rápido vistazo al lugar, aunque era de noche y no se apreciaba tampoco en exceso la luz de la pista de aterrizaje, pero una vez entró en el edificio, observó que incluso a aquellas horas de la madrugada, el bullicio de gente era notable. Tampoco es que le sorprendiera, en Busan siempre había mucho movimiento, sobretodo en los meses de verano ya que sus playas eran de las más apreciadas por los coreanos... 
Se notaba que estaba ya en otro país, el olor era tan diferente al de su hogar... Allí apestaba a contaminación y lo cierto es que esperaba no pillar ninguna enfermedad.


- Ya no hay vuelta atrás - se dijo a sí mismo- Tengo que encontrar a Minho, si es que sigue vivo.



Una vez revisó la terminal por encima,se dirigió junto a dos de sus hombres, que eran quienes cargaban el equipaje, hacia la salida del aeropuerto con paso firme mientras uno de ellos hacía una llamada para que un taxi pasara a recogerlos mientras tanto el otro llamaba para alquilar dos habitaciones de hotel, la suit principal para su líder y la habitación contigua o más cercana para ellos dos. Aunque en principio viajaba solo, Jonghyun no se podía permitir el lujo de estarlo por completo. Dos hombres de escolta eran suficiente y teniendo a Key en Busan a la cabeza de las actividades de la mafia, podría decirse que estaba absolutamente todo bajo control.
Antes siquiera de  pisar la calle, Jonghyun se puso una mascarilla, sabía que el aire de las ciudades chinas estaba bastante contaminado y si había algo que quería evitar en aquellos momentos, era intoxicarse. Él no lo sabía pero desde su llegada ya había algunos hombres de Minho siguiéndole y sacando fotos de casi todo lo que hacía como si fuera un famoso del que incluso un estornudo merecía la pena para la portada de alguna revista. El objetivo no era otro que mantenerlo vigilado para poder informar a Minho de cualquier cosa, claro que para ello era necesario que aquel coreano no se diera cuenta de que le estaban siguiendo. Por suerte, Jonghyun iba demasiado preocupado por sus propios pensamientos como para darse cuenta de que le seguían, claro que aquellos espías, eran quizás de los mejores del mundo, no parecía en absoluto que hubiese nadie fuera de sitio ni haciendo nada sospechoso o fuera de lo normal.

Esperó en la zona de los taxis hasta que sus hombres localizaron uno de aquellos autos de lujo que se estacionó delante de ellos como si de antemano supiera a quién tenía que llevar. De lo que no se percató nadie salvo Jong, fue de que para vivir en china, aquellos hombres entendían el coreano y peor aún, lo hablaban con fluidez. Se le hizo extraño, pero quizás solo era una ampliación de conocimientos en la ciudadanía por parte del gobierno. Sin embargo se trataba de otro de los hombres de Minho, un requisito indispensable era el dominio de al menos 4 idiomas para los hombres y mujeres que componían su clan mafioso, entre ellos, el coreano. Para quienes no tenían conocimientos de éste idioma, era el propio Minho el que pagaba de su bolsillo en una academia particular para que aprendiesen a hablar y escribir en coreano con fluidez... Era una forma de asegurarse de que el día que Jong fuese a China, sus hombres estuvieran capacitados para entenderlo...


Sin sospechar nada, Jonghyun subió al coche junto a sus hombres y llamó a Key para informarle de que ya estaba en Pekín y que le llamaría dos veces al día para mantenerse informado sobre cómo iba todo en Busan:


- Me siento como si no confiaras en mi criterio- replicó la Diva.
- Confío en ti, pero lo cierto es que también hecho de menos tu voz chillona.
- ¡Que estúpido! - se quejó con hastío, por suerte a través del teléfono Jong no podía ver su sonrisa- Dices esas cosas solo para molestarme... Espero que sepas lo que haces en China... Te has ido tan de pronto...
- Sé lo que hago y no es asunto de nadie más que mío.
- No es que tengas que decírmelo pero me preocupa mucho que estés allí... Las tensiones raciales son cada vez peores y lo sabes.
- Lo sé perfectamente pero no es algo que me preocupe ahora mismo. ¿Ha habido alguna novedad? - cambió de tema mientras se masajeaba el puente de la nariz tras retirarse las gafas de sol.
- Ninguno, todo va bien, como es de esperar...
- Perfecto, te llamaré dentro de algunas horas para concretar algunos detalles que me gustaría que buscases desde allí.
- ¿De qué se trata? ¿No puedes decírmelo?
- No es el momento Key, ocúpate de lo que debes y basta-cuelga.



Un prolongado suspiro salió de los labios del coreano segundos antes de mirar en silencio por las ventanillas. Él no entendía nada de chino, así que cada calle o cada avenida, miraba el cartel como si no viera nada, ni tampoco se esforzaba en preguntar nombre de nada, no tenía ninguna clase de información sobre el paradero de Minho. Miró al conductor en silencio por medio del retrovisor, el hombre parecía calmado vigilando el tráfico como debía ser, no les daba conversación de ninguna clase y era algo que le gustaba, la gente entrometida era algo que no soportaba y en caso de conductores de taxi no podía ser menos.
Al llegar al hotel tras una agobiante hora dentro de aquel cacharro que allí era supuestamente de lujo, el mafioso descendió doliéndose de todos los huesos del cuerpo, aunque aún no llegaba a los cuarenta, estaba realmente destrozado, el estrés y las locuras de su juventud le acarrearon lesiones que en un principio no parecieron nada importante pero que con el tiempo se habían vuelto algo del día a día que le molestaba. Mientras sus hombres se ocupaban de pagar al taxista, entró en el hotel con curiosidad y se sintió complacido al ver aquel lujoso y moderno espacio, sin duda el lujo al que estaba acostumbrado y que le gustaba. Allí sí que no había ningún hombre con el que comunicarse en coreano, pero por suerte, los encargados de la recepción hablaban el inglés de manera perfecta y Jonghyun también,de modo que fue simple hacerse entender, tenía una reserva desde hacia poco más de una hora y por teléfono le habían dicho que sí que estaba disponible una de las suits del hotel, pero en aquel momento, de pronto, no tenían ya ninguna habitación de lujo de la que pudiera disfrutar aquel hombre. 
El paliblanco no se molestó ni siquiera en sentirse ofendido, mandó a sus hombres cargar con su equipaje y salió del edificio como si en realidad le hubieran hecho un favor porque no estaban a la altura de lo que merecía alguien de su rango. Aquella zona de Pekín estaba llena de hoteles de lujo y ya que el Beijing Grand Hotel no había sido una noticia agradable, pusieron rumbo a uno cualquiera que luciera del mismo tipo. A menos de dos calles de distancia se encontraba el Wangfujing Grand Hotel. La entrada era un amplio vestíbulo con los suelos de un elegante granito blanco que enfatizaba la vista hacia unas escaleras amplias y elegantes que discurrían hacia el piso superior y que estaban no solo situadas en el centro de la sala para captar toda la atención de quien entraba por la puerta,sino que además, formando un semicírculo a sus costados, había mesas y butacas en las que los clientes se sentaban a charlar. Dos muchachas uniformadas le dieron la bienvenida en un inglés pulcro y lo guiaron hacia las escaleras, la recepción se encontraba en aquel primer piso, por llamarlo de alguna manera, en la balconada que estaba justo encima de la escalera y que sobresalía apenas, adornada por una baranda de hierro con motivos florales. 
Casi había sido todo un acierto el que no hubiese habitación disponible en el otro edificio. Puesto que llevaba dinero en metálico, no tuvo problema alguno en pagar la habitación por adelantado con la comida incluida y servida en la suite, no quería tener que codearse con otros chinos o extranjeros que estuvieran por allí.


Una vez instalado en su nueva habitación, Jonghyun llamó a Key para pedirle que averiguara todo lo que le fuera posible sobre el Clan de los Dragones Amarillos. En internet sobre ellos habían más bien poca información, se sabía que era una importante mafia china que se encontraba operativa en Pekín en aquellos momentos y que se dedicaban al contrabando de drogas, sin embargo no se decía nada acerca de su líder o sus miembros ya que al parecer, aquella mafia era muy discreta a la hora de actuar y en el caso de que algo saliera mal, nunca quedaban testigos en la escena.
Con aquella mediocre información Jonghyun no podría hacer demasiado pero al menos tenía por donde empezar a buscar, Minho vendía droga, puede que incluso la exportara en el caso de que aquellas sustancias fueran fabricadas en algún remoto lugar de China, y la mayoría de las drogas se movían en la calle, en los bajos fondos y sobretodo donde había un gran movimiento de juventud, ya que siempre se buscaba enganchar a los adolescentes, eran los blancos perfectos para asegurarse consumidores de por vida. De modo que se enteraría de dónde solía juntarse la gente joven, seguramente sería en varios lugares dispersos por la ciudad ya que a fin de cuentas, en un lugar tan grande como aquel, era imposible que todos fuesen al mismo sitio.
Tampoco se dio mucho más tiempo para pensar, decidió que era momento de ponerse en marcha, una ciudad como aquella lo más probable era que no durmiese nunca. Se dio una ducha rápida y después se puso ropa cómoda para ir ligero por las calles. Key le envió una aplicación al móvil que le serviría para traducir sobre la marcha lo que necesitara, servía tanto como para traducir una conversación oral al momento como para leer carteles por medio de la cámara principal del teléfono. Le sería muy útil ya que ninguno de sus dos guardaespaldas hablaba ni el más básico chino. Con tranquilidad salieron a la calle en dispuestos a descubrir las zonas de reunión de la gente joven. A aquellas horas, aún siendo de noche, la ciudad bullía con mucha vitalidad. Las luces de neón resaltaban entre todas las demás por su potente colorido. En cierto sentido, todas la zonas de salida, ya fuera de jóvenes o mayores solían tener aquel aspecto, luces, música, comida callejera, bebida y como no, drogas.
Aunque caminaba fijándose en todo los jóvenes que pasaban cerca, se preguntaba si acaso Minho seguiría igual, él mismo estaba ya casi en los cuarenta aunque por suerte la genética le había sido propicia pues en absoluto se notaba en él el paso del tiempo, quizás simplemente en que sus ojos ya no tenían aquella vitalidad adolescente, pero podría pasar tranquilamente por un veinteañero en cualquier parte pero, ¿y si el tiempo no había sido tan clemente con el chico al que había ido a buscar? Ni siquiera estaba seguro de haberse enamorado de la persona y no del físico tanto tiempo atrás.
Sin saberlo, se cruzó con al menos tres jóvenes que pertenecían al Clan de Los Dragones Amarillos que vigilaban que no le sucediera nada. Por mucho guardaespaldas que llevara, no estaba preparado para un ataque fortuito.
 Por allí, como era de esperar, también se tropezó con Niel, el cabeza de familia, al menos públicamente de los Tigres Blancos. El joven, un claro amante del mundo de la noche, conocía o al menos le sonaban la mayoría de las caras que se movían por aquellas calles y ciertamente la de Jonghyun no le pasó desapercibida, era alguien nuevo e inmediatamente captó su atención y se preguntó al momento quién eran él y sus dos amigos... ¿Quizás turistas interesados en conocer la ciudad? ¿Hombres buscando los famosos prostibulos de Pekín? ¿Policías de paisano? Era imposible saberlo porque a primera vista sólo eran tras chicos de veinti-tantos buscando algo de diversión en una ciudad que no era la suya. Su curiosidad le llevó a acercarse a saludarlos, aunque para su sorpresa no se trataba de chinos, ya que fueron incapaces de responder a su saludo. Jonghyun frunció el ceño, era imposible fingir de dónde eran pero quizás el hecho de simplemente responder en inglés hiciera que fuera algo más complicado determinar si venían de Japón o Corea, aunque lo más inteligente era dar un nombre falso:



- Hola, encantado, soy Niel -dijo en un impecable inglés mientras algunos adolescentes se acercaban a ver a los coreanos.
- Hola, Niel - se limitó a responder el peliblanco.
- Disculpad que me haya acercado de ésta forma tan poco cortés, pero no he podido evitarlo, me muevo mucho en éstas calles y nunca los había visto.
- Venimos a hacer turismo.
- ¿Sí? ¿De qué clase?
- ...



Jonghyun pensó rápidamente que aquel muchacho o era un mafioso o un chico demasiado curioso por haberse acercado a ellos, lo que estaba claro era que reconocía las caras y eso era un problema, pero quizás podía utilizar aquella baza a su favor y dijo con calma y tratando de sonar lo más amable posible:


- Pekín tiene una noche muy famosa entre la juventud, ya sabes, se habla de emociones fuertes y chicas que saben pasarlo bien.
- ¡Oh, comprendo!



Parecía que aquella respuesta había no solo tranquilizado sino convencido a aquel joven. ¿Qué otra cosa podían estar buscando unos extranjeros. Niel se ofreció a enseñarles el lugar después de que Jonghyun le diera unos nombres falsos en japonés que por suerte, era otro idioma que hablaba con cierta ligereza y esperaba que el joven chino no lo entendiera, lo cual parecía ser así de modo que sonrió satisfecho y dejó que el muchacho y su grupo los guiara a sitios en los que había prostitutas y drogas,claramente no podría preguntar de forma directa sobre la familia mafiosa de Minho pero estaba seguro de que conseguiría de un modo u otro dar con ellos a pesar de no saber que el chico por el que había ido, ya lo tenía localizado y observado.



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De hecho Minho estaba de los nervios en su despacho, no dejaba de moverse de un lado a otro frotándose la cara con las manos. Saber que Jonghyun estaba ahora no solo en territorio enemigo sino que estaba en manos de el estúpido de Niel, aquel niño no paraba de tocarle las narices. Aunque a primera vista no lo pareciera, si descubría que aquel extranjero había ido no solo en busca de Minho, sino que además era un líder de la mafia en Busan, iba a haber muchos problemas. Si había algo que hacía que a Niel se le conociera, era el hecho de apretar primero el gatillo y preguntar después y claramente quería evitar a cualquier precio que aquella desgracia aconteciera sobre Jong. De modo que se debatía entre mandar a más hombres, lo cual podría delatar que el coreano era observado en cualquier momento o dejar que el ingenio propio de su visitante hiciera el resto.
Jong no era un estúpido, si era líder de una mafia era por algo, y Minho tenía que tener claro que trataría siempre de tener el control y no equivocarse jamás. Él debía saberlo, caminaba sobre terreno desconocido y plagado de minas que a la mínima podrían acabar con su vida.
El líder de los Dragones Amarillos se apresuró a salir de su despacho e ir personalmente a la sala de ordenadores. Sus hombres iban no solo con micrófonos, sino con alguna micro-cámara en la vestimenta, uno de ellos la llevaba en las gafas y por suerte había ido de cabeza tras Niel y sus nuevos amiguitos aparentemente japoneses hasta un local de escandalosa música y por supuesto con una venta de drogas igual de escandalosa. Era un local de dominio de los Tigres Blancos, por lo tanto, lo que allí dentro sucedía estaba bajo completo control de Niel y los suyos, si Jonghyun allí comentía un desliz podía ser lo último que hiciera. En aquellos tiempos, un simple camarero podía ser un asesino del clan, incluso un viejo sentado en una esquina podía serlo... En realidad en aquel local, todo el que trabajara e incluso los jóvenes que aparentemente estaban disfrutando de una noche de desmadre, podían y era muy probable que en realidad fueran miembros de la falange joven de Los Tigres Blancos.
Desde las pantallas de los ordenadores de la sala de control, Minho podía observar el ambiente del local y a uno de sus hombres intentando no alejarse demasiado de Jonghyun y Niel, tal y como eran sus órdenes. Pudo ver como Niel intentaba ser un estupendo anfitrión, quizás pensando que si enganchaba a aquellos tres hombres, lograría que vinieran más visitantes de Japón a sus clubes a gastar dinero en sus extravagantes juegos y fetiches sexuales, mundialmente conocidos. A los ojos del líder chino, nada escapaba, estaba seguro de haber localizado al rededor de los coreanos un aproximado de catorce miembros del clan de Niel. Entre ellos sabían como distinguirse para que otros de su mismo grupo no les disparasen en el caso de que se iniciara un tiroteo, en el caso de los Tigres Blancos, era un pañuelo, un simple pañuelo blanco que al contrario que otras prendas blancas, no se volvía fluorescente cuando las luces de la discoteca cambiaban, era el distintivo que los convertía en cazadores invisibles, ya que en caso de que algo sucediera, bastaba con dejar las luces de la discoteca encendidas para ver al objetivo pero no al tirador... Muy mal momento para que Jong llevara una camisa blanca... Pero estaba seguro de que si aún no se había percatado de ello, pronto lo haría, para ser mafioso, es más, para ser líder de la mafia, era necesario tener mis ojos y estar atento a todo, seguro no pasaría por alto algo tan evidente como que mucha gente allí llevaba un pañuelo blanco en alguna parte de su vestimenta... ¿O quizás no?... Aparentemente esa noche Jonghyun quiso hacer un alto más en el camino de su búsqueda y desde que vio acercarse a él a varias putas del local, Minho ordenó que cortaran la conexión de las cámaras. No se sentía capaz de ver algo así, irónicamente le dolía ver a Jong tocar a cualquiera... Sabía que en el fondo el sentimiento no era el mismo, uno estaba enamorado y el otro quizás solo encaprichado, era difícil saberlo... Volvió a encerrarse en su despacho y tuvo que conectar el aire acondicionado a toda potencia para poder relajarse,tan simple como que el frío le hacía centrarse y calmar el ánimo. Tomó asiento frente a su mesa y cerró los ojos dispuesto a entrar en trance para no pensar en que el cabrón del coreano estaría ya follándose a alguna de aquellas mujerzuelas y él no había tenido ni siquiera ocasión de volver a mirarle a la cara después de ser deportado de regreso a China.
Poco a poco Minho fue controlando los latidos de su corazón, que rabioso golpeaba en su pecho instándole a ir a reclamar lo que consideraba suyo, pero no era eso lo que debía hacer, a él no le se conocía por ser impulsivo y aquella mancha no aparecería en su historial a aquellas alturas de su vida. Una vez más, logró controlar al dragón de su temperamento por medio de ejercicios de respiración y poco a poco abandonó la consciencia terrenal para ascender a la paz espiritual que había mucho tiempo que no podía permitirse tener. De joven, cuando su padre aún estaba a la cabeza del clan, podía disfrutar de largas horas de meditación que poco a poco fue abandonando cuando las responsabilidades comenzaron a gobernar su vida. En esos momentos olvidaba quién era él y qué era todo lo demás, pues todo se convertía en nada y dejaba de tener importancia. Fue entonces cuando unos golpes que se repetían en series de tres cada vez con una pequeña pausa entre cada uno le hicieron volver desgraciadamente a aquel mundo que hacía rato, le tenían hastiado, pero que él mismo había elegido como propio...Sí, lo último que su mente pensó antes de volver a estresarse es que quizás podría ser una opción fabulosa, abandonar todo e irse a vivir al campo en alguna casa con terreno y cultivar verduras... Sí, sonaba idílico.
Abrió los ojos lentamente y observó en silencio la puerta de su despacho, donde alguno de sus encargados daba aquella serie de tres golpecitos. Emitió un prolongado suspiro al darse cuenta de que su calma apenas había durado diez minutos y con calma dio paso a aquel hombre suponiendo que le diría algo así como " Se las está follando", pero para su suerte, no se trataba de nada relacionado con Jonghyun ni las putas con las que estaba en aquellos momentos bajo los atentos ojos de Niel, no, se trataba de algo que hacía apenas un par de años había comenzado a hacer. A pesar de ser un traficante y un mafioso, Minho detestaba la trata de blancas, los secuestros...Aquello no era necesario por mucho dinero que pudieras ganar o mucho odio que tuvieras al objetivo secuestrado, esa clase de extorsión era deplorable a sus ojos y merecía un castigo. Los Dragones Amarillos solían interferir en aquellas despreciables actividades y liberaban tanto a las mujeres y niñas que eran usadas como prostitutas contra su voluntad, como rescataban a rehenes y los devolvían con sus familias. Le informaban de que se había producido el secuestro de la hija de un importante empresario de Hong Kong, de sólo 5 años de edad y que por lo visto ya habían enviado un dedo de la pequeña a los padres para demostrar lo en serio que iban. El líder suspiró apesadumbrado, tendría que dedicar días a aquello y dejar a Jonghyun en manos de sus hombres, era cuanto podía hacer. Se puso en pie y decidido puso en marcha un plan para rescatar a aquella pobre niña mientras su amor platónico se dejaba la polla en el coño infestado de alguna puta de los Tigres Blancos.



FIN DEL 3º CAPÍTULO


JONGHO MODE

viernes, 16 de octubre de 2015

✙ LA SENDA ✙ __ [CAPITULO 5º]_FINAL

Pareja: OnKey [Onew + Key]
Género: Hardcore
EEL: +16

Resumen: Onew es un científico desquiciado y sociópata pero con una gran reputación dentro del mundo de la ciencia gracias a sus increíbles descubrimientos en medicina. Había dado con la cura de distintas enfermedades que en pleno siglo XXI aquejaban a la humanidad...De pronto aparece Key en su vida,es hijo de su hermano mayor y éste ha fallecido,por tanto Onew es el único que puede ocuparse de él...Al principio se niega, pero entonces decide probar sus nuevos experimentos con su sobrio. 

En una casa alejada de la civilización,se escuchan gritos que rompen el silencio de la noche.
                                   "Si accedes,no habrá vuelta atrás..."





Taemin revolvió todo el lecho de agujas de aquel tanque en el que se encontraba preso y entonces sus manos dieron con una forma diferente. Hundió la diestra y sacó la llave. Sintió su cuerpo estremecerse a causa de la adrenalina, su corazón latía con tanta fuerza que el sonido rebotaba en su mente como un tambor que le provocaba una dolorosa jaqueca.Alzó la llave y al momento se abrió una ranura sobre la que se abalanzó olvidándose de que en los pies se le clavaban agujas. Introdujo la llave y la giró apresuradamente, segundos antes de que abriese un lado del tanque. El joven Tae se volteó con premura y se arrojó fuera de aquella celda sin querer mirar el reloj. Cuando aterrizó en el suelo escuchó el contador.


3...

2...
1...

Giró la cabeza y vio con horror como el tanque se cerraba de nuevo y gracias al materia polarizado pudo ver cuál hubiera sido su destino si hubiese tardado un solo segundo más en reaccionar.Todo el interior del tanque fue inundado por un potente fuego que carbonizó incluso las jeringuillas. 

Apenas transcurridos unos segundos, el menor fue a ponerse en pie para huír y se encontró conque le tenían sujeto. Giró la cabeza y apenas tuvo tiempo de sentir como le hundían una aguja en el cuello. El contenido de ésta pronto le hizo efecto y Taemin calló al suelo como si hubiese sido fulminado por un disparo certero. Key se levantó de su asiento y miró a su tío:


-Por favor,basta ya...ya le has hecho suficiente daño-se arrodilla junto al rubio y comienza a sacarle con cuidado las agujas que tenía clavadas en los brazos, la espalda y las piernas.

-Aún no ha acabado el experimento-comentó con calma su tío mientras hacía unas anotaciones-Estoy sorprendido...Debo admitir que pensé que el miedo le paralizaría y moriría en la primera prueba.
-Ésto no es un experimento...Estás torturando a una persona por puro placer...
-El experto soy yo-le miró con seriedad- Tú aquí eres el que tiene menos derecho a hablar.



Dicho eso, le apartó de un manotazo del cuerpo de Taemin y agarró al menos para llevarlo a la que iba a ser su siguiente prueba. Kibum observó en silencio como su tío amarraba a su mejor amigo con unos grilletes metálicos que llevaban instaladas unas cuchillas de afeitar en la zona de las muñecas y que sin lugar a dudas pronto comenzaron a provocar cortes en la piel de su mejor amigo.

No sabía qué hacer, si su tío continuaba torturando así a su mejor amigo,iba a terminar por matarlo y seguro que ese era el objetivo de aquellos macabros experimentos. ¿Por qué alguien que se había dedicado a salvar al mundo de repente tenía ansias por destruir vidas humanas y torturarlas hasta provocarles un fallo cardíaco? Miró al rededor deseando encontrar algo con lo que poder amenazar a su tío y obligarlo a soltar a Taemin, pero en aquellas impolutas mesas,lo más peligroso que había eran unos bolígrafos.
Siguió mirando en silencio lo que su tío iba colocándole al menor. Si el se viese en esas circunstancias, seguramente el miedo le paralizaría y acabaría muriendo en el primer minuto pero...Se dio cuanta de algo. No era el fármaco el provocaba el paro cardíaco. Las trampas estaban preparadas para ser mortales una vez transcurrido el tiempo estipulado por su tío.

Mientras él se debatía en qué hacer o no, Jinki estaba ocupado ajustando una mascarilla sobre la nariz y la boca de Taemin. No había nada más divertido y excitante que hacer aquello. Era como sentirse Dios, tener la potestad de decidir cuando y cómo debía de morir una persona, era sin duda lo más cercano a la divinidad.

Ahora el amigo de su sobrino tardaría un poco en despertarse,así que se giró a ver a Key y sonrió de lado:


-¿Continuamos con lo que nos quedó pendiente en el jardín?

-¿C-cómo?¡NO!-abre mucho los ojos y cuando el mayor se le acerca trata de repelerlo a patadas.
-No es esa forma de comportarse con el hombre que te mantiene bajo techo,mocoso-le jala con fuerza de un brazo.
-¡Dije que no!¡S-Suéltame!-agarra un bolígrafo con la mano libre y con fuerza lo incrusta como un puñal en e brazo de su tío.
-¡AH!-le suelta y se lleva la mano diestra a sacarse el bolígrafo del brazo izquierdo-Maldita alimaña...


Jinki comprobó como su ropa impoluta se teñía de rojo a causa de su propia sangre. Sus ojos parecieron volverse dos llamas llenas de odio. Miró a su sobrino y lo atrapó por el cabello,le llevó las manos a la espalda y lo inmovilizó contra el escritorio. No podía creerse que aquel niñato hubiese tenido la poca vergüenza de herirle, sin duda alguna,pensaba cobrársela, no merecía por menos que un castigo para comprender que allí quien mandaba era él. Kibum se revolvía y gritaba que le soltase,entonces se vio sujeto por el cabello de la nuca y su cara fue golpeada violentamente contra la superficie de la mesa haciéndole quedar aturdido,mareado y casi inconsciente.

Lo siguiente que notó fue un pinchazo en el cuello y poco después todo su cuerpo se sacudía en un vaivén apurado,haciendo que golpeara la cadera contra la mesa. Era vagamente consciente de a qué se debía aquello, lo podía sentir entrando y saliendo de su cuerpo mientras le regalaba dolorosos mordiscos por toda la espalda... Poco podía sentir,aturdido como estaba. No sabía, no podía pensar con claridad si su tío Onew le había suministrado alguna clase de droga o si su confusión se debía a los golpes en la cabeza.
Cuando sintió descender la presión sobre su cuerpo,abrió de forma perezosa los ojos y miró al rededor sin ser capaz de enfocar correctamente. Tal era su malestar que veía todo doble y la habitación se movía a su alrededor como en una atracción de feria cuyo único objetivo era marearle. Al tratar de moverse, a causa del mareo,perdió un punto de apoyo y su mano se vio suspendida en el aire haciéndole perder pie y caer. No tenía ninguna clase de equilibrio ni tampoco pleno control de su sistema motor. Su cerebro no mandaba órdenes claras al resto de su cuerpo por el simple hecho de que era incapaz de asimilar lo que sin lugar a dudas era una droga.
Desde el suelo vio o creyó ver, a su tío Onew sacar una pistola de un armario metálico que estaba cerrado con llave,cargarla y metérsela en el bolsillo de su bata blanca de médico. Él no parecía prestar caso a su sobrino, era tan simple como tener por seguro que no podía moverse ni suponer ninguna clase de amenaza a sus planes en el estado en el que se encontraba. Jinki volvió a revisar la trampa en la que en breves minutos, sometería a Taemin. En ésta ocasión, la dificultad iba a ser mucho mayor para aquel niño. Lo había elevado a una plataforma elevada sobre un tanque de agua helada, sujeto por grilletes con cuchillas en sus tobillos y muñecas, debía soltarse de ellos pero no era tan simple. Cuando el contador comenzase a andar, la mascarilla que tenía cubriendo su boca y nariz,dejaría de proporcionarle aire y el único modo de quitársela era con las manos. La trampa se veía mortal desde cualquier ángulo, pero el detalle que le diría el científico a su sujeto de estudio, era que la máscara se soltaría sola cuando pasasen exactamente 50 segundos y el tiempo máximo que tenía para quitarse los grilletes eran 60 segundos o las cuchillas se activarían y le amputarían las manos y los pies. Así mismo había una forma de soltar todos los grilletes. Tenían un mecanismo que era sensible al agua. Claramente sólo había una forma de sacárselos pero se lo explicaría a él antes de comenzar el ejercicio. Era su responsabilidad que todo se hiciera siguiendo las normas del experimento. Su trabajo era dar las pautas y ver si el sujeto era o no capaz de cumplirlas y salir vivo de la situación que le impusiera.


Por unos segundos le rondaron las palabras de su sobrino en la mente. ¿Sería verdad que estaba torturando a seres humanos por simple placer? Tras dedicar su juventud y sus mejores años de vida, estaba seguro de que el mundo debía pagarle por semejante sacrificio. Eran épocas que no iban a regresar, épocas desperdiciadas en el estudio de curas que beneficiaron a millones de personas al rededor del mundo...Sí, a millones, pero no a él. La notoriedad, la fama, el reconocimiento mundial no le sirvió como pago a sus esfuerzos, desvelos y sacrificios; al menos no durante todo el tiempo que él hubiera querido. En lugar de eso habían comenzado a presionarle para que fabricase mejoras, mejoras que pudieran venderse más caras aún de lo que ya habían decidido cotizar por la primera vacuna... Sacudió la cabeza para despejarse de aquellos molestos pensamientos que parecían ser una justificación barata de sus actos o peor aún, un intento fallido de su subconsciente para hacerle sentir culpable por su manera de proceder.


Mientras su sobrino continuaba en el suelo, intento sin éxito, ponerse en pie. Se acercó al controlador de la máquina en la que estaba metido Taemin y sonrió al ver que comenzaba a despertarse. Una vez más, tomó un pequeño micrófono y habló:


-Me agrada ver que reaccionas tan pronto. Sin lugar a dudas tienes un organismo fuerte- guarda silencio al ver que Taemin empieza a hiperventilar al verse sujeto por grilletes que le están provocando cortes en la piel- Si guardas silencio durante unos segundos te explicaré en qué consiste la siguiente prueba.
-¡D-déjame salir de aquí!¡Puto psicópata!¡QUIERO SALIR!-se revuelve y resopla entre quejidos al ver que cuanto más se mueve,más sangre le producen las cuchillas en las muñecas y los tobillos-Ah... Jo-joder... ¿Qué quieres que haga?-baja la cabeza en actitud sumisa.
-Bien. Como ya has comprobado estás atado de pies y manos. Llevas una mascarilla que en cuanto el contador se active te privará de oxígeno, pero volverá a suministrártelo a los cincuenta segundos. Si a los 60 no has logrado liberarte de las ataduras,las cuchillas te cortaran las manos y los pies. En ésta prueba no sólo tienes que aguantar sin aire sino que además tendrás que buscar la forma de saltar al agua que tienes debajo. Podrás moverte por la pasarela cuando comience la prueba y buscar el modo de lograr que la plataforma baje. Recuerda,tienes sólo sesenta segundos.



Taemin había optado por mantener la cabeza fría a pesar de que resultaba casi imposible en aquellos momentos y cada cosa que el tío de Key le explicaba,trataba de localizar con los ojos lo que decía. Mientras él hablaba sobre los grilletes que se soltarían al llegar al agua, levantó la mirada hacia los arneses buscando de dónde se podían soltar para poder echarse al tanque que había a sus pies... Pero por unos segundos olvidó que no iba a tener aire, sin oxígeno la dificultad era mayor, el cuerpo necesitaba respirar más y más deprisa cuando el esfuerzo físico era mayor. Tenía la opción de mantenerse quieto aguantando el oxígeno hasta que pasase casi todo su tiempo y tratar de salvarse en los últimos diez segundos o correr el riesgo de perder el aire mientras buscaba una solución a su problema. No quería admitir que estaba aterrado y cuando escuchó el pitido de comienzo, cogió todo el aire que pudo y contuvo la respiración. Durante los primeros segundos,cuando las cadenas se aflojaron para permitirle un movimiento limitado por la plataforma, se mantuvo quieto buscando alguna manera de poder llegar al agua. Si trataba de arrojarse desde esa altura, las cadenas tirarían de él y los grilletes cortantes le amputarían las extremidades.
Fijó sus ojos asustados en el contador, ya había pasado la mitad del tiempo y no sólo le costaba horrores mantener la respiración sino que empezaba a poderarse de él el pánico. Jaló de las cadenas haciendo fuerza, intentando por todos los medios soltarlas pero sólo conseguía hacerse daño en las manos y los pies.

20 segundos...
15 segundos...

Alzó la vista histérico y en el mismo momento en el que la mascarilla se desprendía permitiéndole volver a respirar, divisó una palanca en el lado derecho de la plataforma. Sólo tenía 10 segundos para intentarlo o morir. Jaló todo lo que pudo de las cadenas de las manos para poder agacharse y darle así a aquella palanca con el pie. Casi sentía que no podía llegar y parecía que estaba dura, sin embargo la alcanzó y  golpeó,no supo exactamente en qué dirección, mientras la plataforma a sus pies se abría dejándole en caída libre; las cadenas de sus muñecas se soltaron. Cuando caía al agua vio el contador...

5 segundos...


Cuando se vio en el agua lo único que pensó es que necesitaba respirar. Ni siquiera el hecho de que el agua estuviera helada le impidió subir a tratar de recuperar el aire y cuando escuchó el contador llegar a cero y un chasquido, chilló pensando que sus manos y pies habían sido amputados. Alzó las manos del agua y comprobó que no las había perdido, sí,sangraba por unos cortes profundos, pero las tenía aún y las controlaba... Fue en ese momento cuando el frío del agua le hizo sentir una especie de shock.


Podría haber permitido que aquel muchacho muriese por hipotermia, pero ese no era el objetivo de sus pruebas. Dio a un botón y el tanque se abrió dejando caer el agua sobre el suelo y a Taemin también. Mientras, el líquido helado mezclado con sangre, se iba por uno de los muchos desagües del suelo. 

Jinki se acercó a sujetar a Taemin y lo levantó, lo envolvió en una manta térmica y por encima lo cubrió con otra manta más. Así evitaría que sufriese una hipotermia a causa del golpe de frío del agua helada.
Puesto que el muchacho parecía sufrir un shock, se despreocupó de él y se dedicó a preparar la siguiente trampa. Key que casi había recuperado la consciencia del todo, se acercó a rastras hasta su mejor amigo y le agarró una mano:


-Mi-minnie...
-Key... -susurra- Q-qui-quiero ir...a ca-sa...-le castañean los dientes y se hace una bola con las mantas aún notando que la sangre sigue saliendo de sus heridas.
-Aguanta...-mira hacia su tío.



Despreocupado de ambos muchachos, Jinki anotaba sus observaciones en un cuaderno. No era la primera vez que un sujeto superaba la segunda prueba pero, para eso estaba la tercera. Siempre su trampa final era tan salvaje y requería tal nivel de sacrificio y de energía que finalmente se sobreponía la muerte súbita. No reparó en que su sobrino se estaba levantando y que no le quitaba el ojo de encima a ese bolsillo en el que guardaba la pistola. Estaba seguro de que le había visto coger un arma y en tal caso, era su misión conseguirla.
Si se hacía con la pistola, podría sacar de allí a Taemin y a sí mismo e ir corriendo a la policía. Aquella situación no era ni mucho menos normal y su tío había perdido la noción de la realidad, era peligroso y era tan inteligente que la única forma de vencerlo en su propia casa era ser más ignorante y más temerario. Un hombre con su coeficiente intelectual y su seguridad de tenerlo todo bajo control, no espera que alguien inferior le plante cara o haga algo que él no pueda controlar.

Ya puesto en pie,Key sentía su cuerpo tambalearse y fallar en equilibrio. ¿Cuál era la mejor forma de acercarse a su tío en aquel momento? Recordó de forma distorsionada y confusa lo sucedido antes de comenzar con aquella tortura. Si su tío le había violado, cosa más que obvia, pues sentía agujetas entre los muslos y leves pinchazos de dolor en el trasero; si era así, que le había violado, podía fingirse bajo los efectos aún del fármaco y echarse sobre él fingiendo querer más... El problema de aquel plan absurdo era que sí seguía afectado por la droga,cualquiera que fuese, aún le tenía bajo su poder... Pero no tenía tiempo para más. Su amigo podía estar desangrándose hasta el final de aquellas horribles torturas sino hacía algo al respecto.
Tembló.
No tenía tiempo de perfeccionar aquel absurdo plan elaborado en los dos minutos que tardó en ponerse en pie. Tragó saliva y se encomendó a cualquier santo que pudiera serle de utilidad en aquel delicado momento. Se abalanzó sobre su tío y antes de que éste convirtiera su sorpresa en desagrado, jugó a darle besos por el cuello, pidiendo con voz aparentemente ida que volviese a jugar con él porque se sentía solo. Consiguió descolocar a su tío por unos segundos y de forma discreta bajó la mano por el vientre del mayor, intentando acercarse lo máximo posible a su objetivo. El bolsillo del muslo izquierdo.  Pero entonces su tío le sujetó la mano con fuerza y se giró para verle directamente a los ojos. El rubio intentó mantener la calma y sonrió al mayor,pegó su torso al de él y fingió querer besarle. Su tío se apartó de golpe y se acomodó el cabello y carraspeó, estaba claramente desconcertado por lo que su sobrino había hecho.



- ¿Qué crees que estás haciendo?
-¿No te gusta?-pone morros- Creí que querrías volver a hacerme tuyo-se muerde el labio inferior.
-¿...? - era más que latente que no estaba para nada convencido de aquellas muestras- No creo que realmente la droga siga surtiendo efecto en ti.
-No necesito una droga...-finge un gesto de timidez- Y menos con un hombre tan guapo como tú,tío Onew...
-¿Ah?



Jinki pensó que debía de estar volviéndose loco. Sus ojos se fijaron en el camino de sangre que tenía su sobrino desde la frente hasta la mejilla. Cuando le había golpeado la cabeza contra la mesa le había abierto una brecha a causa de los golpes...¿Realmente su sobrino habría perdido el norte? No. Su cerebro privilegiado no le permitió a su vanidad sobreponerse. Negó de forma contundente y le ordenó al rubio mantenerse a distancia.


-No te acerques más,Kibum, tengo cosas más importantes que hacer que estar pendiente de ti.
-Pero...
-¿Pero qué? -le dirige una mirada fulminante- Te he dicho que no tengo tiempo,mocoso. Quédate a un lado o tendremos problemas.
-Tío Onew,no me hagas esto... Puedes ponerle más droga a Taemin y atenderme durante un ratito...



Ni siquiera Key podía creerse el estar insistiendo tanto en algo que realmente hubiera deseado en otras circunstancias, cuando su tío simplemente era a sus ojos un hombre solitario... Ahora que estaba oficialmente mal de la cabeza, lo único que quería era un poco de tiempo para poder conseguir esa pistola.
Cuando iba a rendirse, Taemin saltó a la espalda de Jinki y le mordió en el cuello. Key por unos segundos quedó tan estupefacto como su tío y al momento corrió a sacar la pistola del bolsillo, aprovechando que el mayor tenía las manos ocupadas en quitarse al menor de encima.
Colérico, jinki lanzó a Taemin al suelo y seguramente le hubiese ido a pisar la cabeza si no fuera por su sobrino.


-¡¡NO TE MUEVAS!! -le apunta con el arma.
- ¿...? ...-Jinki chirrió los dientes. No podía creer que su sobrino le hubiese robado el arma- ¿Qué crees que están haciendo, Kibum?
-¡Pon las manos donde yo las vea! ¡Hazlo o te dispararé! 


Kibum sujetó la mano de Taemin para ayudarlo a ponerse en pie sin apartar el cañón del arma de su objetivo. Jinki parecía haber recuperado la calma y mantenía las manos visibles ante su sobrino:


- No es una buena idea que hagas ésto, Kibum... ¿Realmente vas a dispararme?
- No quiero tener que hacerlo -quita el seguro de la pistola -T-te juro por Dios que si no nos abres la puerta te mato.
- Si me matas, jamás saldréis de aquí con vida. La casa tiene un mecanismo de autodestrucción en el caso de que mi corazón se pare.
-¿Qué? -palidece.


Key giró un poco la cabeza para mirar a Taemin. Su amigo estaba descolorido, pero al menos parecía plenamente consciente.


-¿Y el medicamento para el veneno que tiene Tae? ¿Dónde lo guardas?
- Como comprenderás, mi deficiente sobrino, aunque tú tengas el arma no eres quien maneja la situación.
-¡No me desafíes!
- ...-Taemin le quitó el arma a Key y apuntó a Jinki- ¿Dónde está el jodido antídoto? ¡Nada me impide meterte una bala en la pierna, hijo de puta!
-¿A que esperas entonces? No voy a decirte dónde está nada- sonríe de forma socarrona.
- ¡TE MATO!
-¡ Tae no! - le sujeta la mano- Si lo matas no podremos salir, las puertas tienen seguridad.
-¿ Qué nos impide tirarlas abajo?
- Que si no salimos con él delante, los robots nos meterán dos balas en la cabeza.



Jinki sonrió aún más. El desconcierto en aquellos dos chiquillos los estaba distrayendo, así que se lanzó sobre ellos para arrebatarles el arma, pero Taemin en un acto reflejo apretó el gatillo. Key se cubrió los oídos y cerró con fuerza los ojos durante una fracción de segundo¿qué había pasado? ¿Había errado el disparo? Comprobó con horror como su tío Jinki maldecía sujetándose el costado, la bala le había alcanzado y sangraba de forma abundante. El odio en su mirada hizo a Key jalar de su amigo y optar por otro tipo de salida. Antes de que el científico pudiese ir a por ellos, los dos muchachos salieron a la carrera de allí hacia una sala contigua. Mientras Taemin buscaba alguna forma de cerrar la entrada sin puerta, Key revolvía cajones y armarios en busca de un destornillador o algo con lo que hacer palanca. ¿Qué pensaba hacer? Usar los conductos de ventilación.
A pesar de tener el costado herido, Jinki no tardó en ir tras ellos, jamás nadie había osado hacer lo que esos mocosos habían hecho; desafiarle y peor aún, herirle.
En cuanto Taemin lo vio acercarse, empezó a coger frascos de las mesas y a lanzárselos:


-¡MALDITO MOCOSO! ¡ESTÁS DESTROZANDO MI TRABAJO!
-¡Que te jodan, maldito enfermo!



Key había dado con algo lo suficientemente rígido como para utilizarlo de palanca en el conducto de ventilación. A su espalda, Taemin seguía tratando de contener al científico lanzando frascos de cristal que a saber qué contenían. De pronto, uno de aquellos frascos,comenzó a hacer reacción al estallar contra el suelo. Se comenzó a levantar una pequeña humarera de color verdoso. Jinki observó en silencio lo que sucedía y al momento se cubrió la boca y la nariz con el cuello de su bata y en lugar de seguir avanzando hacía los adolescentes, reculó y desde fuera, en el umbral de la puerta,les dijo adiós. Luego pulsó un botón y una puerta magnética vertical, selló la única salida de aquella sala. Taemin comprendió que fuera lo que fuese aquella nube verde, era algo grave y perjudicial para la salud. Se acercó corriendo donde su mejor amigo y empezó a hacer fuerza con él para lograr apalancar la rejilla de ventilación y sacarla del sitio.


-¡Date prisa Key!
-¡Hago lo que puedo!-el mayor de ambos giró la cabeza, aquel humo comenzaba a extenderse-¡Dios!¿Qué es eso?
-¡No lo sé! ¡No lo sé!- grita histérico mientras hace más fuerza-¡Ya sale,empuja!



Ambos lograron desencajar una parte de la rejilla,pero mientras Key pujaba por desencajarla del todo para poder pasar, Taemin vio como la nube verde llegaba hasta sus pies y comenzaba a subir hacia el techo. Se cubrió la nariz y la boca a pesar de que su respiración era cada vez más acelerada. Pidió a Key que se diese prisa y pronto comenzó a sentirse mareado y con la necesidad de vomitar. Escuchó un ruido ensordecedor, la rejilla había caído al suelo... Sin embargo no se sintió capaz de moverse hasta que Key jaló de él para meterlo en aquel estrecho conducto de ventilación. Taemin abrió la boca para tomar aire y aunque allí se notaba la suciedad y el polvo, era un aire mucho más aceptable de respirar. Su mejor amigo lo apresuró a que comenzase a gatear deprisa,pues él también se estaba ahogando,de hecho tosía con fuerza y se sentía peor que él. Tae se apuró a jalar de él ,como pudo para ayudarlo a entrar y en cuanto el humo verde comenzó a colarse allí, ambos empezaron a gatear, casi a arrastrarse por los conductos en busca de una salida. Al principio parecía simple, pero entonces se dieron cuenta de que el sistema de ventilación fue apagado de pronto, era de esperar que Jinki no estuviera dispuesto a dejarlos salir con vida...


-Mientras estemos aquí, no podrá alcanzarnos...-susurró Taemin.
-Él no... pero ese humo verde viene detrás de nosotros... Date prisa, Tae...-tose con fuerza.
-¿Te encuentras bien, Key?
-S-sí...Vamos...



De nuevo siguieron avanzando y cada vez que se encontraban una rejilla en su camina el desconcierto se apoderaba de ellos. Tenían que retroceder de espaldas y en el mejor de los casos,tomar un conducto que quedase a un lado del que estaba cerrado y continuar. No sabían dónde estaban y el aire cada vez escaseaba más. A Taemin lo mantenía en alerta la constante tos de Key a sus espaldas y a pesar de preguntarle mil veces si se encontraba mal, su amigo sólo intentaba responder para calmarle.
En uno de aquellos conductos, ambos pudieron quedar casi sentados y el más joven miró hacía Key:


-¡Dios mío!¿Key, qué te pasa?- se horrorizó al verlo.




Su amigo estaba descolorido, tenía los ojos enrrojecidos y le salía sangre por la boca y la nariz además de estar empapado en sudor. Se dio cuenta de que al ir detrás y haber tardado más en entrar al conducto de ventilación, Key había estado mucho más expuesto a aquello,fuera lo que fuese y sin duda le estaba afectando. Taemin emitió un sollozo y abrazó a su amigo:


-Aguanta Key... Va-vamos a salir de aquí¿sí?
-Aff... Tae...Yo... no estoy seguro de poder hacerlo...
-Claro que puedes... No te rindas, Key...


Ambos se miraron a los ojos, parecía seguro que Key no iba a salir de allí con vida. Pronto Taemin tuvo que ir jalando de él, pues parecía que sus energías no le permitían moverse ya al ritmo de su amigo, se estaba volviendo lento y perezoso...
Encontraron un ventilador y más allá de él,se veía una reja que daba al exterior. Aunque el ventilador estaba parado, ninguno parecía poder pasar por allí. Taemin al ser más delgado se ofreció a ir primero y pronto deslizó los pies por el hueco que quedaba entre las dos aspas y poco a poco se fue deslizando hacia el otro lado, le costó un poco pasar del pecho hacia arriba, pero finalmente lo hizo. Una vez al otro lado gateó un poco hacia la rejilla de salida para ver si había forma de abrirla o no. Salvo unos fechillos a los lados, nada les impedía salir de allí. Feliz, giró a buscar a su amigo y le dijo entre susurros que iban a salir de allí. Sin embargo, Key no le miró con la misma alegría. Se le veía realmente mal... ¿Qué era aquel vapor que habían aspirado? ¿Y por qué a Key le había sentado peor?¿Sería algún virus?


-Vamos, Kibummie... Sólo un último esfuerzo...La salida está ahí...
-No puedo...Cof...cof...-escupe sangre- No puedo, minnie... No siento las extremidades...
-No puedes rendirte, Key... ya vamos a salir-solloza- ¡Vamos, reacciona!
-... - baja la cabeza y luego se limpia con una mano la sangre que le cae por la nariz- Yo...no quepo por ese hueco... -mira por dónde pasó Taemin entre las aspas.
-¡No digas tonterías!-le agarra una mano- Agáchate, yo tiraré de ti... vamos date prisa.



A pesar de su mal estado, Key obedeció y tras medio acostarse, Taemin empezó a pujar por hacerlo entrar en aquel hueco, pero como dijo su amigo, no cabía. La diferencia es que el menor era mucho más delgado y además iba sin ropa, aquello era como hacer pasar a un conejo por el mismo sitio que un hamster. Se desesperó al ver que no podía sacarlo de allí. Key volvió a sentarse y le miró con expresión de derrota:


-Vete tú Minnie... Es mi culpa que hayas venido...-le dedica una sonrisa tranquilizadora.
-Somos amigos...Tú no me dejaste tirado y yo tampoco te dejaré, Key... Iré a buscar ayuda...
- Aunque encuentres a alguien...-niega- Márchate...y procura que... él no te encuentre...
-Kibummie...
- Vete... si tengo que morir... no quiero que me veas...-solloza y mira a otro lado.
- No te dejaré sólo...


Tae pasó una mano por un hueco entre las aspas y tomó la de Key, se la apretó y sintió de vuelta un apretón débil. No podía contener las lágrimas viendo así a su amigo. Key no le miraba, sólo parecía buscar algo en las paredes metálicas del conducto en el que se encontraban sentados y su mejor amigo le escuchó susurrar:


-Aún quedan...tantas cosas por hacer... tanta gente con la que hablar...-traga de forma costosa- No puede ser el final...-tose.
-No es el final, Key... No lo es...-le aprieta la mano- A-aguanta...-solloza y se limpia las lágrimas con la mano libre- Saldremos juntos de aquí... y todo irá bien...
-... Gracias Minnie...-sonríe levemente.
-No me las des...-se fija en que el agarre de sus manos se aflojan- Key...¿Key?-le mueve la mano- Kibummie, despierta...-siente que se le acelera el corazón- ¡KEY!¡NO! ¡No puedes rendirte ahora!... La salida está ahí...-siente que se le va el aliento y aún sujeta con fuerza la mano de su amigo-Kibummie...-sacude la cabeza- E-esto no quedará así... te lo prometo...-mira al rededor tragando saliva.



Muy a su pesar, tuvo que soltar la mano de su mejor amigo. Ya no había nada que hacer por él y si permanecía a su lado, corría el riesgo de enfermarse también. Nada le garantizaba que iba a salir con vida de allí, pero no le quedaba más remedio que intentarlo. Abrió los dos fechillos de la reja y salió con cuidado de ésta. Ya había oscurecido y todo estaba en aparente calma. Venía de una oscuridad en la que no veía absolutamente nada y allí, parecía que sus ojos eran capaces de diferenciar mejor las formas. 
No estaba seguro de en qué zona de la casa se encontraba, ni de si saldría con vida o si el tío de Key sabía que estaba allí y le estaba esperando.Se frotó los brazos al sentir frío. Con tanta adrenalina en su cuerpo, había olvidado que estaba casi desnudo. Se echó vaho en las manos y luego comenzó a andar, lo más pegado a la pared que pudo en busca de la reja de salida. A su llegada, la casa quedaba alejada de la reja, pero si la localizaba, no dudaría en echar a correr hacía ella, hubiese o no riesgo de que le pegaran un tiro. La entrada de la casa también estaba a oscuras y no estaba seguro de que no fuera una trampa, pero no se apartó de la pared hasta que no hubo localizado la verja de salida. En los segundos previos a decidir si echar a correr o no, sintió erizarse el cabello de su nuca. No quiso pensarlo más y salió corriendo en dirección a la reja. Estaba casi seguro de que Jinki le atraparía por la espalda o le pegaría un tiro, pero cuando alcanzó la reja y se deslizó entre los barrotes. Giró la cabeza para ver la mansión, pero desde allí, sólo se adivinaba su lúgubre silueta, alzándose en la noche como un testigo silencio de lo acontecido entre sus paredes.


Taemin echó a correr por la calle dispuesto a llamar a la policía, más aún, de presentarse allí para denunciar lo sucedido dentro de la mansión del famoso doctor Jinki Lee. Pero en mitad del camino se detuvo en medio de la calle. Jinki estaba frente a él con una escopeta en la mano. El científico le dedicó una sonrisa de autosuficiencia y permitió que Tae echase a correr y tal y como el menor se temía, escuchó el disparo y segundos después, le ardía la espalda. Una horrible quemazón le atravesaba el cuerpo.

Jinki vio caer sin vida el cuerpo del joven y sonrió mientras se acercaba. Estaba algo dolorido por el disparo, pero no era nada mortal. Puso el cañón del arma sobre la cabeza del menor y de un disparo la reventó como si fuese un globo lleno de confeti. 
Miró al rededor. Si no había señales de su sobrino era porque no había sobrevivido. 

Se agachó y sujetó el brazo de Taemin y a rastras lo llevó hacía la mansión. Localizaría el cuerpo de su sobrino, los podría ambos en el incinerador junto con sus mochilas del instituto, limpiaría el desastre que habían ocasionado en su laboratorio, purificaría el aire de la casa y luego se ocuparía de limpiar la sangre y los sesos que había dejado en la calle. Nadie tenía porqué saber nada, fingiría que los dos adolescentes se habían fugado juntos para irse a vivir una existencia de excesos sabía Dios dónde.
Cuando hizo todo, se asomó al balcón de su habitación, miró en silencio el cielo oscuro y respiró con calma. Era la primera vez que uno de sus sujetos causaba tal estropicio, los había subestimado a los dos, pero... Era imposible escapar de alguien con un cerebro tan portentoso como el suyo. Ninguno de aquellos críos se imaginaría siquiera que no estaría esperándolos dentro de su casa,sino fuera, donde ya habrían bajado la guardia y estarían más confiados.
Sintió ganas de reírse a carcajadas, pero no lo hizo,no era su forma de ser pero...Le había tomado gusto a un nuevo deporte... La caza de seres humanos en medio de la oscuridad.

-Fin del juego.




✙ FIN... ✙

sábado, 5 de septiembre de 2015

✙ LA SENDA ✙ __ [CAPITULO 3º]

Pareja: OnKey [Onew + Key]
Género: Hardcore
EEL: +16

Resumen: Onew es un científico desquiciado y sociópata pero con una gran reputación dentro del mundo de la ciencia gracias a sus increíbles descubrimientos en medicina. Había dado con la cura de distintas enfermedades que en pleno siglo XXI aquejaban a la humanidad...De pronto aparece Key en su vida,es hijo de su hermano mayor y éste ha fallecido,por tanto Onew es el único que puede ocuparse de él...Al principio se niega, pero entonces decide probar sus nuevos experimentos con su sobrio. 
En una casa alejada de la civilización,se escuchan gritos que rompen el silencio de la noche.
                                   "Si accedes,no habrá vuelta atrás..."



































-Es una tortura muy simple,consiste en arrojar a tu amigo a un foso lleno de agujas usadas y que trate de escapar antes de que las paredes del mismo se estrechen y lo aplasten, para eso tendrá que ponerse en pie sobre las jeringuillas...Claramente estará descalzo y desvestido.


Key abrió de golpe los ojos y jaló con fuerza las sábanas al tiempo que se incorporaba y miraba con miedo al rededor... Estaba sólo y a oscuras en su habitación. Respiró agitado y luego se apartó el pelo de la cara.Aquello había sido simplemente una pesadilla, por unos segundos creyó que se trataba de algo verás que su tío le estaba confiando como si fuesen compañeros de trabajo que están de acuerdo en utilizar los mismo métodos para un fin concreto.

-Ah...maldita pesadilla...Dios...me he asustado tanto...-se apartó el pelo de la cara y se incorporó para quedar sentado en su cama.


De nuevo miró al rededor y decidió que no podía volver a dormirse como si nada, la mejor forma de hacer frente a una pesadilla era ir a tomarse una taza de leche calentita y eso hizo. Se bajó de la cama y salió al pasillo. Sólo se escuchaba el silencio y todo estaba oscuro. La casa de su tío era realmente escalofriante como para andar por ahí solo de noche... No es que fuese a pasar nada,claro está,pero esa gran oscuridad no dejaba de ser imponente. Caminó por el pasillo con una mano apoyada en la pared buscando algún posible interruptor. Como nunca se despertaba en medio de la noche, tampoco se había percatado de dónde estaban los interruptores,tan simple como que hasta que se iba a la cama, las luces siempre estaban encendidas.
Aquella casa propiciaba una sensación muy extraña y era confuso resolver de qué se trataba. Podía parecer una casa fantasma o incluso un manicomio... Casi podía sentirse que tras cada esquina había unos ojos mirándote desde las sombras.
Incluso sintiendo la piel de su nuca erizarse, Kibum bajó a la cocina y trató de buscar el interruptor para encender la luz y poder tomarse el estúpido vaso de leche antes de volver a la cama...Nada, no hay manera humana de dar con el interruptor y eso que estaba seguro de haber pasado las dos manos por toda la pared. Masculló algo inteligible y pronto se apuró a ir directamente al frigorífico para sacar el cartón de leche.

-¡Ayh!...estúpida mesa...¿quién la habrá puesto ahí en medio?-dijo tras golpearse el muslo izquierdo con el borde saliente.


Tras frotarse el golpe durante unos segundos,volvió a centrarse en conseguir la leche y cuando ya estaba llegando a la nevera, las luces se encendieron y dio tal brinco que se llevó por delante una silla y tras caer ésta de forma estrepitosa al suelo,levantó la vista y vio a su tío de pie en el umbral de la puerta de la cocina.



-¿No es muy tarde para que andes levantado,Kibum?
-...T-tío Onew...Me has dado un susto de muerte...-se lleva una mano al pecho.
-¿Por qué te has levantado?
-Tuve una pesadilla y cuando me despierto de noche,no puedo volver a dormir hasta que tomo un vaso de leche es...una vieja costumbre...
-Una costumbre de niño pequeño-observó el mayor y luego con calma añadió- En ese caso,tómate la leche y regresa a la cama,no me gusta que nadie esté levantado y andando por ahí en medio de la noche.
-¿?...Pero...si no he hecho ruido.
-No es necesario que lo hagas para que yo sepa que no estás durmiendo en tu habitación-frunció apenas el ceño-Bien, probemos que tan eficaz es tu remedio contra el desvelo. Sírveme un vaso de leche,si eres tan amable.


El menor asintió levemente, se le hacía tan extraño el comportamiento de su tío...Quizás sí que tenía algo que esconder y por eso actuaba de aquella manera.¿Habría cámaras en la casa y por eso su tío sabía que se habría levantado?¿Sensores de movimiento?...Sacudió la cabeza, todo aquello era más de película de acción que de realidad tangible.
Sirvió dos vasos de leche fría y le acercó uno a su tío. Éste miraba con curiosidad que ni siquiera calentaba la leche, tomarla fría a aquellas horas podía provocar incómodas consecuencias a lo largo de la noche.
De hecho, ni siquiera probó el líquido cuando se fijó en que efectivamente a su sobrino le había entrado sueño tras tomarse el vaso entero de un trago. Resultaba interesante y seguramente se ocupara en otro momento de investigar brevemente sobre aquel curioso fenómeno.

-Bien,que descanses,Kibum-dijo tras ponerse en pie.
-Buenas noches tío Onew-dijo bostezando y puso rumbo a su dormitorio.

Su mente pensó vagamente en cómo su tío había encendido todas las luces si no había un solo interruptor a la vista... Quizás se encendieran de forma automática en algún sitio determinado... No tuvo tiempo de pensarlo demasiado,en cuanto llegó a su habitación se apuró a acostarse y jalar del edredón para echárselo por encima.



-El tío Onew es un hombre muy raro... -susurró para sí mismo conforme se iba quedando dormido- Papá decía que es demasiado inteligente para las personas normales y demasiado excepcional para los inteligentes...


Tras volver a bostezar miró unos segundos hacía la puerta del baño con el que conectaba su habitación y se percató, o al menos creyó que así era, que allí de pie había una sombra mirándole, más que seguramente aquella sombra era su tío, quizás simplemente asegurándose de que se iba a dormir o escuchando lo que había dicho. No tuvo mucho tiempo de pensarlo, lo más probable es que fuera fruto de su adormilada imaginación.


En efecto,Jinki lo observaba, se movía por su propia casa con una rapidez y una agilidad más propias de un fantasma que de un hombre. La frase que su sobrino había recitado antes de caer dormido le había hecho algo de gracia. Su difunto hermano tenía muy buen concepto de él, o al menos así aparentaba por las palabras de su sobrino.
Se acercó hasta la cama en la que descansaba Key y abrió levemente las cortinas para dejar pasar la luz de exterior. Aquel pequeño tenía algo que le alteraba, le gustaba, pero no estaba seguro de hasta qué punto o a que nivel... Era una sensación insana y eso le molestaba. Querer a otra persona sólo podía indicar dependencia de la misma y la dependencia era tóxica,claramente tóxica...
Aún en silencio y con la cortina parcialmente descorrida y sujeta con la mano,se mantuvo varios minutos expectante.Su sobrino parecía dormir con tranquilidad, quizás sintiendo que estaba en un sitio seguro donde no le harían daño... Daba envidia ver su piel libre de cualquier imperfección, sus pestañas negras y abundantes,delineaban sus ojos rasgados,casi felinos... Si él hubiese creado al ser vivo perfecto,sin lugar a dudas,habría sido su sobrino el resultado. Se agachó junto a la cama y pasó una mano por los revueltos cabellos de Key y dijo con voz serena:

-Ninguno de tus antecesores tiene los genes necesarios para crear a tan hermoso ejemplar... Por el momento has tenido suerte... pero no siempre escaparás de mi -sonrió de forma maliciosa- Tengo ganas de probarte, Kibum y espero que tu sabor sea tan exquisito que logres engancharme -se incorporó y puso rumbo a la puerta- Si no es así te mataré.


En apariencia hablaba completamente solo, pero se dirigía al subconsciente de su sobrino, daba igual que estuviera dormido, sabía que recordaría sus palabras de un modo u otro.

De hecho cuando Key se levantó tras el insistente pitido del despertador que le recordaba que era hora de ponerse en pie para ir al instituto, se sintió algo extraño. Habría jurado sentir a alguien cerca suyo...Pero no de la forma física, más bien había soñado que estaba conectado con su tío de forma casi extrasensorial... Se sintió absurdo por pensar algo así y rápidamente se levantó de la cama y se fue a dar una ducha rápida antes de ponerse el uniforme y bajar apresuradamente a comer algo y a meter en la mochila la bolsa con su almuerzo que siempre estaba preparada sobre la mesa.Ya había incluso olvidado que esa tarde había invitado a Taemin a ir a tomar té y dulces y hacer mayormente el tonto como era de esperarse en chicos de su edad.
Mientras corría hasta la puerta de la mansión se percató de que allí había un coche deportivo aparcado.Era de un blanco inmaculado con detalles en plateado. Por unos segundos le recordó a su tío y lo miró con curiosidad hasta darse cuenta de que quien estaba sentado al volante, era Onew. Abrió mucho los ojos. Si había algo difícil de creer en aquel hombre frío y distante es que tuviera un deportivo como un chico al que le gusta llamar la atención.

-T-tío Onew...¿Es tuyo?-sonrió Key.
-¿Vas a quedarte mucho tiempo mirando?-comentó el mayor- Sube, hoy te haré el favor de llevarte al instituto, me pilla de camino a una convención.
-¿De verdad?


Le faltó tiempo para subirse al coche y comprobar de primera mano lo increíble que era un deportivo de lujo. Se fijó en su tío, él que siempre llevaba su bata blanca de médico y algún aparato metálico asomando por sus bolsillos, hoy iba con unos vaqueros ajustados y una camisa con el botón de arriba desabrochado. Todo un malote de cine clásico. 
Tras abrocharse el cinturón no fue capaz de mirar a su tío, sin aquella ropa de trabajo que lo hacía aparentar mucho más distante de lo que ya era, se veía guapísimo, al fin y al cabo era un hombre joven, mucho más joven que su padre y justo era confesar que así, sin lugar a dudas era su tipo. No controlaba que los ojos se le iban una y otra vez a verle y mucho menos controlaba que Jinki ya se había percatado de que no dejaba de mirarlo, incluso con una insistencia que rozaba la desfachatez.

Fue entonces cuando Onew carraspeó varias veces y cuando su sobrino levantó la cabeza avergonzado, le dijo con la misma sequedad de siempre:

-¿Piensas quedarte a vivir en mi coche?Llevo 5 minutos esperando que te bajes.
-¡Ah!¡Lo siento!-se bajó rápidamente sin ser capaz de dar siquiera las gracias al mayor por ahorrarle el trayecto en autobús.


Jinki lo vio entrar corriendo en el centró y masculló que era un auténtico maleducado y que sin duda, a sus padres les había faltado corregirlo con algún buen golpe, sin duda, se lo tenía merecido por grosero.Aún con ello, prefirió no darle mayor importancia y siguió de largo hacía la ciudad, lo cierto es que no tenía ninguna conferencia,pero tenía que comprar un par de cosas que se le habían olvidado para su aparato de tortura.



-Oh, Dios... Me ha pillado... De seguro me ha visto mirándole el pantalón... Oh... pero... ¿qué me sucede?
-¡KEY!
-¿Ah?
-Pensaba que ya no llegabas, le he dicho a mi madre que luego he quedado con un amigo, así que tenemos tarde libre para hacer el estúpido.
-Sí, es cierto... lo había olvidado ya...
-¿Lo habías olvidado?¡No me digas que no has comprado mis banana milk!
-¡Ah! sí,sí, mi tío dijo que se ocuparía de todo, Tae... Yo es que pasé mala noche y por eso no he recordado que habíamos quedado.
- Oh ¿dormiste mal?
-Sí... tuve sueños extraños y aún ahora que estoy despierto me siento confuso.
-¿Sobre qué soñaste?¡No me lo digas! Cosas calientes con ese chico tan guapo de último curso ¿a que sí? Confiésalo.
-¿Qué? No, ni de broma...
-¡Pero si es guapísimo!
-Hablaremos de eso ésta tarde¿sí?-suspiró mientras comenzaba a caminar rumbo a su salón de clases.
-Está bien, pero que conste que todo lo que no me has respondido ahora, me lo vas a tener que responder ésta tarde, estoy más que impaciente por ver tu casa... Dicen por ahí que vives en una mansión y quiero cotillear todo.
-No... eso no, a mi tío no le gustan que cotilleen en su casa.
-Seguro que le caígo bien y me deja hacerlo-rió mientras se sentaba en su pupitre junto a Key.
-S-sí... Tal vez sí...-susurró mientras miraba hacia la ventana pensando en aquella pesadilla que tuvo la noche anterior.


[CONTINUARÁ...]